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jueves, 24 de octubre de 2013

El parte del 23-O

Manda cojones lo del telediario de las 21, el parte vamos. Como la huelga de mañana (de hoy) la convocan todos los sectores de la enseñanza pública (hasta AMPE, que tiene bemoles ver a estos luchando por la enseñanza y no por el bolsillo) han añadido que no la convocan nosequién (apas de la privada y asociación de centros de la idem) sin indicar, desde luego, que son de la privada. A lo que añado que tampoco la convoca la asociación de charcuteros del mercado de la Boquería (¿alguien puede retirarle todos los premios a Ana Blanco?, por favor).

Y después del desatino informativo empiezan con noticias (varias además) estupendas sobre la enseñanza:

  • que si los alumnos de no se qué centro gallego han conseguido un premio, por un robot astronautico
  • que si España está a la cabeza (bueno, la tercera) en alumnos escolarizados, 
  • que si una chica mejicana es una pasada en matemáticas y eso, aclaran, que la educación en Méjico está hecha unos zorros (y por eso están en una reforma -mira qué casualidad-) y que la chica en cuestión, que puede ser la Steve Jons del terreno, es pobre que te cagas (mira qué casualidad).
Propongo este poema de Benedetti en honor del telediario nocturno de las 9:



DESINFORMÉMONOS
Benedetti, Mario

Desinformémonos hermanos
tan objetivamente como podamos

desinformémonos con unción
y sobre todo
con disciplina

que, espléndido que tus vastas praderas
patriota del poder
sean efectivamente productivas

desinformémonos
qué lindo que tu riqueza no nos empobrezca
y tu dádiva llueva sobre nosotros pecadores
qué bueno que se anuncie tiempo seco

desinformémonos
proclamemos al mundo la mentidad y la verdira

desinformémonos
nuestro salario bandoneón se desarruga
y si se encoge eructa quedamente
como un batracio demócrata y saciado

desinformémonos y basta
de pedir pan y techo para el mísero
ya que sabemos que el pan engorda
y que soñando al raso
se entonan los pulmones

desinformémonos y basta
de paros antihigiénicos que provocan
erisipelas y redundancias
en los discursos del mismísimo

basta de huelgas infecto contagiosas
cuya razón es la desidia
tan subversiva como fétida

garanticemos de una vez por todas
que el hijo del patrón gane su pan
con el sudor de nuestra pereza

desinformémonos
pero también desinformemos

verbigracia
tiranos no tembléis
por qué temer al pueblo
si queda a mano el delirium tremens

gustad sin pánico vuestro scotch
y dadnos la cocacola nuestra de cada día

desinformémonos
pero también desinformemos

amemos al prójimo oligarca
como a nosotros laburantes

desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos.

Benedetti, Mario

sábado, 11 de mayo de 2013

Sé lo que hicisteis el último congreso

Sí, sé lo que hicisteis el último congreso: elegir a un percebe. La metáfora que titula el nuevo libro de Rosa María Artal: salmones contra percebes os alinea con esos crustáceos que, capaces de nadar en su juventud, se aferran a la roca en su madurez: conservadores, temerosos y dóciles; lo siento, pero no sois los salmones de los que habla la Artal: valientes, inquietos, inconformistas, capaces de nadar contracorriente y de luchar contra los obstáculos para llegar a su objetivo.


Alguna vez he escrito acerca del sorpasso que la sociedad civil está ejerciendo sobre las organizaciones tradicionales: partidos políticos y sindicatos sobre todo. Necesitados de luchar para no rendirnos nos organizamos como podemos en mareas y buscando adhesiones de otra gente en las mismas circunstancias, huérfanos de unos agentes sociopolíticos trasnochados por inmovilismo que no, tampoco nos representan.

Y mientras las mareas fluyen los referentes caducados se agarran a su roca y defienden no los intereses generales sino los suyos propios, los de su propia roca. Que Daniel Alastruey se arrogase ayer, para sí mismo y para su sindicato (o para el de sus primos, es lo mismo) la patente de la representatividad social no deja de ser una estupidez (el sindicalismo soy yo -o mi grupito y yo, que lo mismo da- no deja de ser despotismo y, sobre todo, ceguera de aquel ciego que lo era por no querer ver, porque los sindicatos son unas entidades en quiebra económica y, sobre todo, moral). Que se permitiese el lujo de amenazar a los movimientos ciudadanos que, no sólo los adelantan, sino que los hacen correr con la lengua afuera para intentar (que no conseguir) estar a su altura no es sino la demostración palmaria del percebismo de quien lo dijo y del gregarismo percebe de los que aplaudieron semejante desatino.

Decía Rosa María Artal en la SER que Rajoy es el prototipo de percebe, pero el modelo crea tendencia, y en los congresos de las organizaciones sociopolíticas triunfan los percebes, seguramente porque los salmones que allí estaban, hartos de pasividad, nadan contracorriente, río arriba, con otros salmones en el mismo empeño. El percebismo no quiere cambiar el sistema, sino mantenerlo para mantener así su statu quo y en ello están Alastruey y su muchachada; Rajoy y la suya; Rubalcaba y su desencantada infantería; el matrimonio Cándido&Tocho (reelegidos tras dejar anémicos de principios y de bases a sus respectivos sindicatos) y su cada día más mermada prole; Rosa Díez, Biel y cualquiera otro cuyo objetivo manifiesto u oculto sea mantenerse soldado a su trozo de roca.

Sé que es un ejemplo irrelevante, pero igual tendría que preguntarse Alastruey por la falta de pegatinas o banderas o, sobre todo, iniciativas (que no personas) de su ente el 1 de mayo en Calatayud o también el 9 de mayo, en la huelga educativa, sin ir más lejos. Digo Alastruey porque se lo ha ganado a pulso, como podría decir Buey, Tocho o Méndez, que no vamos a establecer ahora una clasificación de percebismo.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Prohibido fijar carteles


En vísperas de un día de huelga general de todo el sistema educativo español, no encuentro mejor aliciente para quienes se hayan planteado no secundarla, que este poema del ecuatoriano Jorge Enrique Adoum (Prohibido fijar carteles) recreado en vídeo por estudiantes del Liceo de la Universidad de Nariño


Despiertas casi cadáver cuando el reloj lo ordena,
el día no te espera, hay tanto capataz que mide
el milímetro del centavo que se atrasa por ti,
bebes el café que te quedó de ayer y sales
consuetudinario PROHIBIDO CURVAR A LA IZQUIERDA
y casi PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED y pisas el césped
porque ibas a caerte, luego avanzas, ciudadano
y durable, PROHIBIDO CRUZAR sin saber por qué lado
ir ni para qué PROHIBIDO ESTACIONARSE porque no puedes
parar la maquinaria infatigable con tu dedo
sólo porque te entró una astilla en el alma,
OBEDEZCA AL POLICÍA así es más fácil, saluda,
dí que sí, que bueno PROHIBIDO HABLAR CON EL CONDUCTOR
y quitándole dócilmente el sombrero estupefacto
PONGASE EN LA COLA anuncia tu hereje necesidad
de trabajar en lo que fuese NO HAY VACANTES,
tal vez el año próximo por la tarde, pero no te dejes
dejar para mañana lo que puedes morir hoy
y aguantas y volverás cuanto te llamen PROHIBIDO
USAR EL ASCENSOR PARA BAJAR con tus piernas,
para eso las tiene gratis desde el último accidente
NO SE ACEPTA RECLAMOS para que vayas de guerra
en guerra con tu himno nacional SONRÍA, tu banderita,
la patria a la que le debes tanto, como todos,
pero ten cuidado, imbécil: por ir pensando en tu metafísica
descosida ibas a entrar en el parque público
PROHIBIDA LA ENTRADA, zona estratégica, tú , negro,
humano, perro cívico, civil, SILENCIO, y tú sabes
que no debes PROHIBIDO PORTAR ARMAS, eso también
se sabe y tampoco los proyectos de amor, los aromas
futuros, no suena todavía la sirena de las seis
PROHIBIDAS LAS HUELGAS que es cuando puedes pensar
LEA SELECCIONES TOME COCA-COLA PROHIBIDO ESCUPIR
hombre libre de este país libre del mundo libre,
y acatas las yuntas formidables de los diarios
y agradeces: otros piensan por ti y les cuesta
para que sigas libre, no te llames PROHIBIDO
USAR EL TELÉFONO sólo para tener quién pregunte
por ti PROHIBIDAS LAS VISITAS EN LAS HABITACIONES
vayan a creer que estás enfermo, PROHIBIDO FORMAR GRUPOS,
porque tú, individuo, aislado, alicaído, con el vientre
pegado al paladar que te sabe a medalla, eres inofensivo;
mejor apágate la luz, deja para algún días los rencores,
ponte en toque de queda, métete en ti, prolóngate
durmiendo para que vuelvas a amanecer, heroico
de puro testarudo, a leer las nuevas instrucciones
para hoy como un estado de sitio: prohibido tener
libros de Marx y otros libros, prohibido llevar los cabellos
como te dé la gana, prohibido ir a China, prohibido
besarse en los parques, prohibido tener fotografías
del Che, nombrar al Che, leer al Che y otros autores,
prohibidas las faldas cortas, las películas suecas,
prohibidas las canciones de Bob Dylan, los dibujos de Siné,
prohibido hablar mal del gobierno, prohibida
la información sobre los grupos subversivos, prohibidas
todas las manifestaciones, queda prohibida la lucha
de clases ha dicho el Presidente?

y tu sigues, aguantón
y cobarde, sólo porque el instinto, él también,
quién lo creyera, te colgó su letrero :

SE PROHIBE MORIR.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Violencias

En los últimos tiempos, he leído en varias ocasiones a algunos políticos quejándose amargamente tras sentirse acosados en la calle por gente indignada que no puede reprimir sus protestas, su rabia o su desprecio.

Hoy la queja y, hasta si me apuran, un cierto desasosiego (qué puede pasar cuando vaya sola por la calle y me reconozcan) se dejaba sentir en las palabras de la consejera aragonesa de educación, víctima del hostigamiento.

Foto: el diario.es
No me siento cómodo escribiendo esta entrada, ni tampoco cuando alguien, sea quien sea, se siente intimidado por otros. Comprendo y comparto el estado de ánimo de la consejera, tampoco a mí me gusta sentirme intimidado y en los últimos tiempos lo estoy sintiendo demasiadas veces: me siento  personalmente violentado cuando me reducen el sueldo o me quitan la paga extra o me suben el IVA sin opción al diálogo; me siento personal y socialmente agredido cuando se recortan drásticamente los presupuestos de la educación en la que llevo trabajando y algo más desde hace veintiocho años; me siento socialmente hostigado cuando recortan cualquier parcela de lo que se llamaba hace unos meses sociedad del bienestar, una manera de vivir que nos hemos ganado generación tras generación; me siento social y personalmente agredido cuando el capricho de cualquier delegado del gobierno ordena cargar a la policía contra mí o contra mis iguales tan poco violentos como yo; me siento democráticamente violado cuando se abusa del poder y se anteponen los intereses económicos del capital al bienestar de los ciudadanos; me siento constitucionalmente golpeado cuando lo anterior se convierte en norma constitucional con el consenso de la mayoría política.

No me gusta ejercer, ni que ejerzan conmigo ni con nadie, la violencia. Pero si violencia es la acción o efecto de violentar, habrá que asumir que existe no solo una violencia física sino muchos otros tipos: verbal, psicológica, política o económica... Y yo, y mucha gente que conozco (de la calle, del campo, de la mina...) nos sentimos política y económicamente violentados sin necesidad de salir a la calle ni de que nos reconozcan.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Minifestantes y derivados

Si en otra entrada de este Bocavolario definía el novismo minifestación, es necesario hacer lo propio con  minifestante y sus múltiples derivados.

Minifestante.- Si fuera tan rácano como nuestros académicos me despacharía con algo así como: persona que participa en una minifestación. Sin embargo el afán divulgativo que rige los pasos de esta serie me obliga a explicar no pocos matices del término.

Los minifestantes son las moléculas que integran las minifestaciones, capaces de expandirse hasta multiplicar por diez o más la superficie que ocuparían en circunstancias normales, de forma que, según conteo gubernativo 35.000 minifestantes son capaces, en su expansión, de rellenar hasta cuarenta hectáreas. Su escaso tamaño (cada diez -mil según la Intereconomía- parecen uno) hace más inverosímil, si cabe, esta propiedad.


Los minifestantes se caracterizan por jalear consignas varias (en función del objeto de la minifestación), portar pancartas alusivas a dicho objetivo, tocar silbatos y bocinas; pero, sobre todo, hay un rasgo común que los identifica sea cual sea el sesgo movilizador, se trata de la frase profética: luego dirán que somos cinco o seis, que, a la sazón, se cumple siempre y porque habrá alguien que lo diga (medios de comunicación no afectos al objetivo y delegaciones del Gobierno siempre que no medien el Papa o la selección española de fútbol).

A decir del ¿actor? Arturo Fernández, experpento en el tema, (el Arturo Fernández de la patronal no se ha pronunciado, pero no tardará en hacerlo) en la cadena intereconomía, a las minifestaciones indignadas no va gente guapa, y los minifestantes son feos y parecen salidos de un campo de concentración, afirmación esta con la que parecen estar de acuerdo los conterturbios del gato al agua, programa de esa cadena (guapos e inteligentes donde los haya), a juzgar por el coro de risas que jaleaba al ¿actor?

Según convenga a la autoridad gubernativa, los minifestantes son peligrosos extremistas antisistema (si se trata de padres y madres de familia que, junto con sus peligrosos retoños, reclaman una enseñanza decente, o amenazadoras abuelitas yayoflautas contrarias a los recortes sanitarios...) o ejemplares ciudadanos si ocupan la calle apoyando, por ejemplo, la separación de sexos en las aulas; en ese caso, además de su ejemplaridad, adquieren una categoría nueva: la de maxifestantes, grupos caracterizados por computar más cuantos menos son.

Pero además de los maxifestantes, existen otros derivados de minifestante que merecen consideración.

Los más conocidos son los minifestontos (si el recuento coincide con la realidad manifestontos), que son, según la Razón, Intereconomía y otros medios (por parciales) afines al régimen, la mayoría de los minifestantes, los que se dejan llevar por cantos de sirena antipatriotas, manipulaciones extremistas y sentimientos radicales.

Los minifiestantes, que suelen acudir a los actos con chiflainas, gaitas y tambores de toda índole (los manifiestantes llevan guitarras para el cumbayá) para animar el cotarro.

Los manigestantes, asistentes desde el vientre materno a convocatorias antiaborto o, si son minigestantes, a algaradas revolucionarias que vergüenza les tendría que dar a sus futuras progenitoras.


Si hay un rasgo que distingue a los minifestantes de los manifestantes es que los primeros acaban encontrando siempre la horma de su zapato, al entender de la autoridad, en forma de golpes policiales provocados por el maestro armero, que pasaba por allí, por lo que se sospecha, aunque no está plenamente confirmado, un cierto sesgo masoquista. Y es que su carácter radical les hace desoír las prohibiciones a cualquier minifestante: prohibido llevar capucha, pasamontañas, careta, casco, pañuelo o cualquier prenda que permita ocultar la cara; prohibido tomar fotos o cualquier otro documento gráfico; prohibido llevar pancartas con palo, caramelos con palo y palos a secas; prohibido consumir líquidos alcohólicos, prozac o cualquier otro estupefaciente; prohibido gritar consignas anti-patrióticas; prohibido concentrarse, manifestarse, viajar a una mani, pensar en ir a una mani...

En toda minifestación que se precie, los minifestantes acaban escuchando un minifiesto, pero eso será harina de otro costal.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Minifestación

Sigo con este bocavolario, hoy toca un concepto que se ha ido desarrollando a medida que las movilizaciones sociales han salido a la calle. Se trata de Minifestación


Minifestación: (Sustantivo) Congregación callejera de masas (en este caso gramos) que, para obtener un fin concreto, corean lemas y portan pancartas alusivas al asunto que les ha llevado allí. Se distingue de sus hermanas mayores, las manifestaciones, por sus peculiaridades aritméticas, ya que para su conteo se utilizan los números relativos de forma que si:

X = 35.000
Y = 350.000
Z = 4 gatos que después se van a tomar cañas por ahí o son estudiantes con pésimos expedientes académicos.

Siendo X la delegación del gobierno, Y los organizadores, Z el periódico la Razón

Se cumple que X = Y = Z
Y que 35.000 = 350.000 = 4 gatos que después se van a tomar cañas por ahí o son estudiantes con pésimos expedientes académicos.

Las minifestaciones tienen propiedades físicas insospechadas ya que cuanto más espacio ocupa el personal asistente, menos personal asiste, lo que prueba que sus moléculas (las de los 4 gatos que después se van a tomar cañas por ahí o son estudiantes con pésimos expedientes académicos) son capaces de expandirse hasta ocupar las cincuenta o sesenta hectáreas que caben entre Atocha y el primer tramo de la Castellana).

Las personas asistentes a las minifestaciones se denominan minifestantes, de ellos me ocuparé en el siguiente bocávolo.


jueves, 15 de noviembre de 2012

Internacionalismo

Lo bueno que tiene este invento es la interacción con quien lee. Esta madrugada, tras regresar de las movilizaciones y pese su cansancio, una amiga me ha completado el artículo de ayer sobre la nueva lucha de clases aportando el ingrediente que faltaba: el internacionalismo, tan inherente al movimiento obrero como necesario en estos tiempos individuales. Como hay comentarios que adquieren la categoría de artículos, copio íntegro su contenido.


Una de las pancartas de la manifestación de Madrid rezaba algo así como “local o extranjera la misma clase obrera”, y es que hay otra cosa que se ha ido quedando en el camino a la vez que nuestras mesas camillas y nuestros sueños: el Internacionalismo, ese concepto tan hermoso y tan grande que nos conectaba como clase trabajadora con hermanos y hermanas de cualquier parte del mundo. Millones de personas con los mismos problemas, con las mismas brechas que nos han ido impidiendo conseguir un Trabajo Decente que nos permitiera vivir con un mínimo de dignidad.



El trabajo, los derechos, la protección social… a cuántas personas en el mundo, especialmente en los países empobrecidos –que no pobres-, ha dejado en la estacada la dichosa economía globalizada. 200 millones de personas visiblemente desempleadas en el mundo, 250 millones de niñas y niños que trabajan -explotados en su mayoría-, 5000 muertes por día ocasionadas por el trabajo, millones de personas excluidas del diálogo social….cifras que se nos han ido haciendo frías y lejanas mientras nos deshacíamos de nuestras viejas mesas camillas y de nuestros sueños.

Y es que efectivamente todos los países, desarrollados y en desarrollo, tienen sus trabajadores y trabajadoras pobres. Pero ¿nos hemos visto así alguna vez? ¿nos vemos así? como trabajadores pobres, digo, o es que acaso los pobres no son trabajadores? O lo han sido, o lo pretenden ser. Los grandes medios de comunicación de masas nunca nos han mostrado estas realidades desde ese prisma, claro, no interesa. Cómo miramos el mundo y cómo lo comprendemos es fundamental para construir cómo actuamos en él.
Ahora nos toca empobrecernos a los y las trabajadoras españolas, europeas, occidentales… y de nuevo no-toca pensar en lo que les pasa a nuestros iguales en otros lugares del planeta, bastante tenemos con lo nuestro –pensamos-. Nos volvemos a equivocar, no se trata de dar lo que nos sobra, sino de ir juntos hacia un lugar común. El dinero no es lo más importante, pensemos en las ideas, la imaginación, la fuerza, la organización, que en periodos buenos no parecen cosas necesarias, pero que en periodos malos son fundamentales.

Ya siento este pedazo de rollo que me he soltado, José Ramón, pero estoy recaliente después de estar en rodeando el congreso y ver nuestra supuesta democracia tan “tocada”. Estoy contigo que hemos de reconstruirnos como sociedad, es fundamental reconocernos como Clase Obrera, avanzar en una democracia más limpia. Y añado desde el Internacionalismo más Solidario que nunca. Nuestros grandes enemigos son los mismos, los grandes Actores de la Globalización (neoliberal y capitalista): las Instituciones Financieras Internacionales, el FMI y el Banco Mundial, la OMC, por supuesto las Transnacionales… y todos los localismos oligárquicos del mundo.

No dejes de escribir nunca. Me encanta este blog.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La nueva lucha de clases

Hace unos años, cuando al neoliberalismo le interesaba invitarnos a bailar para alimentar a la voracidad capitalista; cuando cambiamos la mesa camilla del salón por el tresillo, las conversaciones familiares por la televisión y pusimos calefacción central para calentar nuestros, hasta entonces, helados sueños; cuando, en fin, buscando lo políticamente correcto, abandonamos palabras como maestro u obrero y las sustituimos por docente o trabajador y nos constituimos en ferviente clase media de coche, piso, vacaciones en el mar y apartamento en playa o montaña... Hace todos esos años, variables segùn el punto de partida y del proceso, tiramos a la papelera, junto con la palabra obrero (por demodé y radical), aquel marxismo del que muchos habíamos bebido en las fábricas, en los sindicatos, en el PSOE y otros partidos, en las luchas contra la dictadura, en la universidad y hasta en la sacristía del seminario.

De repente, estuvo mal visto ser marxista y hasta se dejó de hablar de materialismo histórico para comprender la evolución de las sociedades. Marcelino Camacho pasó a la reserva y, junto con sus jerséis de cremallera, desapareció del moderno vocabulario laboral la palabra obrero y se decía trabajadores y trabajadoras, en lugar de obreros y obreras; algunos, más distanciados, se nombraban empleados o empleadas, operarios u operarias... Éramos modernos, la nueva clase media que seguía siendo la última del escalafón porque detrás del último no va nadie.


Con el marxismo y el obrerismo en la basura, olvidamos que fue la lucha de clases (y no Europa ni sus gobiernos ni la Democracia ni el Concilio Vaticano II...) la que nos hizo como éramos y nos permitió habitar ese estado del bienestar que ahora se nos escapa como el agua entre las manos; renunciamos a nuestro pasado como pueblo, a nuestro patrimonio de luchas y alertas y nos echamos, inconscientes, en los brazos del enemigo, que nos mecieron mientras le fuimos útiles y nos repudian por innecesarios tras encontrar a otros que les paguen los gastos, no sin antes exigirnos el rédito de su cariño interesado.

No añoro los malos tiempos ni cualquier tiempo pasado fue mejor, porque lo que tiene que ser mejor, siempre, es el futuro. Y para que así sea, hay que descolonizar los estados de quienes los han usurpado: el capitalismo liberal y las oligarquías empresarial, bancaria y política que lo amparan. Hemos centrado nuestras iras sobre los gobiernos, pues son los que ejecutan, pero no olvidemos que sus recortes brutales los dictan los grandes intereses económicos de la empresa y de la banca: empobrecer y embrutecer al pueblo, el objetivo, supone llenarlo de miedos y cercenar sus capacidades para pensar y rebelarse. La oligarquía política es un estamento hermético y endogámico que protege sus propias ideas y a su propia gente y bloquea cualquier disidencia, hasta cualquier ocurrencia; la oligarquía sindical se ampara en su propia estructura y se alimenta de ella; ambas son deudoras de la banca y de la empresa, del capital y poco podemos esperar de ellos.

Recuperar el futuro supone recuperarse como pueblo, como EL PUEBLO; reconstruirse como sociedad; identificar a los enemigos: el capitalismo liberal y las oligarquías empresarial, bancaria y política que lo amparan y nos revenden a sus caprichos; reconocernos como obreros y obreras, como Clase Obrera, y recuperar la lucha de clases para volver a tomar el poder en una democracia limpia, sin títeres ni titiriteros que muevan los hilos.

Nota: He estado esta mañana en la manifestación de Calatayud. No estaré esta tarde en la de Zaragoza por aquello de no consumir el combustible del coche ni podré estar rodeando el congreso en Madrid, pero quiero gritar desde mi casa.

martes, 13 de noviembre de 2012

Demagogia de la no huelga


Nos quedan tan pocos derechos (a nosotros, el pueblo) que nos cuestionan hasta el derecho de ser políticos, no politicastros -¡ojo!- políticos a secas. Como si la política fuera cosa de profesionales y no del pueblo, que elige y acierta o se equivoca. Como si sólo tuviésemos derecho a ser políticos un día de cada 1461, cuando toca elegir.

Listos, demagogos, sabedores de la mala prensa de su propia política profesionalizada manipulan a la mayoría silenciosa o movilizada advirtiendo que esta huelga, esa manifestación, aquel movimiento ciudadano... están politizados, que es como decir: les estás haciendo el juego a los que opinan lo contrario que nosotros que mandamos, como si mandar no fuera hacer política.

Pues claro que la huelga es política, porque lo son las decisiones contra las que esta convocada:

  • Porque los recortes en la educación son políticos y persiguen un fin político: desmantelar el sistema público de educación y pasar del beneficio social al beneficio económico de las empresas que se hacen con los centros; en Madrid grandes entramados empresariales que antes hicieron su agosto con la construcción.
  • Porque la ley Wert es política ¿o es que el ministro iluminado no lo es, por iluminado que sea?
  • Porque el desmantelamiento de la sanidad pública para ceder la gestión al beneficio económico de CAPIO Sanidad, por ejemplo, es política. Y mucho más, si conocemos que de la privatización de hospitales en Castilla-La Mancha se beneficia esa empresa de la que Rato es accionista y el marido de Cospedal, directivo. Política y desvergüenza
  • Porque el aumento del paro es política, la opción por el recorte en vez de por la inversión productiva es una decisión política que persigue acabar con los derechos laborales y convertir el empleo en un bien tan escaso que haya que estar agradecido por tenerlo.
  • Porque la rebaja de los salarios es política.
  • Porque el recorte de la paga de navidad es política.
  • Porque el incremento de los impuestos es política.
  • Porque salvar a la banca en vez de a los ciudadanos es política.
  • Porque venderse a los mercados es política.
  • Porque el desmantelamiento del estado del bienestar es política.
  • ...
Que no nos vengan con cuentos ni con demagogias baratas: si las decisiones contra las que luchamos son políticas nuestras reacciones también lo son: hagamos la política de la sociedad.

domingo, 11 de noviembre de 2012

La razón y la huelga


Con el permiso de Piedad, le copio este comentario de Facebook, su razón coherente con el futuro.


Hay mucha gente que opina que no sirve de nada, que nada va a cambiar, que es todo política...

No les falta razón para pensar así, yo también tengo mis dudas, porque en este complejo mundo que nos rodea, es muy difícil tomar decisiones.

Sin embargo cuando siento el brillo de la limpia mirada de mis hijos o de mis alumnos lo tengo claro: Si voy a ir a la huelga... por dignidad, por justicia, por coherencia...se qué mi conciencia va a estar más tranquila.

Para mi no es una huelga política, porque seguramente si lo pensara no la haría. En los últimos años me han defraudado los políticos de uno u otro signo, así como también lo han hecho los sindicatos...me siento mal por pensar así porque creo en la democracia y pienso que la clase política es fundamental, pero no puedo de momento disimular mi enfado.

Demasiada gente pasándolo mal, demasiado paro, demasiados recortes en la educación, sanidad y servicios sociales...

Para mi es una huelga por el futuro, porque no nos resignamos y por la esperanza de que UN MUNDO MEJOR, MÁS SENSIBLE Y SOLIDARIO ES POSIBLE.

Qué cada cuál analice sus razones para ir o no a la huelga, todas serán igual de válidas, pero tal vez no todas serán igual de humanas.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Tocho y Candi


Me encanta la fotografía de EFE con la que se ilustra la de la extraña familia (Maribel estará entre el público, supongo) en el acto para llamar a la huelga general del 14 N. En ella vemos a los ¿líderes? sindicales de comisionEX-obreras (lo escribo con la acritud y el derecho que da llevar afiliado a la cosa más de un cuarto de siglo) y UGT. Los cuatro, el matrimonio nacional y sus vástagos regionales, posan con el semblante serio y la pose que requiere la ocasión: mirando hacia atrás y dando la espalda a la afiliación en particular y a los obreros en general.

Siempre que los veo, en una cosa de estas o a la cabeza de una manifestación se me ponen los pelos de punta porque los identifico como una parte fundamental del sistema corrupto y subdemocrático que sufrimos, colaboradores necesarios de la situación actual: conniventes con los gobiernos a cambio de subvenciones con destinos poco claros, participantes silenciosamente interesados en los consejos de administración de las cajas que nos han llevado a la ruina... Sobrepasados por el movimiento ciudadano que no controlan y muleros de un movimiento sindical que siguen controlando porque la estructura está hecha de favores debidos y de deudas por pagar y la base se escapa en cuanto los reconoce.

Sindicalistas profesionales, a la manera americana, que han olvidado su condición de obreros porque hace tanto que lo fueron que ya no tienen otra empresa a la que volver que el propio sindicato del que han obtenido estatus y prebendas. Empresarios sindicales que aplican eres salvajes a sus propios trabajadores y nombran para negociarlos a testaferros fieles que utilizan métodos, presiones y amenazas propias de la patronal a cambio de un puesto sustitutivo de los que han despedido y utilizan a sus mejores abogados para su parte patronal en vez de para defender a los trabajadores.

Tocho piensa en la reelección y será reelegido porque el sistema, como en cualquier partido político, está controlado por fuerzas internas que impiden la llegada a los congresos de la disidencia individual y cercenan los intentos de la organizada. Méndez no lo sé, pero lleva tanto tiempo al frente de lo suyo que, efectivamente, parece lo suyo.

Y pese a ellos, me movilizaré el 14 N y en cuantas otras ocasiones haya que movilizarse contra un sistema que me ahoga; lo haré porque también me movilizo contra ellos, porque no me representan y quiero que se vayan enterando.

Me despido amable, con un artículo de Juanjo Millás (titulado por qué no se casan) y con tres dibujos de Mingote, con el que, a pesar de la distancia ideológica, me une la querencia por esta extraña familia.


jueves, 29 de marzo de 2012

Sorpasso

A las 12 de la mañana estaba convocada la manifestación en el paseo de Calatayud, no tengo fotos, una pena porque hemos sido más que nunca, cualquiera que, como yo, haya estado en todas lo sabe. ¿Cuantos? no sé, como cuatro veces la última ¿y cuánto es eso? No sé, entre 30 (según la policía municipal) y 3.000 (según los organizadores). La marcha ha comenzado con pocas consignas (la timidez de la falta de costumbre); al llegar al extremo del paseo, la cabecera se ha dirigido hacia la carretera, la fuerza pública ha puesto cara de susto y ha comenzado a correr: un pequeño revuelo entre los manifestantes. Finalizado el recorrido alternando carretera y paseo, vuelta al punto de partida: las banderas.

Allí se ha producido la sorpresa: mientras la cabecera formada por una veintena de miembros de las ejecutivas comarcales sindicales se detenía, el resto la segunda línea ha seguido la marcha hacia el Ayuntamiento. Yo, que iba en la cola, me he vuelto hacia las banderas para ver la cara de incredulidad de los ¿líderes? sindicales, alguno visiblemente cabreado por la unánime respuesta del personal ante el inesperado tirón.


Hace tiempo que los ¿obreros? ¿parados? ¿trabajadores?, que cada cual elija (yo soy obrero, hijo de obrero, nieto de jornaleros), hace tiempo, decía, que se ha producido el sorpasso, que las reivindicaciones obreras han adelantado a los sindicatos y las sociales a los políticos, es probable que todavía no nos hayamos dado cuenta, que la segunda línea de la manifestación bilbilitana haya llegado a las puertas del Ayuntamiento sin percatarse de que los ¿líderes? habían quedado atrás.

Hoy he visto en el telediario el encuentro entre Ratzinger y Fidel (reproduzco la foto) y me ha parecido que se encontraban Nefertiti y Akenathon, Méndez y Toxo, Rubalcaba y Rajoy (con Cayo Lara Y Rosa Díez de intérpretes), momias al fin y al cabo.

Absolutismo


Mayoría absoluta no es lo mismo que mayoría absolutista.

Díselo en la calle: El 29 HUELGA.

Soraya llama a la huelga

Por si eres del PP o simpatizante, cuelgo este alegato en favor de la huelga de la vicepresidenta del Gobierno, a ver si te animas.

miércoles, 28 de marzo de 2012

ASAMBLEA IES ARTURO SORIA: Argumentario esquirol. Razones para no ir a una hu...

Si la comunidad educativa de un centro público de la Comunidad de Madrid es capaz de hacer un documento como éste, no me extraña que Esperanza Aguirre quiera acabar con la escuela pública y me refuerza en el convencimiento de su necesidad incuestionable.

ASAMBLEA IES ARTURO SORIA: Argumentario esquirol. Razones para no ir a una hu...: esquirol . (Del cat. esquirol, y este de L'Esquirol, localidad barcelonesa de donde procedían los obreros que, a fines del siglo XIX , oc...

martes, 27 de marzo de 2012

Estadística de la huelga

Me gusta mirar las estadísticas y comprobar que solo son verdades (y a medias) las que miden hechos consumados: la tasa de mortalidad, por ejemplo, no tiene vuelta de hoja; pero el endeudamiento público español con respecto a la media europea tiene tantas lecturas como lectores. Me parto de risa cuando la estadística se aplica a la profética, sea electoral (los sondeos de las andaluzas han sido para desternillarse), social (la evaluación de diagnóstico educativa parece empeñada en medir la dudosa competencia de quien pone las pruebas) o sindical, como es el caso.

Miro en el País y resulta que a la pregunta ¿Cree que servirá la huelga general convocada por UGT y CCOO contra la reforma laboral?, a día de hoy han respondido 38.660 personas y este es el resultado:


El mismo diario plantea si ¿Hará la huelga general el próximo 29 de marzo? y el personal responde en un acrobático ejercicio de derrotismo:


Así que los lectores del País haremos la huelga aunque muchos pensamos que no servirá para nada. (Qué coño hará tanto no huelguista leyendo el País).

Como soy hijo de la transición y quiero confrontar democráticamente la opinión con la de otro diario me encuentro que en el Mundo han opinado 81.257 ciudadanos (igual la mitad más o menos son ciudadanas) con un resultado coherentemente divergente respecto al anterior:


Por su parte, la mayoría de los lectores de el Mundo no haremos huelga. Así, sin que haya nadie que no lo sepa o que no conteste, porque no tiene mucho sentido ir voluntariamente a rellenar una encuesta de estas sin saber y menos todavía no contestar.

Con las cosas menos claras que al principio, me voy a Público, que sigue en la web, aunque no en el quiosco, y leo que preguntan: ¿Ves oportuno convocar una huelga general? A lo que sus movilizados lectores responden:


No contentos con la respuesta y con ganas de llevarse un chasco, Público insiste: ¿Harás huelga el 29-M? El personal vuelve contestar, esta vez sin tanto entusiasmo:


Es decir: nos parece de abuten que convoquen una huelga general, aunque de ahí a hacerla, algunos nos rajaremos y otros nos lo estamos pensando, no sea que:
  1. Me descuenten perras, que me hacen falta para llegar a fin de mes/vienen las vacaciones/.../me descuenten perras.
  2. Me apliquen la reforma laboral y me despidan.
  3. Se entere mi cuñado, que es del PP
  4. ...
Por cierto: con estos resultados no es de extrañar que Público haya tenido que cerrar ¿qué banco va subvencionar a un periódico de huelguistas con el dinero de los propios huelguistas?

Preparado para la sorpresa, pero no tanto, ABC vuelve a dejarme perplejo. Primero por la pregunta: ¿Te parece adecuada la huelga general como respuesta contra la reforma laboral?; después por las alternativas: Sí, el recorte de derechos laborales requiere una movilización profunda.  O bien: No, el país no está para sufrir huelgas generales. Finalmente leo con estupor que los 40.042 votantes/lectores de ABC:



Podría hacer muchos comentarios, pero dos cosas están claras: que la mayoría de los lectores de ABC piensan que el recorte de los derechos laborales requiere una movilización profunda y que son los redactores de ABC quienes preparan la evaluación de diagnóstico para educación.

La cosa no acaba aquí en la Razón preguntan si ¿Secundará la huelga general del próximo día 29 de marzo?


Si tenemos en cuenta que el NO va acompañado de un "en absoluto" y que el No, aunque se completa como: No, aunque puede que la presión sindical me obligue a secundarla, concluimos que la mayoría de los lectores de la Razón secundarán la huelga sin más, que buena parte de ellos no la harían ni borrachos y que ningún lector de la Razón se verá obligado a hacerla por la salvaje intervención de los piquetes informativos, no se sabe si porque los lectores de la razón no huelguistas son inmunes a semejantes salvajadas, porque semejantes salvajadas solo existen en el imaginario de la Razón o, simplemente, porque como no la harán ni borrachos estarán en ello y no se enterarán mucho del asunto.

La segunda conclusión es que no hay como ponerlo a huevo para la gente conteste una cosa para que la gente haga lo contrario (puede comprobarse en los sondeos andaluces).

Y los catalanes, ¿qué dicen de esto? En la Vanguardia: ¿Apoyas la huelga general convocada para el 29 de marzo?


En el Periódico algo parecido, con pregunta más directa ¿Secundarás la huelga general?: 70% a 30%

En la Voz de Galicia preguntan si secundaré la huelga general del próximo 29 de marzo y el personal contesta, para horror de Mariano:


Conclusiones muchas, aunque me quedo con tres:
  • Quien quiera tener criterio propio que se lo haga y en cuestiones de economía, sociedad, laboral, internacional... que lea el Marca o el As, dejando la prensa generalista para la sección de deportes.
  • Que el 30 de marzo, los resultados de la huelga en cada medio de comunicación serán tan variopintos como las encuestas.
  • Que teniendo en cuenta la tendencia general favorable al sí, la huelga será un fracaso.