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viernes, 17 de enero de 2020

Pin parental, menos mal que me voy

Jamás hubiese pensado escribir en un titular: "si lo sé no vengo" refiriéndome a la enseñanza de mis amores, pero es que esto del pin parental (Pin neandertal, veto parental, censura parental...) supera todas mis expectativas. Llevo rumiando hace tiempo aquello de que involucionamos a marchas forzadas, de que el coeficiente de gilipollez de esta nuestra sociedad va en aumento en la misma medida que crece la desafección social por la política y preferimos (el centro izquierda - izquierda sociológico o librepensante) preservar nuestras esencias personales que mojarnos en las batallas que nos molaban en los ochenta o antes, presos del desarme sociopolítico al que hemos estado sometidos desde que un tipo apellidado Guerra desarmó el tejido social de este país para que dejara de ser un tejodo gubernamental (empeño en el que han seguido todos sus subsiguientes).


El caso es que ahora los padres y las madres murcianos (marcianos diría yo sin ánimo de ofender, por la marcianada que supone el caso y que amenaza con extenderse a un Madrid que, al fin y al cabo, está gobernado por una marciana, esta vez, sí, con ánimo de ofender) pueden impedir que su vástago o vástaga asista a una actividad relacionada con la diversidad sexual, por ejemplo; con la diversidad cultural, por ejemplo; con la diversidad política o con cualquier tipo de diversidad sea de la clase que sea, que la diversidad es muy, pero que muy peligrosa (actividades, todas ellas, previstas en la programación general anual aprobada por quien corresponda administrativamente y coherentes con el currículo vigente de la etapa que cursen). Esto quiere decir que, a saber: si papá es homófobo su criatura no puede asistir a una charla sobre sexualidad tan diversa como real; si mamá es xenófoba puede vetar la participación de su infante en las jornadas multiculturales (esas en las que las familias llevan dulces marroquíes, salados rumanos y guisos dominicanos que, junto con los melocotones de la zona, se degustan con alborozo en el recreo); si la abuela fuma, sus nietos y nietas no van a poder ir a una actividad preventiva del tabaquismo en la adolescencia, ni si el abuelo wapea a la otra correpondiente; si al hermano mayor le molan más los chuletones que las acelgas, la hermana pequeña tendrá censurado participar en la campaña de frutas en el recreo, ni mirarlas, oiga; si tío Eddi (que Eduardo no vale para ese oficio) es croupier y, con los 6000€ mensuales de propinas en el casino subvenciona a Vox o a C's, por ejemplo (que al PP ya lo subvencionan los empresarios corruptos), el sobrinerío moralmente no puede acudir a una charleta sobre los riesgos del juego; si los progenitores son empresarios corruptos que proporcionan mordidas al PP, por ejemplo, su prole puede salirse de clase cuando se hable de ciudadanía responsable o de la currupción político-empresarial, que seguro que les toca por algún lado; si la familia consume sustancias psicotrópicas, pueden prohibir a la zagalería acudir a eventos de la asociación de ayuda contra la drogadicción, o si hay un ascendiente del barça, el alumnado tiene derecho, previa autorización paternal, a ausentarse cuando se hable de la victoria del Madid o viceversa. Sólo por poner algún caso.

A ver: la familia tiene el deber de educar y lo hace (o no y a la vista está) según su conciencia, sin más intromisiones gubernativas que las derivadas del mal uso de la patria potestad y siempre por orden judicial, pero la educación ciudadana corre a cargo de las administraciones y a ellas corresponde el marco curricular que la desarrolla, y a los centros educativos, como parte de esas administraciones y dentro de su autonomía docente, desarrollarlo de acuerdo a la normativa vigente. El deber del estado y de sus administraciones a formar ciudadanos y ciudadanas libres es insoslayable y no puede haber familia alguna que se oponga a ello porque en un Estado (sí, esta vez con mayúsculas) que asume las convenciones internacionales (derechos del niño de la ONU incluidas) y su propia Constitución no caben las decisiones, por muy familiares que sean, que las contradigan, al menos, de puertas afuera del domicilio familar (de los adentros ya se ocupará el tiempo y el principio de oposición adolescento-parental, espero). 

¡Me cansa tanta estupidez!

martes, 24 de diciembre de 2019

La comunidad de Madrid prohíbe los móviles

Hace unos días, Sergio del Molino, autor de la "España vacía" (cuya lectura recomiento vivamente), colgaba este comentario gráfico en sus redes al hilo de una viñeta del último mono.


Los líderes políticos madrileños (esta vez le toca a Isabel Díaz Ayuso, pero su colega Almeida no se queda corto) se empeñan en darle la razón un día sí y otro también. Resulta que la comunidad de Madrid ha decidido prohibir los móviles en los centros educativos, y se quedan tan anchos.

Los objetivos de tamaña insensatez es, por una parte, mejorar los resultados académicos por aquello de que el móvil distrae y, por otra, combatir el ciberacoso y el bulling.

Vamos a ver, preclaras mentes de próceres patrios: el móvil distrae, claro que sí, se lo pueden preguntar a Celia Villalobos cuando, ejerciendo de tercera autoridad del estado (tras el monarca y el presidente del gobierno) y precisamente mientras el presidente hablaba desde la tribuna, guardaba sus espaldas desde la presidencia de la cámara de diputados jugando al Candy Crush para matar el tedio que le provocaba el discurso presidencial. Claro que distraen los móviles en clase, como distraen las novelas si, también se leen en clase, la poesía o las revistas porno. Pero el móvil también ayuda: permite la consulta inmediata, la colaboración en una pizarra digital, el aprendizaje mediante aplicaciones, la lectura de marcadores de realidad aumentada que permiten ampliar los horizontes del aprendizaje, medir distancias o superficies o temperaturas o niveles de ruido o inclinaciones o cualquier magnitud medible; permiten leer, escribir, comunicarse, crear; permiten almacenar imágenes de una excursión para comentarlas después, grabar una práctica de laboratorio, trabajar en la nube con documentos compartidos, reflexionar sobre el propio aprendizaje en un blog o a través de una rúbrica de autoevaluación, trabajar por proyectos; consultar mapas en los que geolocalizar hechos históricos, accidentes geográficos o puntos de interés geológico... Por permitir, permiten hasta hablar por teléfono. Y es que, bien o malintencionados legisladores míos: el móvil, en un aula donde la vida no es un obstáculo sino un aliciente y donde no manda el libro de texto sino la actividad del alumnado, el móvil es un aliado, no un enemigo.

El ciberacoso, el ciberbulling se combate desde el respeto y el respeto se educa y se educa utilizando los mismos dispositivos desde los que se produce. Malamente se podrá combatir el acoso a través de medios telemáticos y tampoco la adición a los dispositivos si no se educa en un uso racional, respetuoso y, por qué no, educativo de los dispositivos móviles (y, si no, que se lo pregunten a los chicos y chicas del IES Martínez Vargas de Barbastro, creadores de Migotigo, una aplicación para, precisamente, luchar contra el acoso). Dar por supuesto que prohibir los móviles en el centro escolar evita el acoso escolar es una estupidez que ignora la realidad que se produce de puertas para afuera: los centros educativos no son compartimentos estancos.

Los móviles son necesarios en el aula cuando son necesarios para aprender y no lo son cuando no mejoran el aprendizaje, lo mismo que un compás puede ser una herramienta extraordinaria en clase de matemáticas, pero no pinta nada en clase de lengua; esta perogrullada es la que debería marcar el uso de dispositivos en el aula y no el capricho ignorante de políticos no menos ignorantes a los que mola más un titular de periódico que la mejora educativa.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Libertad de enseñanza

Llevo años buceando en la Constitución Española en el intento vano de encontrar uno solo de sus artículos en el que se diga que el Estado está obligado a subvencionar a su cuidadanía la educación en empresas privadas educativas.

Esta semana, la ministra Celaa ha escandalizado a los promotores de estas empresas, ya sea los encuadrados en la FERE, que es la patronal de las empresas educativas católicas (no vale andarse con eufemismos) y la mayor beneficiaria de estas subvenciones ya sean otros centros laicos y de alguna otra confesión cristiana, que también las hay, aunque minoritarias. Y es que la titular en funciones del Ministerio de Educación y etcétera se ha descolgado en la inauguración del congreso de Escuelas Católicas diciendo lo que pienso desde siempre: que la Constitución no avala ningún derecho referente a la gratuidad de la Educación fuera del sistema de centros públicos. ¡Bien por Celaa!

foto: EDUARDO PARRA (EUROPA PRESS)
Una lectura atenta y pormenorizada del texto constitucional así lo demuestra y como aquí, pese a que se empeñen en ello algunos tribunales que suelen fallar en contra de las administraciones que intentan impedir tímidamente que las empresas educativas privadas se pasen en lo que es una concesión y no un derecho (y en Aragón tenemos muy frescos los casos del Ánfora, del Opus (segregadores y, por ende, contrarios a lo dispuesto en las leyes educativas) o de algunas aulas que se cierran por sobreoferta de plazas escolares en la zona o localdad) lo que vale es el literal de la norma general del Estado, a su articulado me remito:

Artículo 27.
1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.
3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.
5. Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de
centros docentes.
6. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.
7. Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca.
8. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes.
9. Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca.

Dado que la oferta estatal garantiza la obligatoriedad y gratuidad al que hace referencia el punto 4, en el resto de los casos, el Estado deberá ser el garante de la libertad de enseñanza y de la que permite crear centros pertenecientes a empresas educativas privadas, pero en ningún caso se compromete a mantenerlos con fondos públicos, de la misma manera que garantiza la libertad de prensa pero no está obligado a subvencionar a los medios para que sean gratuitos.

En cuanto a la educación religiosa y moral y el derecho de las familias, en los colegios públicos hay clases de religión (católica, evangélica, muslmana... según zona y credo de las familias), aunque mi apuesta es por la educación laica y, si no hay manera de sacar a la religión de las escuelas, el profesorado debería ser costeado por los propios fieles e impartirse fuera del horario curricular, pero esto ya es una opinión.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Ser tecnológicas o no ser tecnológicos, esa no es la cuestión

Cada cierto tiempo reaparece este debate cuando debería estar superado hace años. Es un melón permanentemente abierto que se empezó con la llegada de los primeros ordenadores a las aulas y que, dependiendo no sé si de los astros o de los intereses, llamémosles, socioculturales, sociopolíticos, mediáticos... sigue ahí.

En los últimos tiempos me ha extrañado la omnipresencia mediática de Catherine L'Ecuyer: RTVE, la SER, El País... Que no es sino una punta de lanza de un negacionismo tecnológico más extendido, natural o artificialmente, interesadamente a veces (como diré luego) y que acompaña a otros negacionismos (las vacunas, el evolucionismo..., que parece que la involución está de moda en esta supuesta modernidad de pacotilla) y a los que tenemos que enfrentarnos desde la razón práctica. El reinicio de este debate pedagógico-ideológico ha coincidido en el tiempo con el reinicio del debate político en términos parecidos, en las Cortes aragonesas, la diputada popular Ferrando propuso también esta polémica (en una puntada cuyo hilo ni es pedagógico ni de preocupación sincera, me temo) y a ese trapo entró nuestra institución autonómica creando una comisión que, espero sea coherente en contenidos y participantes. Y no es el único sitio donde se ha levantado la misma liebre, también en el gobierno de España.

Comenzaré diciendo que estoy de acuerdo con Mme. Lecuyer en muchas de sus tesis, no tanto por sesudas como por razonables (es cierto que la vida es interesante y emocionantemente asombrosa, no en vano a eso me dedico con desigual suerte: a que la vida sea un aliciente en la educación); pero continuaré diciendo que en el caso de los dispositivos (no los llamaré móviles porque son múltiples y variados) discrepo de ella y calificaría su postura parafraseando el refrán como de: "estudios vendo que para mí no tengo" (y es que siempre se ampara en estudios científicos para negar la mayor cuando lo razonable sería, como hacemos quienes educamos desde la experiencia, estar en una duda permanente que nos reconstruye cada día). Y si bien es cierto que estudios hay, y son serios y rigurosos, irreprochablemente bien construidos por método, por cada uno que demuestra los problemas que provocan los dispositivos, hay otro, igual de serio y riguroso  e irreprochablemente metódico que demuestra lo contrario. Y también igual de interesado, porque todos los estudios científicos lo son, desde el momento en el que pretenden demostrar una tesis previa, no se trata de descubrimientos, recuerdo, sino de estudios amparados en datos serios, rigurosos e interesados y métodos irreprochables.

En el debate que daba paso a las conclusiones del II Congreso de Innovación Educativa en Aragón, hubo quien se escandalizó cuando Rosa Liarte respondió a Catherine L'Ecuyer que estaba harta de estudios científicos (más o menos textual). Los escandalizados se avergonzaban de que un auditorio de docentes apoyase semejante afirmación tan poco rigurosa: confrontar la impresión con la estadística ¡Qué barbaridad! (Una vez más algún árbol les impidió ver el bosque). El caso es que estoy  con Rosa Liarte supongo que por es escepticismo que que enseñan las humanidades. Por poner un supuesto ejemplo basado en reseñas reales: Marcial, fallecido recientemente de cirrosis era, además, fan de los estudios científicos y siguió al pie de la letra algunos de ellos, que pueden encontrarse en la prensa, rigurosamente serios, según la universidad de tal o de cual:
  • La cerveza reduce el colesterol y retrasa el envejecimiento, cantidad recomendada 1 ó 2 al día.
  • El vino tinto está asociado con la longevidad, contiene hierro, sales minerales, ataca a los virus de la poliomielitis y el herpes, es antiséptico, antialérgico, reduce el riesgo de cáncer... Cantidad recomendada: 1 ó 2 copas al día.
  • El vino blanco y los cavas son ricos en tartratos y en sulfatos de potasio que actúan sobre los riñones, asegurando así una mejor eliminación de toxinas. Cantidad recomendada 1 ó 2 copas al día.
  • Según el profesor de inmunología Eduardo Muñoz, de la Universidad de Córdoba, el consumo moderado y continuado de bebidas blancas de alta graduación también tiene efectos positivos sobre el organismo.
  • Se puede afirmar que beber medio vaso de whisky al día, por ejemplo, es positivo para el organismo.
Por poner un ejemplo, cuando Montserrat Gomendio Kindelan, secretaria de estado de educación con el Ministro Wert, degolló el proyecto Escuela 2.0 afirmando que  "llenar de ordenadores las aulas no ha demostrado ser académicamente rentable" (lo de la rentabilidad académica tiene mucho de PISA y poco de Freire) y alegando que "hay estudios que confirman mejores resultados entre los alumnos que no trabajan con ordenador en clase que los que sí lo hacen", se hizo escoltar, en los días previos, por una campaña "periodística" en ABC que, día sí, día también, se hacía eco de un estudio de la CECE(1) (patronal de la enseñanza privada) en el que se negaban las bondades de la tecnología mientras sus centros, muchos de ellos elitistas, aparecían en los periódicos diciendo que sus alumnos de bachillerato iban a llevar el iPad a clase. Era obvio que ese estudio y la campaña de ABC no tenían otro objeto que dar razones al ministerio para desarticular el programa Escuela 2.0 que afectaba única y exclusivamente a la educación pública.

Un poco antes, cuando Aragón fue pionero en el programa "Pizarra digital", precursor del Escuela 2.0, el Departamento de Educación, y tras 3 años de su implantación, encargó a la Universidad Autónoma de Barcelona un estudio exhaustivo y, obviamente, igual de interesado en su encargo aunque sin consignas en los resultados (lo certifico porque lo viví como currante) en el que aparecían resultados como éstos (aclaro que mi selección es interesada, pero que ningún ítem del estudio es significativamente negativo):

ACUERDO CON EL PROGRAMA
(Sobre 5)


El alumnado, pensaba que...

Y el profesorado y equipos directivos:


Al finalizar el primer año de Pizarra digital (modelo 1 a 1), yo hice mi propio estudio interesado, muy de andar por casa, pero muy revelador: reuní a una docena de maestros y maestras del medio rural, con más de 20 años de experiencia docente en lo que entonces se llamaba el ciclo superior y les planteé una sola pregunta: ¿el uso de las tablets en el aula, mejora el aprendizaje de nuestro alumnado?. Y 12 de 12 me dieron una respuesta taxativa: Sí. Tanto consenso en educación es raro y por eso doy a mi estudio de andar por casa un gran valor. Después hicimos otras matizaciones, muchas, porque nada en el proceso educativos es blanco o negro ni siquiera es gris permanentemente, sino de muchos colores.
Mi propia experiencia, me dice lo mismo: el uso adecuado de los dispositivos (y añado lo de adecuado muy intencionadamente), es beneficioso para el aprendizaje en todas sus facetas. Podréis pensar: "claro, es que jR2.0 es un tecnófilo" y os equivocaréis. Soy tan partidario de integrar las TAC en el aula como convencido de que las humanidades en el sistema educativo han de tener un papel predominante, de que es más importante ejercitarse en la gramática parda que en la meramente lingüística, de que la palabra es la máquina más potente y de que son necesarios gigas y gigas de inclusión, por no hablar de la imprescindible fuerza del pensamiento compartido.
Y por eso mismo soy un convencido de la introducción de los dispositivos (múltiples, que no están los tiempos para rechazar lo que maneja cada niño o lo que está a disposición de cada niña) en las aulas; a mí me han dado buenos resultados y como he tenido la suerte de tocar muchos pitos en educación, doy un repaso nivelar: han sido útiles en primaria, como profe de lengua nunca he conocido una herramienta más potente de producción de textos, como profe de plástica, la pantalla es una fuente de creatividad que todavía no está suficientemente explorada en la escuela (hablo de estas dos áreas y no de otras porque de las dos tengo publicados recopilaciones competenciales para trabajar con alumnado). Me han sido muy útiles en secundaria y han sido mi mejor aliado como profe de sociales, pues la mejor manera de conocer el medio geográfico e histórico es estudiarlo sobre el terreno (que no en un libro de texto) y los dispositivos son las mejores herramientas para la investigación, la toma de información, la gestión y el análisis de lo investigado y la publicación de conclusiones (y también tengo trabajos competenciales publicados). Los dispositivos me han resultado imprescindibles en la motivación del alumnado de formación profesional inicial y en el proceso de educación permanente de las personas adultas. Es lo que yo conozco y de eso hablo.
Mi experiencia me dice que los dispositivos han sido, están siendo, unos acompañantes eficaces de la innovación educativa. Que sirven para cooperar mucho más de lo que se cooperaría con las fichas, las hojas de actividades de los libros de texto y con los cuadernos Rubio; que, en este sentido, están ayudando a volver a cambiar la fisionomía de las aulas porque cada vez veo más agrupaciones alrededor de una pantalla que sustituyen a las mesas en fila india y bien separadas por pasillos. 
Los dispositivos son una vía de inclusión: ayudan a equilibrar la diversidad, la funcional, la cultural, la de género y son un medio de compensación social. Decía Myriam Nemirowsky, una de las grandes formadoras en materia de lectura y escritura desde una perspectiva constructivista (y la cito más o menos de memoria) que los dispositivos son un medio de compensación social, que si están en las casas (o en la vida) deben estar en las aulas, pero que si no están en las casas, con más razón, tienen que estar en las aulas, para evitar esa brecha digital que se produce por razones socio-económicas y que, tal vez, sólo tal vez, sea la intención oculta de los negacionistas tecnófobos que predican su negación apoyados en la presentación que se proyecta desde un MAC. Otra pionera de la lecto-escritura constructivista, Emilia Ferreirro hablabla de la misse en page de un texto, y uno hay mejor forma de hacerla que desde una pantalla, porque un texto comprendido es un texto bien estructurado en la página, con sus negritas, subrayados y cursivas, su listas numeradas y con viñetas, sus ilustraciones y pies, sus notas...
Y es cierto, todo lo que está en la vida tiene que estar en el aula y, en el caso de las TAC, no sólo como herramienta, sino como materia de estudio, porque si queremos mantener la democracia, la democracia tiene que estar en las aulas y la futura ciudadanía democrática va a ser una ciudadanía digital a la que hay que educar en lo digital porque va a estar más expuesta a la postverdad y al engaño que cualquiera de sus antepasados y porque en tiempos de postverdad y engaño, no hay nada mejor para combatirlas que lo que yo denomino el humanismo tecnológico. Difícilmente se podrán tomar medidas de convivencia en una sociedad virtual donde las redes sociales son el mecanismo preponderante de opinión sin iniciativas pedagógicas que eduquen en el buen uso de los dispositivos, sin ellas no serían posibles buenas prácticas como los ciberayudantes o el MIGO-TIGO, del IES Martínez Vargas de Barbastro, por citar sólo la última que he conocido. No nos engañemos, el mal uso de los dispositivos se dará estén o no estén en el aula, pero sólo desde el aula son capaces de surgir estas y otras medidas educativas y protectoras que son las que, realmente, pueden proporcionar la adecuada protección al alumnado, desde la reflexión y la implicación del propio alumnado.
Para ir acabando, diré que la tecnología en las aulas es necesaria y que el uso adecuado de los dispositivos es imprescindible, y matizaré que es necesaria cuando es necesaria e imprescindible cuando es imprescindible. Y lo que parece una perogrullada no lo es tanto: en la escuela hay que escribir (en la pantalla y en el cuaderno) porque la escritura es la manifestación del pensamiento, no porque haya que trabajar la caligrafía; en la escuela hay que leer (en la pantalla y en el libro) porque la lectura es una herramienta de conocimiento y porque comprender los mensajes de forma reflexiva es una manera de enfrentarse a la falsedad y de crear criterio propio. Y hay que leer en pantalla porque es el medio a través del cual recibimos más información en la sociedad actual y porque leer en pantalla tiene un mecanismo distinto a la lectura textual en papel. Lo que algunos expertos llaman dispersión tiene otro nombre que complementa a la lectura textual y consecutiva en papel (una página tras otra): la hipertextualidad, el multimedia y la multidireccionalidad, que no es dispersión sino un mecanismo cerebral, porque nuestro cerebro es multidireccional, hipertextual y multimedia, igual que los dispositivos.
Y también digo que es preciso aplicar el sentido común pedagógico y que habrá que utilizar el papel cuando sea necesario, el juego cuando sea necesario, la reflexión cuando sea necesaria... y los dispositivos cuando sean necesarios, entendiendo por necesidad esa valoración del docente y del grupo de que eso va a aportar un valor añadido a lo que hacemos, que el aprendizaje va a ser más rico y la experiencia más motivadora y, por lo tanto, más integradora. Y la tecnología nos sirve también para respetar los estilos de aprendizaje y la maduración de cada miembro del grupo porque proporciona múltiples herramientas diferentes para crear productos finales diferentes y adaptados a la inteligencia predominante en cada caso o a la que más nos interese desarrollar.
Es, en fin, una multiherramienta para un trabajo que respeta las cien maneras (o miles) de ponerse un sombrero que supone el hecho educativo, ese proceso endiabladamente sencillo donde cada grupo está constituido por individuos diversos que lo son incluso en si mismos y en distintos momentos; la pedagogía del sentido común va por todos esos caminos.

(1)El Informe sobre Tecnología Educativa 2011 del Instituto de técnicas educativas de CECE ya no se encuentra en la red, pese a que sirvió de argumento en los recortes en integración de las TAC para el ministerio de Wert.

martes, 27 de marzo de 2018

Ferrando: 'coheficiente' de risibilidad + 'coheficiente' de desprecio

Cada vez que María José Ferrando, la portavoz educativa del PP aragonés, abre sus fauces en las Cortes para hablar o preguntar sobre educación ejerce su desprecio sobre la profesión docente a la que ella pertenecía antes de pasarse a la cosa política.



Hoy mismo, en la comparecencia del Director General de Innovación, Toni Martínez, ha vuelto a escupir una de sus lindezas al calificar como "de risa" algunos de los proyectos de innovación que presentan los centros educativos aragoneses, así, en general, para expandir su mierda verbal a diestro y siniestro.

No contenta con cuestionar la profesionalidad del personal docente hace unos días, por lo que recibió la reprobación del sindicato CSIF, nada sospechoso de ir haciendo la revolución sindical ni ninguna otra, hoy pone en cuestión la competencia pedagógica de los equipos de centro a la hora de diseñar propuestas innovadoras.

Desconozco la capacidad innovadora de la señora Ferrando en sus tiempos de profesora de instituto, pero puedo asegurarle que ningún centro hace proyectos "de risa" porque todo lo que supone un cambio supone un esfuerzo, una reflexión sobre la práctica, una elección de alternativas y un diseño de un plan considerando todos los aspectos a desarrollar, desde el punto de partida del alumnado, los objetivos, las competencias, el proceso, el producto, la evaluacion... Y vuelta a empezar para revisar, reajustar, adaptar...

Y cada centro lo plantea desde su punto de partida. Si uno carece de tradición innovadora, dará sus primeros pasos (tal vez de risa a los ojos de Ferrando), pero fundamentales para poder dar los segundos y que, como los dubitativos pasos de los bebés que comienzan a dejar de serlo, constituyen la base de un desarrollo motriz posterior mucho más seguro. Y esos proyectos "de risa" están avalados por la comunidad educativa, esa misma a la que su partido pretende deslegitimar en el ecosistema democrático de los centros.

Nada es de risa en esta profesión, señora Ferrando, ni siquiera las propias risas del alumnado que consigue aprender divirtiéndose; todo es fruto del trabajo, de la planificación, a veces también de la improvisación con fundamentos (esa que pilla al profesorado trabajando cuando es efectiva), y de la implicación docente que hasta fue capaz de salvar con esas herramientas inmateriales la ruinosa situación en la que el gobierno de su partido PP-PAR, avalada por el ministro Wert y sus secuaces, sumió a la escuela pública de esta comunidad y que todavía estamos reconstruyendo desde los escombros.

Desconozco las razones de su visceral y documentado desprecio por sus colegas docentes. Deduzco de su licenciatura en filología hispánica que sus exabruptos no nacen de su incontinencia verbal, pues está supuestamente cualificada para el buen uso de la semåtica. Mi experiencia variada y multicentros me dice que, salvo excepciones con nombre y apellidos y en absoluto generalizables (tanto en lo que se refiere a docentes como a centros) la profesión educativa es la que le ha venido salvando los muebles al sistema educativo de este país por encima de ministros nefastos, leyes irracionales, curricula anacrónicos y atentados presupuestarios, amén de portavoces interesadas y ofensivas.

martes, 4 de abril de 2017

El derecho y el privilegio a la educación

Que quede claro: 
Las movilizaciones de la concertada no defienden un DERECHO, sino un PRIVILEGIO. Y su patronal no defiende un SERVICIO, sino un NEGOCIO.


Me remito al artículo de Juanma Aragüés, que lo explica perfectamente en el Periódico de Aragón.

martes, 13 de octubre de 2015

Enséñame a pensar

Ahora que se nos viene encima, los medios parecen darse por enterados de que la LOMCE elimina (en unos casos) o reduce (en otros) la presencia de la filosofía en las aulas de Educación Secundaria y Bachillerato, por eso este mes de octubre, la presencia en los medios de este hecho ha sido tan abundante como, a veces, desinformada.

Me gustó especialmente esta tertulia, era el pasado 8 de octubre en Hora 25 y comienza a partir del minuto 8:21.
Parece que aprender a pensar no está en boga con las nuevas tendencias educativas que nos abocan hacia los mercados y sus voraces necesidades en vez de hacia la vida o, tal vez hacia unas vidas al servicio del los mercados.


Por eso, para este curso que empieza con la filosofía y el pensamiento en general, mutilados, vuelvo a recomendar una película que ya propuse nada más verla: Ce n'est pas q'un debut y aprovecho para enlazar la película completa, que acabo de encontrar en Youtube. Ya que nos quieren involucionar hacia hombres y mujeres no pensantes, al menos, aprehendamos con los niños y las niñas que sí lo hacen.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Contextos diversos

Mal, muy mal pinta la formación universitaria del futuro magisterio aragonés si el profesor de currículo en contextos diversos (menudo contrasentido) expulsa de clase a una alumna por llevar velo (supongo que Hiyab).

Menos mal que su alumnado guarda todavía la esencia de lo que les enseñaron en la escuela y lo han plantado.



martes, 30 de junio de 2015

Tiempo de abrazos y principio de añoranzas

Hoy se acaba este curso largo y raro y, como muchos finales de curso, es tiempo de abrazos y principio de añoranzas; tiempo de despedidas, alegrías vacacionales y algunas tristezas. Se está jubilando toda una generación de grandes maestros y maestras; ayer mismo estuve en la despedida de Julio, el jueves pasé a saludar a Ana Mari en su fiesta de despedida; también Gerardo y Rosa lo celebran estos días... Me alegro por ellos y porque sé que harán de su jubilación una vivencia jubilosa, y así se lo deseo.

Ellos y ellas han construido la transformación de la enseñanza en democracia, el paso de la enciclopedia Álvarez a la EGB y posteriores fracasos legislativos, del mes de las flores a la primavera educativa que convirtió a un país de pobres sometidos ya desde la escuela en un país de lectores, obreros cualificados, universitarios... también pobres (pero eso no es demérito suyo).

Una generación docente que llegó con la Ley Villar Palasí de 1970 y que han tenido que sobrevivir a otras cinco leyes más (hasta la LOMCE les ha tocado este último año) a base de practicar la pedagogía del sentido común que siempre se acaba imponiendo al sinsentido legal. Fueron los que pusieron patas arriba las aulas y las mentes de los alumnos. Los maestros y las maestras que me enseñaron a ser maestro después de acabar la carrera, porque en la carrera no se aprende a serlo, ni entonces ni ahora.

Esta mañana me he encontrado con un vídeo dedicado a otro ya jubilado, se lo han regalado sus compañeros de La Almunia a Amado Martínez Bel (tomo prestado a su amigo José María para decir que nunca un participio fue un nombre propio tan significativamente cierto). Gracias, maestro


Hoy, también será el último día de trabajo de mi querida Rosa Pérez Romero, una fuerza de la naturaleza a la definiré con una sola cualidad: Todas (espero que la familia Peguero no me tache de exagerado. Gracias, maestra.


Tiempo de abrazos y principio de añoranzas, sí: los finales de curso dejan en el haber el gusto de tiempo y esfuerzo, ilusiones y cabreos compartidos con personas que se han hecho un hueco en los afectos personales. Algunas se van voluntariamente a otras les acompañan hasta la puerta en aplicación de no sé qué estúpida norma que sólo se tiene en cuenta a si misma para regocijo de los incompetentes que la aplican, pero que ningunea a las personas y a su trayectoria.

Por eso hoy, treinta de junio de 2015, empiezo a echar de menos a mi compañera Pilar Bazán, probablemente la única asesora imprescindible. Seguirá trabajando en el aula, pero ya no trabajaremos juntos, por eso la añoro desde hoy mismo. Gracias, maestra.

sábado, 14 de marzo de 2015

Educación: hace buen tiempo para estar a mediados de marzo

Resulta que la plataforma en defensa de la Escuela Pública denuncia que, en Aragón, se han recortado 118 millones de euros y 2.000 plazas de docentes.

Resulta que el 86% de los recortes en enseñanza afectan al personal. (El Periódico de Aragón).

Resulta que se recortan docentes y se ofrecen becarios, precarización se llama (bueno, y más cosas). (El Periódico de Aragón).

Resulta que los directores de centros educativos se sienten puenteados (El Periódico de Aragón).

Resulta que un colegio de Zaragoza detecta que más de 30 niños del centro sufren malnutrición y el profesorado se organiza para comprarles almuerzo. (Heraldo).

Resulta que las condiciones para solicitar una beca de comedor son tan duras que este año se han solicitado menos. (El periódico)

Resulta que si evaluamos como dicen la LOMCE no da tiempo de enseñar (CGT/Heraldo).

Resulta que quieren construir un colegio privado concertado (claro) en Cuarte y que la empresa está en la trama púnica (esos de mordidas de a millón y pico por centro construido. (Heraldo).

- ¿Y la Consejera de Educación aragonesa qué opina de todo esto?

- Lo de siempre: que hace muy buen tiempo para estar a mediados de marzo.






lunes, 9 de marzo de 2015

Por otra política educativa

Recojo el enlace a la págia "Por otra política educativa" que considera a la LOMCE como una amenaza a la escuela pública y promueve la declaración por otra política educativa.


lunes, 23 de febrero de 2015

El III encuentro Edutopía calienta motores

En breve, se abrirá el plazo de presentación de experiencias para el III Encuentro Edutopía, así que aprovecho para reproducir el mensaje que he recibido al respecto:

Estimados compañeros y compañeras:

Tras el éxito de los Encuentros EDUTOPIA de 2013 y de 2014, estamos preparando con toda ilusión el III Encuentro EDUTOPIA. Podréis ver todos los datos e ir siguiendo el desarrollo de los acontecimientos en el Blog:


Se celebrará en el Centro de Arte y Tecnología ETOPIA los días 29 y 30 de mayo de 2015. http://www.zaragoza.es/ciudad/etopia/
En la sección de la web dedicada al Encuentro 2015 está el calendario que queremos seguir.

Las experiencias se podrán presentar durante todo el mes de marzo. El próximo lunes día 2 de marzo se abrirá el plazo y no se cerrará hasta el 3 de abril, así que aún hay tiempo para animarse y animar a otros compañeros. Ya sé que alguno lo está esperando, así que, ánimo.
Dado el éxito de convocatoria de las dos ediciones anteriores y en vista de que el año pasado tuvimos dejar experiencias fuera, este año vamos a hacer la selección siguiendo un criterio establecido previamente. Se dará prioridad a las experiencias teniendo en cuenta "la implicación de los alumnos" en el desarrollo de las mismas. Es decir, si hay que dejar alguna experiencia fuera de programa (y sólo en ese caso) serán aquellas que menos hayan implicado a los alumnos en su realización.

También queremos aprovechar la oportunidad del Encuentro EDUTOPIA para reflexionar y discutir sobre algunos temas que nos preocupan a todos. Hemos preparado otro formulario para que decidáis qué temas queréis que se traten allí.

En el Blog tendréis un formulario en el que proponer los temas de discusión de esta edición. Cuando se habrá el plazo de inscripción de votará entre los que hayáis propuesto.

Los formularios están en la web. Participad.

El año pasado se hizo una exposición con carteles que presentan las experiencias de innovación educativa de los centros aragoneses que han sido premiadas en estos últimos añosLos centros que queráis disponer de los carteles para exponerlos sólo tenéis que solicitarlos en este mismo correo: encuentroedutopia@gmail.com

Como sabréis por las ediciones anteriores, este Encuentro no tiene nada en absoluto que ver con la administración educativa. Este es un espacio de innovación y discusión entre profesionales, al margen de intereses políticos o sindicales.

Y para terminar, una solicitud más. En el encuentro del curso pasado hubo quien se quejó por no haber recibido información para presentar experiencias. Si conocéis algún centro al que no llegue la información, decídselo o mandarnos el mail.

Muchas gracias por vuestro trabajo.

Hasta pronto.

Gaspar Ferrer Soria
Encuentro EDUTOPIA

sábado, 21 de febrero de 2015

SinWertguenza*

El ministro de educación y sus coadjutores en forma de consejeros o consejeras del ramo parecen no darse cuenta de que, si bien cualquiera parece valer para ejercer de responsable del ramo (como se empeñan en demostrar la mayoría de los portadores de la cartera), no puede aplicarse la misma norma para educar la ciudadanía del futuro. Y es que ahora quieren contratar licenciados de cualquier tipo para apoyar en la escuela en detrimento de los profesionales de la educación que se han ido cargando recorte a recorte.




La patochada es tan indignante que puede pasar desapercibido uno de sus aspectos que pone de manifiesto el desprecio de Wert por la profesión docente (copio textualmente de Diario de Navarra):

Para poder acceder al programa de becas, el ministerio exigirá una nota de 8,5 o superior para los graduados en magisterio y de 8 para otras titulaciones

Será que los graduados en magisterio, a juicio del (ojalá) ex-ministro son algo más torpes que el resto de diplomados. Y es que se empeña Wert en considerarse como referencia para medir la ineptitud.

Para que os hagáis una idea de cómo está el tema, os copio algunos enlaces.


Hace poco, recibí por watsapp este texto:

"Hoy he tenido que hacerle un justificante a mi hijo para su maestro del Instituto, ya que ha faltado porque ha ido al médico. Evidentemente, lo he redactado correctamente, dirigiéndome a él de usted e iniciando el escrito con un "Estimado Sr. Profesor". Cuando mi hijo lo ha leído se ha quedado pasmado y me ha preguntado porqué escribía un simple justificante con tanta corrección, ya que solamente era para el profe. Y ha añadido: - "Ni que fuera el presidente del gobierno". Y le he respondido lo siguiente:- Querido hijo, posiblemente, un maestro, es una de las pocas personas en este mundo a las que debes respeto, ya que de él depende que en el futuro seas una persona educada y con conocimientos. De él dependen, también, los presidentes de gobierno y cualquier otra profesión. Por sus clases han pasado todas las personas que nos encontraremos en nuestra vida. Presidente de gobierno, puede ser cualquiera, como puedes ver en los últimos tiempos. Maestros sólo pueden ser unos pocos, únicamente los dispuestos a llevar una vida de entrega y esfuerzo, inculcando valores y conocimientos al bien más preciado de un padre: sus hijos. Todos los días cedo mi puesto al maestro, durante gran parte del día, para que colabore con tu educación, pero JAMÁS permitiría que un presidente del gobierno lo hiciera. Es por eso, que le demuestro respeto, y afecto. Si este justificante fuera para un presidente de gobierno, posiblemente ni siquiera lo escribiría, porque a un presidente de gobierno, a cualquier presidente de cualquier gobierno, le importa poco tu educación". Me ha mirado sonriendo, y me ha dicho: "Tienes razón". 

Así que nada. seguiremos intentando que no nos salgan muchos chicos como José Ignacio o muchas chicas como María Dolores.

*No pongo la diéresis en la u para estar más a tono con la prosodia ministerial.

domingo, 15 de febrero de 2015

La di- con la -ver: gente

Tres por cinco es quince y me llevo una; un grupo de expertos está preparando el currículo LOMCE de secundaria para Aragón; mis respetos.

Est.CS.2.2.1. Describe de forma escrita las características del Sol, las de la Luna  y las de las estrellas (por ejemplo mediante un organizador gráfico). 

Diecisiete es primo y la pena puede ser capital, como Zaragoza; el currículo de primaria con el mismo destino fue preparado por otro grupo de expertos; referencias isleñas apartemis respetos.

Est.CS.4.3.2.Identifica y localiza en el tiempo y en el espacio algunos de los hechos fundamentales de la historia de España describiendo las principales características de cada una de ellos y lo comunica oralmente y/o por escrito.

¿De qué historia de España? De la suya, de la mía, de la de todos, de la que nos han contado, de la que no nos cuentan, de la que me contaron, de la que interpretan, de la que seguimos pacedicendo, de la que cuentan en Aragón o en Castilla o en Cataluña o la oficial o la de verdad...

Pi es irracional, y la evaluación exige criterios de idem (evaluación, no irracionalidad, creo), y éstos estándares de aprendizaje evaluables, y éstos indicadores de logro y éstos...

Setecientos cincuenta y ocho (758) estándares de aprendizaje en sexto de primaria, casi nada.

Matriz es un conjunto de variables, y un órgano gestante, y una (o dos) ciudad portuguesa, y mucho más; y, además: al 4 le corresponden del 4.1 al 4.12... Y a cada uno de ellos series que van del 4.1.1 al 4.x.x.

Aproximadamente tres mil treinta y dos (3.032) indicadores de logro a tener en cuenta en sexto de primaria.

Revalidar es ratificar, confirmar o dar nuevo valor y firmeza a algo. También es recibirse o ser aprobado en una facultad ante tribunal superior. Lo mejor para niñ@s de ocho o nueve años.

Más de veinte mil seiscientos matestr@s menos desde 2011.




Con siete coma cincuenta y ocho puede valorarse una redacción sobre cualquier tema, también con cuatro coma cero siete y si sacas en la siguiente un cinco coma noventa y tres aprobarás sin problemas, que promedia.

En Aragón ratios de 25 niños por aula en Infantil o Primaria; de 30, en Secundaria; y de 35, en Bachillerato, en otros sitios todavía más. 

En el colegio, durante la celebración de las olimpiadas, había una caseta en la que se repartían botellas de agua.  Al  iniciar  las  olimpiadas,  en  la  caseta  había  2.150  botellas  de  agua  y  al finalizar  quedaban 625 botellas. ¿Cuántas botellas de agua se consumieron? Vivencias cotidianas de los alumnos de tercero para revalidarse, al fin y al cabo.

Incremento de la carga lectiva de los docentes


Evalúo, a saber:
  • Tres por cinco es quince y me llevo una; anoto en una tabla de doble entrada el fallo o el acierto de cada cual. 
  • Diecisiete es primo (+ 1 -si acierto- ... -1 -si fallo-)
  • la pena puede ser capital... si es de muerte (promedia con la 4.1.1457)
  • Zaragoza, capital del Ebro (si se vive en Zaragoza es aprobado, si se vive en Logroño ¿quién sabe?)
  • Pi, razón de una circunferencia y su diámetro o sinrazón de mi prima María Pilar (si es mates, la primera es correcta; si es lengua, la segunda puede valer entre cero y diez, en función de x).
  • Revalidar: revalido, revalidas, revalida, revalidamos, revalidáis, revalidan.
  • Siete coma cincuenta y ocho si considero el 5.11.4 ó el 8.12334.0. Si considero Mateo 7.1-2: No juzguéis para que no seáis juzgados, porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.
  • En el colegio, durante la celebración de las olimpiadas, había una caseta en la que se repartían botellas de agua.  Al  iniciar  las  olimpiadas,  en  la  caseta  había  2.150  botellas  de  agua  y  al finalizar  quedaban 625 botellas. ¿Cuántas botellas de agua se consumieron? Pese a que el resultado sea que se consumieron 1525 botellas, el resultado me lleva a concluir que:
    • compraron demasiadas botellas y calcularon fatal la sed de los participantes. 
    • que a un precio medio (y suponiendo que fuesen de medio litro), gastaron doscientos euros de más (y no están los tiempos para dispendios). 
    • que desconozco el concepto de caseta que maneja el evaluador (LOMCE), pero que se necesita una de dos metros cúbicos, más o menos, para guardar 2150 botellas de agua de medio litro y algo de sitio para moverse en ella, al menos cuando esté llena.
    • que la expresión "cuántas botellas se consumieron" sin ser incorrecta es, semánticamente, perversa.
    • ...
    • que el "problema" de la vida misma es un poco como Pi (véase irracional -o mi prima María Pilar-)
    • ...
Y ahora todo esto lo pongo en un boletín de notas en el que indico...
  • Bloque 3
  • 1.1.4
  • En rojo o en negro, para no perdérselo; con mis respetos por el esfuerzo.
  • (Impar y pasa -o falta, que nunca sé-)
  • ...
Hasta aquí, y ahora a clase, a aprender a ser, menudo papelón.


viernes, 6 de febrero de 2015

Tomás Bulat, in memoriam


Tomás Bulat es (era/será/seguirá siendo) una de esas personas imprescindibles, un economista con los pies en el suelo y la cabeza en la economía real, la de la gente, no la de los bancos.

Además de recomendaros la escucha de su mundo Bulat, o el programa el inversor, aunque sea a título póstumo y de compartir esa reflexión que encabeza con la que he estado de acuerdo desde que mi padre me la inculcó, tal vez con otras palabras pero con el mismo contenido, os dejo con un vídeo sobre educación (uno de sus temas-fuerza y trabajo).


¿Por qué los economistas de la calle no llegan nunca a ministros de economía y ocupan ese puesto los economistas de los bancos?

viernes, 5 de diciembre de 2014

Elecciones sindicales

Ayer pasé el día de interventor en la mesa de Calatayud. Era día de elecciones sindicales en educación y me estrenaba con mi sindicato CGT después de abandonar, por principios, treinta años de militancia activa en CC.OO.



Los resultados, locales y aragoneses, me dicen que algo está cambiando:

  1. Que hay un gran descontento como demuestra la altísima abstención.
  2. Que la gente está cansada de las apuestas sindicales anquilosadas, acartonadas y, por qué no decirlo, sospechosas:
    - CSIF, aunque gana, pierde seis delegados.
    - UGT pierde cinco delegados y pasa a ser la quinta ¿fuerza? sindical.
    - CCOO se mantiene en delegados, pero deja de ser el segundo sindicato.
    - ANPE queda fuera de la junta
    - STEA gana un delegado en Aragón.
  3. CGT es la segunda fuerza sindical de Aragón (la primera en Huesca) y gana seis delegados, quedando con 18.


Que, pese a todo, hay cosas que no cambian:
  1. Que las instrucciones de la administración respecto al tiempo disponible para votar estaban encaminadas a dificultar el ejercicio democrtático y a poner al personal en contra de los sindicatos porque se les hizo creer que esas trabas eran fruto de un acuerdo.
  2. Que, en general, las direcciones de los centros son incapaces de garantizar el cumplimiento de los derechos de los trabajadores (las dos últimas horas de la jornada de mañana en secundaria, las horas de tarde en primaria) y se plegaron a las condiciones "sugeridas" por la administración.
También me dicen que hay estilos y estilos. En mi mesa estábamos cuatro interventores y yo era el único que no llevaba el censo electoral, ni falta que hace.

En cualquier consulta electoral, siempre me he sentido intimidado por los interventores que, con la lista de los votantes, marcan quiénes votamos con no sé qué oscuras intenciones electorales. De hecho, más de una vez, he puesto en conocimiento del presidente de mesa esa sensación y le he pedido que, para garantizar mi derecho a un voto libre (su obligación legal), retirara las listas a los representantes de las candidaturas. Sólo una vez conseguí la comprensión de la mesa y la orden, por su parte, de que no tomasen nota de mi acto electoral.

Entre esas aviesas intenciones de los interventores está la de comprobar quiénes de sus afiliados votan para requerirles telefónicamente el acto. Yo mismo fui testigo ayer de cómo un interventor comunicaba a media tarde a su sindicato la relación de afiliados que habían ejercido su derecho a voto.

Casualmente, una de las personas integrantes de la mesa era afiliada de ese sindicato y recibió una llamada requisitoria al poco rato. Su reacción fue de sorpresa, primero y de indignación, después. Me llamó al pasillo, me preguntó por qué yo no apuntaba, me explicó lo ocurrido y acerca de la legalidad y procedencia del hecho de que los demás tomaran nota de los votantes. Yo le expliqué mi experiencia, mi opinión y que, lamentablemente, parecía estar dentro de la norma.

Esta persona, con buen criterio, expresó sus dudas ante toda la mesa, interventores incluidos y su malestar ante los hechos. Imagino que, si alguien de la propia mesa se siente molesta, los electores (o muchos de ellos) también lo estaban, sobre todo, porque varias personas del sindicato al que me refiero y que no es otro que CSIF, llamaron aparte al interventor para comentarle su enfado.

Lo peor de todo, es que en esas hojas del censo, que estaban en poder de los otros tres interventores, figuraban nombre y apellidos, nif, número de registro, años de servicio, dirección y no sé si también el cumplimiento del precepto pascual.

Bonita manera de proteger la privacidad.
Bonita manera de garantizar el derecho al voto.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Pío pío

No contentos con el tiberio (y Cayo Graco) del lapao y el lapapyp, ahora va el departamento de educación y tal y tal del aragobierno este y se descuelga con que los infantes aragoneses estudiarán literatura canaria.


Yo pensaba que era por el pyp del lapapyp, pero no,  resulta que es una maniobra de esas de copia y pega (intertextualidad) que no tendría mayor importancia si no fuese por:
  1. Que está publicado en BOA, aunque el currículo no especifica que José de Viera y Clavijo sea de lectura obligatoria en primero de infantil.
  2. Que está feo eso de copiar y pegar (sin cita ni nada), sobre todo si lo hace la propia administración educativa, algunos de cuyos guardianes más celosos sancionan a los profes de a pie que lo hacen.
  3. Que ¡Hey, no vayas presumiendo por ahí...! de haber sido la única comunidad que ha desarrollado el currículo completo para después salirnos con éstas.
  4. Que a lo peor es verdad, como dicen los portavoces, que las demás comunidades nos miran: ¿con recochineo?




domingo, 25 de mayo de 2014

La cocina de las TIC

Aprovecho que mi colega Alfonso me ha enviado el último número de la revista Ágora para compartir este artículo:

Por mucho que se empeñen un, llamémosle, infundio repetido mil veces nunca dejará de ser un infundio y por mucho que la realidad se obstine en construirse (o dejarse construir) a base de ficciones más o menos interesadas, ha de ser esa misma realidad la que, por su propio peso, debe reasentarse sobre hechos consumados.

Desde hace un tiempo escucho y leo, entre asombrado e indignado, que el uso de las tecnologías en las aulas no mejora el aprendizaje. Allá por el 4 de abril de 2012, cuando se consumó la muerte anunciada del programa Escuela 2.0, la Secretaria de Estado de Educación, cronista del deceso, hablaba en rueda de prensa de la probada ineficacia del modelo (y también, cómo no, de su alto coste) y apostillaba que llenar de ordenadores las aulas no ha demostrado ser académicamente rentable, basándose en estudios que confirman mejores resultados entre los alumnos que no trabajan con ordenador en clase que los que sí lo hacen1.

Como toda trama ha de estar bien orquestada, un par de meses antes de la publicación oficial de la necrológica (Esquela 2.0, podríamos decir), la prensa (cierta prensa) se dedicó a alimentar el fuego del crematorio; así ABC, por poner un ejemplo, daba cuenta de dos opiniones ad hoc: la CECE (patronal de la enseñanza privada) presentaba su informe de tecnología educativa 2011 elaborado a mayor gloria de la tesis y resumido por su responsable en esta contundencia: No hay relación sustantiva entre utilización de ordenadores en las aulas y mejora, ni aquí, ni en Singapur ni en Rumanía2. 



Para certificar la oficialidad del informe, allí estaba el director del Instituto de Investigación Educativa para asegurar, en feliz matrimonio con su acompañante, que los centros españoles en donde se había introducido el ordenador a los diez años estaban teniendo un rendimiento escolar más bajo como, según él, corroboran los resultados de la evaluación de diagnóstico de 20103.

Desde entonces, decir que el uso de las tecnologías de la educación no mejora (y hasta empeora) el aprendizaje ha pasado a formar parte del guión y la consigna se repite en medios de comunicación o inauguraciones y clausuras de jornadas y congresos del asunto cuando interviene alguien del escalafón educativo (desde directores generales hasta asesores de a caballo) para regocijo de un sector del profesorado (espero que cada día más escaso), de buena parte de la prensa (que se encarga de remarcarlo negro sobre blanco) y de una indeterminada porción de la ciudadanía al que cualquier noticia (mala o regular, nunca buena) que concierna a lo público le proporciona un perverso placer.

Decir que hay estudios que confirman mejores resultados entre los alumnos que no trabajan con ordenador en clase que los que sí lo hacen puede ser admisible por aquello de la libertad de expresión; ahora bien, creérselo linda lo esotérico porque una lectura atenta de ese (que no esos) estudio produciría risa si no fuese porque provoca indignación, por la muestra y su procedencia, el tipo de aprendizaje preconizado y que se infiere de lo valorado en el informe y el desconocimiento de algunos modelos integradores de las TIC que se deduce de sus conclusiones.

Hace ya unos cuantos años, al finalizar el primer curso en que los, entonces, novedosos táblets-pc se generalizaron en el medio rural, reuní a unos cuantos maestros y maestras del tercer ciclo de primaria cuyos alumnos habían trabajado con esas herramientas durante los meses precedentes. Les pregunté si, a la luz de su experiencia docente (en muchos casos superior a los veinticinco años), sus alumnos habían mejorado su aprendizaje y en qué aspectos. La conclusión fue unánime y rotundamente afirmativa y hablamos entonces de motivación, ritmos de aprendizaje, construcción de conocimiento, diversificación, inclusión, compensación, investigación, metodología... Repetimos el encuentro al finalizar varios cursos y hasta pasamos una encuesta y el resultado no varió salvo alguna voz disidente (siempre de nuevos incorporados al grupo) tan minoritaria como respetable por lo que sus argumentos podían aportarnos para mejorar.

Con el paso del tiempo se han sucedido distintos modelos para integrar las TIC en las aulas. Desde que llegué a la enseñanza con un ordenador Amstrad (el mío) bajo el brazo (como otros muchos maestros con sus máquinas de cinta), he conocido aulas de ordenadores, ordenadores en las aulas, un equipo para cada uno o dos alumnos, carros de uso compartido proyectores y pantallas y, ahora, pizarras digitales y las primeras tabletas. Pero, sobre todo, he conocido un cambio en la manera de construir la integración, desde la primitiva atracción o repulsión por la tecnología hasta su disolución en la pedagogía cotidiana, produciendo una emulsión con suculento sabor metodológico.

En estas casi tres décadas he aprendido que no hay un modelo ideal, porque cada uno tenemos el nuestro: el mío es el de un ordenador para cada niño, pero a cualquier otro se le puede sacar todo el partido siempre y cuando seamos capaces -y lo somos- de adaptar nuestra metodología a las circunstancias que marca el equipamiento, que no es sino eso: una circunstancia. Pero, sobre todo, he comprendido que integrar los medios tecnológicos en el aula precisa de un caldo de cultivo que, como una rica receta de cocina, exige ingredientes naturales y del terreno, a saber:
  • Poner en un cuenco, para mezclar a partes iguales, las necesidades de cada alumno, sus conocimientos previos, el medio próximo, la comunidad educativa, la creatividad y autonomía del profesorado (solo y, sobre todo, en equipo) y otros ingredientes al gusto. Añadir unas cucharadas de aprendizaje enriquecido con estrategias grupales, probar y reservar. Mientras, en un puchero con abundante agua, añadir:
  • La cantidad de autonomía del alumnado que nuestro estilo de enseñanza pueda admitir (siempre mayor de la que permitimos ahora).
  • Un buen trozo de proceso de aprendizaje, procurando eliminar la grasa del individualismo que lo cubre, manteniendo las vetas personalizadas del interior con el fin de preservar la diversidad.
  • Un libro de texto, pequeñito, a ser posible, que previamente habremos limpiado de sus partes duras, de las hojas inservibles o pochas, de las que estén verdes, de lo encorsetado (puede prescindirse de él y sustituirlo por una parte de internet y otra de ideas).
  • Un bote de interacciones variadas envasadas al natural (de las multicolores con formas irregulares que apuntan en múltiples direcciones).
  • Todo el mundo real que tengamos a mano, y es que la vida y no la universidad es lo que preparamos.
  • El toque justo de formación del profesorado que permita innovar con metodologías no nuevas, sino diferentes (colaboración, investigación, descubrimiento, proyectos de trabajo...), es decir, una vuelta a los sabores tradicionales de la pedagogía del sentido común que aprendimos con Freinet, Freire, Dewey, Piaget... (probar y rectificar en el caso de que el sabor no sea el deseado).
  • Añadir, pausadamente y con una cuchara, el contenido del cuenco que hemos reservado al principio; remover tras cada cucharada procurando quitar los restos de libro de texto que vayan apareciendo en la superficie. Salpimentar, preferiblemente con un mézclum de pimientas y sales del mundo, cocinar a fuego lento y servir caliente, recién cocinado.
Las recetas de metodología suculenta alimentan las aulas, y los ordenadores u otros engendros tecnológicos (tabletas, PDIs, móviles y lo que venga) las condimentan, por eso tienen que estar en las aulas, por eso y porque están en los trabajos, en las bibliotecas, en el ocio, en los bancos, en las movilizaciones sociales, en las casas... en la vida. Y, si no están en casa, con más razón aún tienen que estar en clase4. La crisis que padecemos no hace sino agrandar todas las brechas, también la digital: la adquisición de información y el manejo crítico de la misma, la construcción de ideas, es indispensable en la educación de los nuevos ciudadanos y también lo es para la preservación de la democracia y de nuestra civilización, hija de la razón y de la libertad; de la utopía y de la lucha de clases; de los derechos humanos y la separación de poderes; del laicismo y la tolerancia, hija de revoluciones y de crisis5.


1 Rueda de prensa de Dª Montserrat Gomendio, secretaria de Estado de Educación, el 4 de abril de 2012.
2 Mariano del Castillo, director del Instituto de Técnicas Educativas de CECE, licenciado en Ciencias Físicas.
3 José Manuel Lacasa, director del Instituto de Investigación Educativa del Ministerio de Educación.
4 Myriam Nemirowsky

5 Pilar Baselga Domingo, José Ramón Olalla Celma, Pilar Polo Millán. Leer y escribir con las TIC. [Cederrón]. Departamento de Educación del Gobierno de Aragón. Zaragoza, 2004