Sólo haré un comentario a los resultados electorales de ayer: el Real Zaragoza consiguió empatar en el campo del Almería tras un excelente control de Linares que cruzó el balón a las mallas tras una gran asistencia de Guti.
He dicho.
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lunes, 11 de noviembre de 2019
martes, 28 de junio de 2016
Elecciones y tal
Hoy ha tocado jornada de reflexión, y es que la jornada de reflexión tendría que ser el día posterior a las elecciones y no el anterior; un lunes en el rincón de pensar para darle una vuelta al asunto y sacar conclusiones.
A. Los ganadores.
A ver si nos enteramos, el censo electoral es de 36.518.100, de los que:
- Se ha abstenido el 30,16%, más de 10,3 millones de españoles.
- El PP ha obtenido 7,9 millones de votos.
- Primera conclusión: ha ganado la abstención por 2,4 millones de votos.
B. Los hechos
Somos seres olvidadizos: cuando el fracaso de unas negociaciones con voluntad de fracaso obligó a la convocatoria de nuevas elecciones escribí en un post que "Tenemos que votar a unos incapaces que han demostrado ser unos incapaces" y advertí que la nueva convocatoria electoral supondría: el crecimiento del PP que recuperaría el voto prestado a ciudadanos, el mantenimiento del PSOE que no perdería a los más fieles ni tampoco recuperaría a los desencantados y la abstención de esos desencantados doblemente desencantados que prestaron su voto a la izquierda.
Las encuestas son traicioneras y hasta intencionadas y sirven para nublar el entendimiento de los ególatras que las veneran como a sí mismos. Mi vaticinio fue tachado de mal agüero por los incautos que creen en lo que quieren creer en vez de creer en lo que ven.
Esa ceguera persistente ha puesto en boca de los líderes de la izquierda una incomprensión del resultado a día de hoy que refuerza su incompetencia y muchos amigos y conocidos llegan al extremo de decir que la gente se equivoca al votar. Y no es cierto, nadie se equivoca al votar. Cada uno vota lo que quiere, condicionado por su miedo, por su rabia o por sus ideas, o vota con alegría y sin condicionamientos, o no vota.
C. Los perdedores
Quien se equivoca no es la gente sino los políticos profesionales que pretenden interpretar unas voluntades que les son ajenas, que se representan a sí mismos y a sus siglas y las disfrazan de una voluntad popular que no puede ser ni representada ni interpretada.
En el caso de la izquierda, han bastado tres intervenciones parlamentarias de Pablo Iglesias, unas cuantas líneas rojas mal trazadas y una apariencia mezcla de dogmatismo barato y soberbia mal disimulada para que más de un millón de votantes se quedaran en casa y otros cientos de miles votáramos como los monos de Gibraltar (con la boca, los oídos o los ojos tapados) lo mismo que otros muchos cientos de miles han vuelto al redil popular con los dedos tapando sus narices.
Sí, yo también estoy decepcionado, cabreado y triste, no porque no haya ganado la coalición a la que voté ni porque haya vencido la abstención seguida de lejos del PP, sino porque perdemos todos y lo hemos decidido así entre todos.
Preveo una legislatura corta y, después, a ver si somos capaces de explicarnos mejor, y es que, como escribí ayer, "estábamos tan ocupados en la estupidez ajena que nos hemos olvidado de la propia. Otro reto pendiente para la izquierda".
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martes, 22 de septiembre de 2015
Los bailes de Iceta
Anoche, en el Intermedio, Miquel Iceta dio una nueva demostración de sus cualidades bailongas junto a Thais Villas.
Mucho le han criticado al candidato bailarín su afán por mover el esqueleto en los mítines y, supongo que, a partir de anoche, la exhibición de sueltos y agarraos engrosará la lista de reproches.
Si viviera en Cataluña, y salvo cataclismo, no votaría a Iceta, pero tengo muy claro que prefiero un político que baila a otro que roba y, lamentablemente, hay muchos más de los segundos que de los primeros, también en las filas independentistas, que para eso y para mucho más ha montado el ¿honorable? president la movida plebiscitaria.
Mucho le han criticado al candidato bailarín su afán por mover el esqueleto en los mítines y, supongo que, a partir de anoche, la exhibición de sueltos y agarraos engrosará la lista de reproches.
Si viviera en Cataluña, y salvo cataclismo, no votaría a Iceta, pero tengo muy claro que prefiero un político que baila a otro que roba y, lamentablemente, hay muchos más de los segundos que de los primeros, también en las filas independentistas, que para eso y para mucho más ha montado el ¿honorable? president la movida plebiscitaria.
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lunes, 25 de mayo de 2015
Pucherazo matemático
Al finalizar cada convocatoria electoral, me hago la misma reflexión: en los resultados finales no mandan los ciudadanos, sino las matemáticas, representadas por ese engendro antidemocrático que se llama ley d'Hontd y que corrige la voluntad de los votantes y la acerca a la voluntad de los intereses de lo que se ha venido llamando casta.
Tomemos como ejemplo los resultados de las Cortes aragonesas, dando por bueno que hay tres circunscripciones electorales (que también sería discutible) que adjudican 35 escaños a la provincia de Zaragoza, 18 a la de Huesca y 14 a la de Teruel.
Si comparamos los resultados "legales" con los que se hubieran obtenido utilizando un sistema proporcional puro, resulta este peculiar cuadro que cambia, no poco, la correlación de fuerzas:
La explicación, además de matemática (proporcionalidad pura o corrupta) es geográfica y va por provincias (peso de cada una en el total):
Si aplicamos otro criterio corrector, la circunscripción electoral única, es decir, la que realmente representa la tan traída y llevada "voluntad de los aragoneses", la cosa quedaría así:
Mala democracia esta si las matemáticas, la geografía y la ley que ampara a ambas (la ley electoral) manipula la voluntad popular. Y es que en éste, como en otros muchos casos, lo que es legal no tiene mucho que ver con lo que es justo.
jueves, 29 de mayo de 2014
¿Podremos?
Después de tanto potaje interesado con los resultados de las elecciones europeas, habrá que proclamar de una vez al ganador, que no es el PP con el sólo el 11,73% de los potenciales votantes, sino la abstención (54,16 % del censo), que hubiera obtenido 29 de los 54 posibles diputados. Y aunque la abstención no computa y siempre beneficia a los más votados (el PP pasa del 11,73 % del censo al 26,06 % de los votantes y el PSOE del 10,35 % al 23 %), los jefes de la cosa (más bien el jefe del PP y la jaula de grillos del PSOE) harían bien en darse por enterados en vez de seguir mirándose el logotipo (ver gráfico de El Diario.es).
Y esto habrá que dejarlo muy claro, después de los dos años y pico de un gobierno del PP y de leyes que se han amparado en una mayoría absoluta que nadie, salvo el sistema electoral y no los ciudadanos, les dio. "Gobernar de espaldas al pueblo" llamaba a esto doña María, la de la radio.
Las elecciones, además de la crónica de una abstención anunciada, han deparado algunas sorpresas, entre ellas los ascensos de Podemos y de Ciudadanos pero, desde mi punto de vista, entre los resultados propiamente dichos y las posteriores reacciones, hay algunas más (que no son tan sorprendentes, a veces). A saber:
El PP gana 16 escaños (pierde 8) y el PSOE, 14 (pierde 9); sin embargo ante campeonato y subcampeonato tan pírricos, las reacciones son divergentes: los primeros intentan vender la especie de que han ganado (jamás una victoria ha sido tan parecida a una derrota) y los segundos andan sin saber qué hacer y sin darse cuenta de que el personal está harto de políticos que llevan toda la vida con la foto en el organigrama (llámense Rubalcaba, Chacón o López o bien Madina o Susana Díaz (a la que no se le conoce otra ocupación que la política), que hicieron la primera comunión vestidos de la pana felipista entonces tan de moda (en realidad Susana llevaba de pana el vestitido de cristianar). En resumen: ambos partidos parecen decir: si no quieres sistema, toma dos tazas.
En la cosa cachirulera, me llama la atención que estén más preocupado el portavoz del PP o el tipo del clavico del abanico (que ve peligrar la pose privilegiada del PAR con el multipartidismo) que el secretario general de los socialistas aragoneses (recién salido de unas primarias rastreras que nunca se celebraron por incomparecencia obligada de los restantes candidatos). Y es que Lambán dice que no pasa nada aunque se haya dejado más de 93.000 votos en el camino, y es que tendrá que hacérselo mirar este hombre.
Aunque estaba anunciado, IU ha subido y aunque reconozco que esperaba (y ellos también) un mejor resultado, cada día tengo más dudas acerca de si son una parte de la solución o del problema, sobre todo cuando veo a Cayo Lara perorar sobre esto y lo otro con un discurso rancio y tan anquilosado como él mismo, no sé por qué, pero siempre me recuerda a uno de esos muñecos que podrían ser manejados por una Maricarmen o un José Luis Moreno tan caducos como el propio aparato que ha asfixiado siempre a la organización. Lo que está claro es que hay una falta de empatía entre la sosera dialéctica de este invento enroñado por el PC y la ciudadanía.
Reconozco que Podemos era una opción para mi voto europeo, pero ver la estampilla de Pablo Iglesias en la papeleta electoral me recordó tanto a los sellos de Franco o delactual monarca-jerarca, que me echó para atrás. La foto parecía decir: por si alguien no se ha leído las treinta y tantas páginas de nuestro programa, este tipo es al que veis en la tele, por si no os suena el nombre del invento (un poco así como las garrafas de don Limpio o los más antiguos frascos de Netol).
Y esto habrá que dejarlo muy claro, después de los dos años y pico de un gobierno del PP y de leyes que se han amparado en una mayoría absoluta que nadie, salvo el sistema electoral y no los ciudadanos, les dio. "Gobernar de espaldas al pueblo" llamaba a esto doña María, la de la radio.
Las elecciones, además de la crónica de una abstención anunciada, han deparado algunas sorpresas, entre ellas los ascensos de Podemos y de Ciudadanos pero, desde mi punto de vista, entre los resultados propiamente dichos y las posteriores reacciones, hay algunas más (que no son tan sorprendentes, a veces). A saber:
El PP gana 16 escaños (pierde 8) y el PSOE, 14 (pierde 9); sin embargo ante campeonato y subcampeonato tan pírricos, las reacciones son divergentes: los primeros intentan vender la especie de que han ganado (jamás una victoria ha sido tan parecida a una derrota) y los segundos andan sin saber qué hacer y sin darse cuenta de que el personal está harto de políticos que llevan toda la vida con la foto en el organigrama (llámense Rubalcaba, Chacón o López o bien Madina o Susana Díaz (a la que no se le conoce otra ocupación que la política), que hicieron la primera comunión vestidos de la pana felipista entonces tan de moda (en realidad Susana llevaba de pana el vestitido de cristianar). En resumen: ambos partidos parecen decir: si no quieres sistema, toma dos tazas.
En la cosa cachirulera, me llama la atención que estén más preocupado el portavoz del PP o el tipo del clavico del abanico (que ve peligrar la pose privilegiada del PAR con el multipartidismo) que el secretario general de los socialistas aragoneses (recién salido de unas primarias rastreras que nunca se celebraron por incomparecencia obligada de los restantes candidatos). Y es que Lambán dice que no pasa nada aunque se haya dejado más de 93.000 votos en el camino, y es que tendrá que hacérselo mirar este hombre.
Aunque estaba anunciado, IU ha subido y aunque reconozco que esperaba (y ellos también) un mejor resultado, cada día tengo más dudas acerca de si son una parte de la solución o del problema, sobre todo cuando veo a Cayo Lara perorar sobre esto y lo otro con un discurso rancio y tan anquilosado como él mismo, no sé por qué, pero siempre me recuerda a uno de esos muñecos que podrían ser manejados por una Maricarmen o un José Luis Moreno tan caducos como el propio aparato que ha asfixiado siempre a la organización. Lo que está claro es que hay una falta de empatía entre la sosera dialéctica de este invento enroñado por el PC y la ciudadanía.
Reconozco que Podemos era una opción para mi voto europeo, pero ver la estampilla de Pablo Iglesias en la papeleta electoral me recordó tanto a los sellos de Franco o delactual monarca-jerarca, que me echó para atrás. La foto parecía decir: por si alguien no se ha leído las treinta y tantas páginas de nuestro programa, este tipo es al que veis en la tele, por si no os suena el nombre del invento (un poco así como las garrafas de don Limpio o los más antiguos frascos de Netol).
El fenómeno es interesante y voy a seguir con atención cómo evoluciona. No sé si Iglesias dimitirá como eurodiputado para presentarse como cabecera al Ayuntamiento de Madrid o a la Comunidad que sea (o a las dos) dentro de un año y dimitirá de eso para presentarse como candidato a la presidencia del gobierno dentro de dos o, simplemente, acabará exhibiendo florituras en mira quién baila, salta o cocina, aunque espero que no acabe en la isla de los perdidos. Ni siquiera sé si el nombre podemos lo entienden como un derivado de poder, como ejercicio del mismo o como posibilidad. Ojalá, sin más y como me gustaría por simpatía, siga siendo una opción posible para mi voto desencantado.
UPyD (el partido de los ciudadanos, el partido de Rosa Díez, que decían en las generales, pregonando a los cuatro vientos lo que sus electores parece que no quieren entender: que el chiringuito ya tiene propietaria) tampoco ha crecido la barbaridad que se le suponía (aunque para mí ya es demasiado), y es que le ha salido un competidor en Ciudadanos pero, y sobre todo, tienen la competencia en si mismos, que no toda la gente que podría votarles está en el limbo magenta.
Veamos un ejemplo: el martes postparto electoral llaman de la SER a Podemos y a UPyD para valorar los resultados. A los de Pablo Iglesias los representa el tercero de la lista: el ex-fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo*, vale, el tipo sabe de qué habla. Después les toca el turno a los magenta, no habló Sosa Wagner (el cabecera de lista), ni la segunda (Maite Pagazartundua), ni ninguno de los 57 integrantes de la lista (reservas incluidos), no, fue Rosa Díez (la propietaria del partido) quien tomó el micro (como casi siempre que ve uno, dicho sea de paso). Y todavía tiene la desvergüenza de tachar de populistas a los de podemos a los que, por cierto, han llamado desde frikis hasta radicales antisistema pasando por jóvenzanos (será que no conocen al jubilado Jiménez Villarejo).
Para acabar, diré que esperaba más de Escaños en Blanco, un partido cuyo único punto programático es no tomar posesión del cargo. Supongo que habrá que llevarlos a alguna tertulia política, dejar que el descontento siga cocinándose y explicar que la abstención, siendo una opción, beneficia a los que más votos cosechan, para que representen una opción, como ya ocurre en algunas localidades de Cataluña.
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* ¿Cómo puede decir el regenerador Lambán (que lleva desde el 83 sin bajarse del cargo y futuro candidato a la presidencia de Aragón) que no conoce a nadie de Podemos? Yo no le veo la ironía por ningún lado (si es que era esa la intención).
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Habas contadas en Catalunya
Ahora que todo el mundo ha dicho ya su tontada acerca de los resultados de las elecciones catalanas, me toca decir la mía.
Como todo el mundo hace su análisis de resultados, yo hago el mío, que va a ser breve y en dos puntos, porque la tontada de Más (que es menos) y el descalabro socialista están más que analizados:
Punto 1: ¿a qué viene tanta bulla con Esquerra Republicana si sólo ha obtenido un exiguo 0.69 % de los votos más que el PP (13,69% frente a 13%)?
Punto 2: ¿Cómo que el soberanismo/independentismo ha crecido? (y conste que me la trae floja, pero no me gustan las manipulaciones). Veamos, si sumamos los resultados que han obtenido los partidos llamémosles soberanistas/independentistas en las elecciones actuales, nos da un total de 74 escaños soberanistas (y eso con los chanchullos de la ley d'Hont y del sistema electoral español), correspondientes a: Ciu (50), ERC (21), CUP (3), mientras que en el Parlament anterior contaba con 76 escaños soberanistas (desaparece solidaritat catalana per la independencia y aparce el CUP), así que después de tanto jaleo, resulta que los partidarios de la cosa pierden dos escaños que, obviamente ganan los no soberanistas en mayor o menor medida, y que suman 61 ahora por 59 en el anterior Parlament; a saber: PSC (20), PP (19), ICV (13), Ciutadans (9).
En conclusión, el soberanismo pierde dos escaños después de gastarse más de 28 millones de euros en las elecciones que, naturalmente, hurtan a la sanidad, la educación, los servicios sociales, los sueldos, las prestaciones por desempleo... 28 kilos que salen ¡ojo! de las arcas estatales; así que los caprichosos adelantos electorales de Asturias (2,5 millones de €, uno para los partidos), Galicia (9,8 millones de €) y Cataluña han robado al estado del bienestar más de 40 millones de €; amén del chanchullo que, para los partidos, supone convocar unas elecciones:
Alguien puede decirme que la postura de Iniciativa per Catalunya-Verts (Esquerra unida i alternativa) no es ninguna de las dos o que algunos son soberanistas o que... Bueno, aceptando pulpo como animal de compañía habrá que aceptar también que los 13 diputados que pertenecen a Unió democrática de Catalunya (los chicos del oscense Durán Lleida, que forma CiU, junto Convergencia) no son soberanistas porque así lo dicen los estatutos de su partido. No he leído los de Convergencia democrática aranesa (al que corresponde uno de los diputados de CiU, a lo peor lo que quieren es la independencia del valle de Arán y tampoco son computables).
Si esto es así, que lo es porque así son las cuentas, el debate que se está planteando es un debate corrupto. Los soberanistas/independentistas han perdido peso respecto al Parlament anterior y representan a 1.783.607 catalanes (el 49,16% de los votantes). Entre los no soberanistas y los votantes en blanco o nulos suman 1.874.843 (el 50,84% de los votantes). Empate técnico, diréis, pues no, porque resulta que olvidamos siempre un dato: la abstención.
Resulta que 5.413.510 catalanes y catalanas estaban llamados a votar, pero 1.755.060 no fueron porque llegaron tarde, les importaba un pito, se murieron esa semana, estaban a otra cosa... Es decir, que la opinión del 32,42% de esos catalanes y catalanas no está representada. Y, conste, que a diferencia de Sánchez Camacho y sus asesores, yo sé sumar.
Insisto, cualquier debate sobre la independencia o el soberanismo o como quiera que se llame el evento es lícito, respetable y hasta apoyable. Ahora bien, ampararse en la manipulación de los resultados electorales para justificarlo es solo una forma de distraer la atención de la crisis y los recortes en empleo, sanidad, educación, acción social... Y los beneficiados, los mismos de antes: Mas y Rajoy, que nos tendrán entretenidos con otras cosas mientras ellos van a lo suyo. Pues nosotros, a lo nuestro, a que no nos estafen.
Este es el gráfico que refleja el voto (y el no voto, que algo querrá decir) en los comicios:
La primera impresión es que ha votado mucha gente, cerca del 70%. La segunda, e importante, es que el 36,77% de la ciudadanía con derecho a voto, es decir, que 1.990.547 catalanes no están representados en el Parlament, por lo que la institución no representa sino a dos tercios de la sociedad catalana.
Si repartimos realmente los 135 escaños entre el porcentaje de votos obtenidos, tendremos que:
- La opción mayoritaria es la abstención, a la que corresponden 41 escaños, que deberían quedar vacíos para respetar esta opción política, que lo es, con el consiguiente ahorro en sueldos, dietas, prebendas y presuntos chanchullos.
- CiU obtendría 29 escaños, en vez de los 50 que le adjudica el sistema electoral corrupto.
- Los socialistas del PSC tendrían 14 escaños, mientras que el sistema les adjudica 20.
- 13 serían los escaños que sacaría ERC, que, pese a ser republicano y de esquerra, no es revolucionario según Joan Tardá (ese portavoz que parece haberse escapado el Pulgarcito) y que desde mi respetuoso punto de vista, siendo nacionalista en vez de internacionalista, tampoco es de esquerra. En esta realidad irreal le corresponden 21.
- El PP obtendría una renta de 12 asientos en el Parlament, aunque la lotería d'Hont le ha adjudicado 19.
- ICV, iniciativa tendría 9 diputados en vez de los 13 conseguidos.
- Ciutadans sacaría 7 en vez de 9.
- El CUP obtendría los mismos 3 escaños que le han dado las triquiñuelas compensatorias electorales.
- El resto de los grupos (Plataforma per Catalunya, Solidaritat Catalana per la Independència, Escons en Blanc, Partido Animalista Contra el Maltrato Animal, Pirates de Catalunya, Unión Progreso y Democracia , Farts.cat, Vía Democrática, Unificación Comunista de España, Partit Republicà d'Esquerra-Izquierda Republicana (PRE-IR), Socialistes i Republicans (pel dret a decidir) se repartírían como buenamente pudieran 4 escaños, en vez de cero, como ahora, con lo que, más o menos, conseguirían entrar Plataforma per Catalunya, Solidaritat Catalana per la Independència (1), Escons en Blanc (1), Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (1), Pirates de Catalunya (1).
- 2 escaños más quedarían vacíos para los votos en blanco y 1 tampoco se ocuparía por los votos nulos.
O sea se, que el Parlament tendría que estar repartido de esta bonita manera si se tuviera en cuenta, de verdad, la voluntad popular (En distintos tonos de grises la representación mayoritaria, que son los escaños vacíos: 45.
Estas son las cuentas reales, ahora bien, se me dirá que no, que el sistema electoral español no es así, y es cierto, pero que sea legal el reparto real no quiere decir que sea justo. Este es el reparto oficial de los escaños (en la columna derecha) comparado con el que hubiera correspondido aplicando un sistema proporcional justo (columna de la izquierda). Como puede comprobarse, los partidos que obtienen más escaños son los que más beneficiados salen en el reparto.
Como todo el mundo hace su análisis de resultados, yo hago el mío, que va a ser breve y en dos puntos, porque la tontada de Más (que es menos) y el descalabro socialista están más que analizados:
Punto 1: ¿a qué viene tanta bulla con Esquerra Republicana si sólo ha obtenido un exiguo 0.69 % de los votos más que el PP (13,69% frente a 13%)?
Punto 2: ¿Cómo que el soberanismo/independentismo ha crecido? (y conste que me la trae floja, pero no me gustan las manipulaciones). Veamos, si sumamos los resultados que han obtenido los partidos llamémosles soberanistas/independentistas en las elecciones actuales, nos da un total de 74 escaños soberanistas (y eso con los chanchullos de la ley d'Hont y del sistema electoral español), correspondientes a: Ciu (50), ERC (21), CUP (3), mientras que en el Parlament anterior contaba con 76 escaños soberanistas (desaparece solidaritat catalana per la independencia y aparce el CUP), así que después de tanto jaleo, resulta que los partidarios de la cosa pierden dos escaños que, obviamente ganan los no soberanistas en mayor o menor medida, y que suman 61 ahora por 59 en el anterior Parlament; a saber: PSC (20), PP (19), ICV (13), Ciutadans (9).
En conclusión, el soberanismo pierde dos escaños después de gastarse más de 28 millones de euros en las elecciones que, naturalmente, hurtan a la sanidad, la educación, los servicios sociales, los sueldos, las prestaciones por desempleo... 28 kilos que salen ¡ojo! de las arcas estatales; así que los caprichosos adelantos electorales de Asturias (2,5 millones de €, uno para los partidos), Galicia (9,8 millones de €) y Cataluña han robado al estado del bienestar más de 40 millones de €; amén del chanchullo que, para los partidos, supone convocar unas elecciones:
- 16.101,60 euros por escaño obtenido (805.080 € en el caso de CiU).
- 0,61 euros por voto conseguido por cada candidatura que haya obtenido, como mínimo, un escaño (678.528 € en el caso de CiU).
- 0,17 euros por cada elector de una circunscripción electoral, siempre que la candidatura obtenga un escaño en esta circunscripción y consiga formar grupo parlamentario, para los gastos originados por la remisión directa y personal a los electores de los sobres y las papeletas electorales, o de propaganda y publicidad electoral (920.296 € en el caso de cualquier partido que tenga cinco o más diputados, que es el mínimo exigido por el Parlament para formar grupo parlamentario propio, es decir todos menos el CUP).
Ante la bonita suma que se llevará CiU, por ejemplo, de las arcas públicas (2.403.904 € del dinero de todos) ¿alguien piensa que puede importarle a Mas haber sido el derrotado de las elecciones?, sin olvidar que solo hace dos años de las anteriores.
Alguien puede decirme que la postura de Iniciativa per Catalunya-Verts (Esquerra unida i alternativa) no es ninguna de las dos o que algunos son soberanistas o que... Bueno, aceptando pulpo como animal de compañía habrá que aceptar también que los 13 diputados que pertenecen a Unió democrática de Catalunya (los chicos del oscense Durán Lleida, que forma CiU, junto Convergencia) no son soberanistas porque así lo dicen los estatutos de su partido. No he leído los de Convergencia democrática aranesa (al que corresponde uno de los diputados de CiU, a lo peor lo que quieren es la independencia del valle de Arán y tampoco son computables).
Si esto es así, que lo es porque así son las cuentas, el debate que se está planteando es un debate corrupto. Los soberanistas/independentistas han perdido peso respecto al Parlament anterior y representan a 1.783.607 catalanes (el 49,16% de los votantes). Entre los no soberanistas y los votantes en blanco o nulos suman 1.874.843 (el 50,84% de los votantes). Empate técnico, diréis, pues no, porque resulta que olvidamos siempre un dato: la abstención.
Resulta que 5.413.510 catalanes y catalanas estaban llamados a votar, pero 1.755.060 no fueron porque llegaron tarde, les importaba un pito, se murieron esa semana, estaban a otra cosa... Es decir, que la opinión del 32,42% de esos catalanes y catalanas no está representada. Y, conste, que a diferencia de Sánchez Camacho y sus asesores, yo sé sumar.
Insisto, cualquier debate sobre la independencia o el soberanismo o como quiera que se llame el evento es lícito, respetable y hasta apoyable. Ahora bien, ampararse en la manipulación de los resultados electorales para justificarlo es solo una forma de distraer la atención de la crisis y los recortes en empleo, sanidad, educación, acción social... Y los beneficiados, los mismos de antes: Mas y Rajoy, que nos tendrán entretenidos con otras cosas mientras ellos van a lo suyo. Pues nosotros, a lo nuestro, a que no nos estafen.
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