Mostrando entradas con la etiqueta democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta democracia. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de mayo de 2015

Pucherazo matemático

Al finalizar cada convocatoria electoral, me hago la misma reflexión: en los resultados finales no mandan los ciudadanos, sino las matemáticas, representadas por ese engendro antidemocrático que se llama ley d'Hontd y que corrige la voluntad de los votantes y la acerca a la voluntad de los intereses de lo que se ha venido llamando casta.

Tomemos como ejemplo los resultados de las Cortes aragonesas, dando por bueno que hay tres circunscripciones electorales (que también sería discutible) que adjudican 35 escaños a la provincia de Zaragoza, 18 a la de Huesca y 14 a la de Teruel.

Si comparamos los resultados "legales" con los que se hubieran obtenido utilizando un sistema proporcional puro, resulta este peculiar cuadro que cambia, no poco, la correlación de fuerzas:



La explicación, además de matemática (proporcionalidad pura o corrupta) es geográfica  y va por provincias (peso de cada una en el total):




Si aplicamos otro criterio corrector, la circunscripción electoral única, es decir, la que realmente representa la tan traída y llevada "voluntad de los aragoneses", la cosa quedaría así:


Mala democracia esta si las matemáticas, la geografía y la ley que ampara a ambas (la ley electoral) manipula la voluntad popular. Y es que en éste, como en otros muchos casos, lo que es legal no tiene mucho que ver con lo que es justo.

jueves, 15 de enero de 2015

La política del miedo

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
León Felipe

Marx (en cualquiera de sus versiones) me libre de hablar en nombre de los muertos, pero creo no equivocarme si digo los hechos políticos posteriores al atentado contra Charlie Hebdo  revolverían las tripas de Charb y los suyos igual que revuelven las mías.

La foto de la cabecera en la manifestación me repugna: los ¿líderes? aislados del pueblo, como siempre. Implacables censores de la libertad de expresión, persecutores de los derechos humanos, enemigos de la igualdad y de la democracia, defensores de los mercados... Todos estaban allí para hacerse una foto triste, no tanto por la muerte (casi anunciada, ver la entrevista que Gemma Nierga hizo en 2006 a Philippe Lançon, uno de los heridos en el atentado) de los periodistas sino por lo que representa. El hecho de que algún periódico borrara a las mujeres de la cabecera no deja de ser una penosa anécdota más en ese sinsentido.


La reacción de los gobernantes europeos y aspirantes a serlo, tras los atentados en Francia tampoco deja indiferentes a mis vísceras. Tras atentar contra la libertad que siempre defendieron gente como Riss, Cabu o Wolinski, la respuesta es menos libertad, más miedo, más restricciones a la libre circulación de ciudadanos (hasta el extremo de retirarles la documentación, en Alemania, por ejemplo), más control de internet y de las comunicaciones (que, si no recuerdo mal, son inviolables desde el siglo XIX en muchas constituciones), movilización del ejército a las estaciones y los aeropuertos, estados policiales, una especie de estado de excepción sin pasar por el Parlamento (en España)...


Incluso la aspirante, Maríe Le Pen, líder del Frente Nacional, de cuyo club de fans la plantilla de Charlie Hebdo nunca formó parte, propone la pena de muerte cuando acceda al gobierno.


Una vez más los terroristas han conseguido su objetivo: recortar la libertad atentando contra ella, cuando la respuesta debería ser reafirmarla. Me revuelven los que siembran el miedo y lo usan como excusa para engordar su poder y recortar la libertad; el miedo a los diferentes, a los extranjeros; el miedo a la democracia: cuidado a quién votas; el miedo a perder el trabajo, el estatus: mira cómo están los otros y traga; el miedo...

Revuelto como me tienen, acabo con una foto de la edición millonaria de Charlie Hebdo, amarrada, como la vieja Europa.



sábado, 20 de septiembre de 2014

Con faldas (escocesas) y a lo loco

Para ser un escocés votante, un buen escocés o escocesa, cumplidor de sus obligaciones democráticas, no hace falta tener las piernas bonitas, ni ponerse falda a cuadros (sin o con ropa interior) ni la faja a cuadros ni la boina a cuadros (y con modroño); no es necesario ser del Celtic (a rayas), beber scotch (a espuertas) o comer sausage with ratatouille (una especie de butifarra con xanfaina que aderezan con no sé qué hierbas); tampoco hace falta hablar gaélico ni saber quién era William Wallace o Sean Connery por poner dos ejemplos.

Cualquiera (blanco, negro, amarillo o verde; marciano -o murciano-, lumpiaquero, viellense, kualalumpureño o gaintzatarra) que lleve un tiempo viviendo en las Higlands, ni siquiera demasiado, ha podido solicitar su credencial de votante en el referéndum pasado y votar lo que le venga.

Y es que a los demócratas de toda la vida se les empieza a ver el plumero. Nacionalismo globalizado, me parece que se llama.



viernes, 19 de septiembre de 2014

La margarita escocesa


Parece que la cosa del referéndum no les ha ido mal a los escoceses por encima del resultado que, en este caso, no era lo de menos.

Si el punto de partida fue la demanda escocesa de más autonomía para construir un estado más social y el ansia de independencia no obedece sino a un órdago de Cameron tipo  o todo o nada, o conmigo o sin mi (todos los jefes tienen una cosa de p'a chulo yo que toca mucho las narices), el engendro, insisto, no ha salido mal, porque el chulo  de la city se la ha tenido que envainar y ofrecer una solución más o menos federalista que tendrá que deglutir con chips & fish también para Belfast y Gales, así que han ganado los del no (a los que Cameron igual de como el culo que a los del sí) porque (voto del miedo aparte, que cuando los ingleses y los europeos se ponen asustan al más aguerrido Bravehearth) han sacado un 10% más de votos, han ganado los del sí porque han logrado el punto de partida de sus reivindicaciones y hasta los del miedo han ganado, porque pese al acojone económico y geopolítico, el resultado es el de la tercera vía.

Me gustaría que, con el referéndum de Escocia ganásemos todos: derecho a decidir libre y sin miedo y más federalismo (Español, Europeo y lo que haga falta), que los nacionalismos siempre han sido conservadores y reaccionarios (aunque se disfracen de cabezudos y perroflautas) y los avances del personal de a pie se han construido a base de lucha e internacionalismo.

jueves, 29 de mayo de 2014

¿Podremos?

Después de tanto potaje interesado con los resultados de las elecciones europeas, habrá que proclamar de una vez al ganador, que no es el PP con el sólo el 11,73% de los potenciales votantes, sino la abstención (54,16 % del censo), que hubiera obtenido 29 de los 54 posibles diputados. Y aunque la abstención no computa y siempre beneficia a los más votados (el PP pasa del 11,73 % del censo al 26,06 % de los votantes y el PSOE del 10,35 % al 23 %), los jefes de la cosa (más bien el jefe del PP y la jaula de grillos del PSOE) harían bien en darse por enterados en vez de seguir mirándose el logotipo (ver gráfico de El Diario.es).



Y esto habrá que dejarlo muy claro, después de los dos años y pico de un gobierno del PP y de leyes que se han amparado en una mayoría absoluta que nadie, salvo el sistema electoral y no los ciudadanos, les dio. "Gobernar de espaldas al pueblo" llamaba a esto doña María, la de la radio.

Las elecciones, además de la crónica de una abstención anunciada, han deparado algunas sorpresas, entre ellas los ascensos de Podemos y de Ciudadanos pero, desde mi punto de vista, entre los resultados propiamente dichos y las posteriores reacciones, hay algunas más (que no son tan sorprendentes, a veces). A saber:

El PP gana 16 escaños (pierde 8) y el PSOE, 14 (pierde 9); sin embargo ante campeonato y subcampeonato tan pírricos, las reacciones son divergentes: los primeros intentan vender la especie de que han ganado (jamás una victoria ha sido tan parecida a una derrota) y los segundos andan sin saber qué hacer y sin darse cuenta de que el personal está harto de políticos que llevan toda la vida con la foto en el organigrama (llámense Rubalcaba, Chacón o López o bien Madina o Susana Díaz (a la que no se le conoce otra ocupación que la política), que hicieron la primera comunión vestidos de la pana felipista entonces tan de moda (en realidad Susana llevaba de pana el vestitido de cristianar). En resumen: ambos partidos parecen decir: si no quieres sistema, toma dos tazas.

En la cosa cachirulera, me llama la atención que estén más preocupado el portavoz del PP o el tipo del clavico del abanico (que ve peligrar la pose privilegiada del PAR con el multipartidismo) que el secretario general de los socialistas aragoneses (recién salido de unas primarias rastreras que nunca se celebraron por incomparecencia obligada de los restantes candidatos). Y es que Lambán dice que no pasa nada aunque se haya dejado más de 93.000 votos en el camino, y es que tendrá que hacérselo mirar este hombre.

Aunque estaba anunciado, IU ha subido y aunque reconozco que esperaba (y ellos también) un mejor resultado, cada día tengo más dudas acerca de si son una parte de la solución o del problema, sobre todo cuando veo a Cayo Lara perorar sobre esto y lo otro con un discurso rancio y tan anquilosado como él mismo, no sé por qué, pero siempre me recuerda a uno de esos muñecos que podrían ser manejados por una Maricarmen o un José Luis Moreno tan caducos como el propio aparato que ha asfixiado siempre a la organización. Lo que está claro es que hay una falta de empatía entre la sosera dialéctica de este invento enroñado por el PC y la ciudadanía.

Reconozco que Podemos era una opción para mi voto europeo, pero ver la estampilla de Pablo Iglesias en la papeleta electoral me recordó tanto a los sellos de Franco o delactual  monarca-jerarca, que me echó para atrás. La foto parecía decir: por si alguien no se ha leído las treinta y tantas páginas de nuestro programa, este tipo es al que veis en la tele, por si no os suena el nombre del invento (un poco así como las garrafas de don Limpio o los más antiguos frascos de Netol).


El fenómeno es interesante y voy a seguir con atención cómo evoluciona. No sé si Iglesias dimitirá como eurodiputado para presentarse como cabecera al Ayuntamiento de Madrid o a la Comunidad que sea (o a las dos) dentro de un año y dimitirá de eso para presentarse como candidato a la presidencia del gobierno dentro de dos o, simplemente, acabará exhibiendo florituras en mira quién baila, salta o cocina, aunque espero que no acabe en la isla de los perdidos. Ni siquiera sé si el nombre podemos lo entienden como un derivado de poder, como ejercicio del mismo o como posibilidad. Ojalá, sin más y como me gustaría por simpatía, siga siendo una opción posible para mi voto desencantado.

UPyD (el partido de los ciudadanos, el partido de Rosa Díez, que decían en las generales, pregonando a los cuatro vientos lo que sus electores parece que no quieren entender: que el chiringuito ya  tiene propietaria) tampoco ha crecido la barbaridad que se le suponía (aunque para mí ya es demasiado), y es que le ha salido un competidor en Ciudadanos pero, y sobre todo, tienen la competencia en si mismos, que no toda la gente que podría votarles está en el limbo magenta. 

Veamos un ejemplo: el martes postparto electoral llaman de la SER a Podemos y a UPyD para valorar los resultados. A los de Pablo Iglesias los representa el tercero de la lista: el ex-fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo*, vale, el tipo sabe de qué habla. Después les toca el turno a los magenta, no habló Sosa Wagner (el cabecera de lista), ni la segunda (Maite Pagazartundua), ni ninguno de los 57 integrantes de la lista (reservas incluidos), no, fue Rosa Díez (la propietaria del partido) quien tomó el micro (como casi siempre que ve uno, dicho sea de paso). Y todavía tiene la desvergüenza de tachar de populistas a los de podemos a los que, por cierto, han llamado desde frikis hasta radicales antisistema pasando por jóvenzanos (será que no conocen al jubilado Jiménez Villarejo).

Para acabar, diré que esperaba más de Escaños en Blanco, un partido cuyo único punto programático es no tomar posesión del cargo. Supongo que habrá que llevarlos a alguna tertulia política, dejar que el descontento siga cocinándose y explicar que la abstención, siendo una opción, beneficia a los que más votos cosechan, para que representen una opción, como ya ocurre en algunas localidades de Cataluña.

---------------------------------

* ¿Cómo puede decir el regenerador Lambán (que lleva desde el 83 sin bajarse del cargo y futuro candidato a la presidencia de Aragón) que no conoce a nadie de Podemos? Yo no le veo la ironía por ningún lado (si es que era esa la intención).

domingo, 25 de mayo de 2014

¡Confieso que he votado!

Ahora que ya han cerrado los colegios electorales y se ha acabado la tontada del silencio, me confieso:

¡Confieso que he votado!

La verdad es que nunca me he abstenido de nada (bueno, alguna vez de comer carne en cuaresma, pero eran otros tiempos). Porque abstenerse es como grabar con la llave en lo alto de la Giralda: "Jr estuvo aquí", sin poner el nombre ni los apellidos.

Si me quedaba alguna duda, Calamaro (el último hígado vivo de su/mi generación) ha sido definitivo en la contraportada del diario (para mí ya semanal) "el País":

- ¿Un voto para Europa? - preguntaba el anodino entrevistador del anodino periódico del anodino "El País", casi tan anodino como el País.

- Suerte que no se presenta Adolfo Hitler. Igual ganaba algo. -Le ha contestado el (espero que circunstancialmente y por influencia del soso Mantilla) anodino Calamaro.



Anoche no lo tenía nada claro:

Me pone la historia de los escaños en blanco, pero he pasado.

No puedo con los personalismos, así que he pasado de Pablo Iglesias porque ha puesto la foto en la papeleta (joder, colega, que no eres Michel Pfeiffer)

Y ni siquiera he votado a Bildu (que era lo que me pedía el cuerpo por aquello del que se jodan) porque los nacionalismos me la ponen floja y me va más el rollo de la internacional y, también, porque Josu Juaristiren puede ser un buen tipo, pero "pa" la jaula, si cantara, que nos conocimos hace años y ni siquiera con aquello de "Euskadi tiene un color especial" empatizamos.

Ni hablar de L'Esquerra pel Dret a Decidir, que fue lo que me recomendaba la aplicación esa que te decía a quién votar. Desde que se fue Eribert Barrera me parecen unos capullos integrales. El seynó Eribert se hubiera opuesto de plano a todas las prebendas que dieron a la educación privada en Catalunya cuando le hacían la "pesseta" en la cama de CíU y gobernaban junts.

De la primavera de los pueblos, me privo. Los pueblos han tenido primaveras siempre, cada año, sin necesidad de que vinieran a decirlo unos ilustrados folklóricos que gustan de la música de gaitas sin saber tocarlas. Y la seguirán teniendo (la primavera) (y los pueblos). ¿Nacionalismo de izquierdas?: Coca-Cola sin ron.

De los otros, vosotros me diréis:

Por decir algo, el nacional-sindical-istmo de la Rosa Díez (que montó un partido magenta porque tiene un ego que no le cabe en el cuerpo y, dicho sea de paso, no la dejaron ser candidata a lendakari) me la repatea.

Y de los demás...

Total, que he votado al que me ha parecido menos gilipollas de todos los gilipollas que se presentaban.
Por aquello de cumplir con el precepto

Democrático

Y por aquello de, como dice Rosa (Pérez), Botar de una puta vez a estos y a los otros.

Ahora bien, de esta campaña he sacado 10 conclusiones, varias, a saber:

1. El postulante a comisario europeo de agricultura (y ganadería) no se ha enterado de que no es preciso ser un cerdo para ocupar tan alto cargo.
2. (Tampoco es necesario serlo para ejercer de algo parecido en el reyno de España, y todo indica que se ha ganado el título).
3. Que una no puede ser Valenciano, sino valenciana, ni Rubalcaba, sino rubalcabo.
4. Que 2 de cada tres políticos deberían ser detenidos por el "misterio" del interior, según normativa, (es el que OPUS da para mucha introspección) por fomentar el odio contra dos de cada tres políticos (o tres de cada dos).
5. Que puede pisotearse la libertad de expresión, pero no al obispo de Alcalá de Henares.
6. Que no me apetece tomarme una caña con Elpidio Silva, porque le luce el colmillo.
7. Que tampoco me la tomaría con Rosa Díez porque no me gusta el partido de Rosa Díez; y que la única explicación para que Francisco encabece la candidatura es que se apellide Sosa, aunque sea un tipo listo.
8. Que Elena, con 4 años, decía  Marrano Rajoy
9. Que no me extraña

10. Que Europa es una tipa vieja, revieja, que vive de las rentas por haberse echado un polvo con un toro (Zeus, que era griego y no alemán, manda...), pero que tendrá que cambiar de himno y dejar a un lado eso del tachántachán de la alegría del Ludwing como música de cama-para-polvo-con-un-toro y ponerse a follar como le gustaría a todo el mundo: con amor.

sábado, 11 de mayo de 2013

Sé lo que hicisteis el último congreso

Sí, sé lo que hicisteis el último congreso: elegir a un percebe. La metáfora que titula el nuevo libro de Rosa María Artal: salmones contra percebes os alinea con esos crustáceos que, capaces de nadar en su juventud, se aferran a la roca en su madurez: conservadores, temerosos y dóciles; lo siento, pero no sois los salmones de los que habla la Artal: valientes, inquietos, inconformistas, capaces de nadar contracorriente y de luchar contra los obstáculos para llegar a su objetivo.


Alguna vez he escrito acerca del sorpasso que la sociedad civil está ejerciendo sobre las organizaciones tradicionales: partidos políticos y sindicatos sobre todo. Necesitados de luchar para no rendirnos nos organizamos como podemos en mareas y buscando adhesiones de otra gente en las mismas circunstancias, huérfanos de unos agentes sociopolíticos trasnochados por inmovilismo que no, tampoco nos representan.

Y mientras las mareas fluyen los referentes caducados se agarran a su roca y defienden no los intereses generales sino los suyos propios, los de su propia roca. Que Daniel Alastruey se arrogase ayer, para sí mismo y para su sindicato (o para el de sus primos, es lo mismo) la patente de la representatividad social no deja de ser una estupidez (el sindicalismo soy yo -o mi grupito y yo, que lo mismo da- no deja de ser despotismo y, sobre todo, ceguera de aquel ciego que lo era por no querer ver, porque los sindicatos son unas entidades en quiebra económica y, sobre todo, moral). Que se permitiese el lujo de amenazar a los movimientos ciudadanos que, no sólo los adelantan, sino que los hacen correr con la lengua afuera para intentar (que no conseguir) estar a su altura no es sino la demostración palmaria del percebismo de quien lo dijo y del gregarismo percebe de los que aplaudieron semejante desatino.

Decía Rosa María Artal en la SER que Rajoy es el prototipo de percebe, pero el modelo crea tendencia, y en los congresos de las organizaciones sociopolíticas triunfan los percebes, seguramente porque los salmones que allí estaban, hartos de pasividad, nadan contracorriente, río arriba, con otros salmones en el mismo empeño. El percebismo no quiere cambiar el sistema, sino mantenerlo para mantener así su statu quo y en ello están Alastruey y su muchachada; Rajoy y la suya; Rubalcaba y su desencantada infantería; el matrimonio Cándido&Tocho (reelegidos tras dejar anémicos de principios y de bases a sus respectivos sindicatos) y su cada día más mermada prole; Rosa Díez, Biel y cualquiera otro cuyo objetivo manifiesto u oculto sea mantenerse soldado a su trozo de roca.

Sé que es un ejemplo irrelevante, pero igual tendría que preguntarse Alastruey por la falta de pegatinas o banderas o, sobre todo, iniciativas (que no personas) de su ente el 1 de mayo en Calatayud o también el 9 de mayo, en la huelga educativa, sin ir más lejos. Digo Alastruey porque se lo ha ganado a pulso, como podría decir Buey, Tocho o Méndez, que no vamos a establecer ahora una clasificación de percebismo.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Escraches


La calle está que arde y los escraches se multiplican: la gente de STOP desahucios quiere decirles a los políticos, a la cara, que no nos representan y como los padrastros de la patria no tienen una ventanilla abierta para recibir reclamaciones por su nefasta gestión, el personal tiene que plantarse ante la puerta de sus señorías para recordárselo.

Pero no son sólo los señores diputados que dan la espalda a los afectados por la hipoteca los destinatarios de tan legal forma de protesta. Viene a resultar que dar por el culo a la ciudadanía es la afición preferida de la clase política, por eso consejerosconsejeras de todo pelaje, condición o departamento (y otras gentes del buen vivir, vicepresidentas incluidas), aplicados con fruición a la faena antedicha reciben las iras domiciliarias de los sodomizados por sus decisiones.

Como estos oligarcas ven al pueblo indignado con el mismo desprecio que ejercía el señor con el siervo, como no acaban de entender que el personal pueda decirles lo que piensa y pese a lo legal de las protestas (lo dice hasta el presidente del Supremo), han apañado una medida para que los escraches se queden a trescientos metros de sus sacrosantas moradas, rodeadas de cordones policiales no sea cosa que la chusma no se haya puesto desodorante antes de ir a decirles ahí te pudras.

A todo hay que buscarle el lado bueno y el cordón policial a trescientos metros del domicilio proceril tiene su lado bueno: dependiendo de como sople el aire, los indignados por cualquier causa quedarán protegidos del tufo a podrido que desprende el cadáver de la representatividad.

jueves, 21 de febrero de 2013

SindicaLISTOS

Estos días se está ¿celebrando? el X congreso del sindicato ¿de clase? CC.OO. y, si nadie lo remedia, Tocho, el actual secretario general, será reelegido.

Me resulta doloroso escribir este artículo después de acabar, a primeros de año, con más de un cuarto de siglo de militancia sindical activa en CC.OO. y lo escribo con mis respetos a la afiliación de base y a quienes se lo curran y se lo creen en el tajo. Me resulta doloroso que, con ciento y pico mil afiliados menos que hace cuatro años (a razón de treinta y tantos mil por año de mandato de Tocho); con el sindicato sobrepasado por los movimientos sociales y obreros (mareas ciudadanas y profesionales organizadas al margen del sindicalismo); con los ¿líderes? de las federaciones y territorios en fuera de juego intentando (que no consiguiendo) alcanzar a la ciudadanía movilizada (con lo cómodos que estaban alineados con los inmovilistas y los poderosos); con los EREs brutales a trabajadores y trabajadoras del sindicato ¿negociados? con el peor estilo patronal; con el rechazo de una parte de la masa social susceptible de estar afiliada; con acusaciones veladas o no y nunca desmentidas de pequeñas o grandes corruptelas... Me resulta doloroso, digo, que por primera vez desde hace 20 años, no haya nadie dentro del organigrama del sindicato que le diga a este hombre y a sus primos hermanos que se vayan a casa (o a otro sitio peor).
Y es que el aparato sindical profesionalizado (éste o el otro que completa el matrimonio de abueletes que describía Millás), en lo que a funcionamiento democrático se refiere es lo más parecido a un partido político y comulga de sus mismos vicios: Nadie se cantea, no sea cosa que con las reducciones de los órganos directivos, se quede fuera el canteado. Se eligen delegados democráticamente por favores debidos y a las asambleas complicadas llevan a votantes de pleno derecho con voto pactado o deudor, se capa la disidencia, se ocultan bajo la alfombra las inmundicias, se aplauden las zancadillas y se promociona la incompetencia.

No hay autocrítica en el X congreso de CC.OO.: los afiliados se pierden por la situación económica, dicen, aunque  conozco a más de cien, yo entre ellos, que se han dado de baja hartos de la tibieza sindical, de la profesionalización pasota del organigrama, de la inacción sindical, de la no conciencia de clase, del clientelismo económico... Porque tampoco nos representan, en suma. Que a estas alturas de la historia el objetivo del X congreso de CC.OO. sea acercarse a la ciudadanía dice mucho del alejamiento que se ha producido a lo largo de estos años. Pero los mismos perros con los mismos collares, por mucho que se vistan de seda, serán incapaces de recuperar lo que han sido incapaces de conservar.

Tocho y sus primos, lo mismo que el otro miembro del matrimonio sindical y familia, son parte (colaboradores necesarios), por acción, por inacción y por omisión, de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Vivir a la sopa boba del poder, deberle favores y tener alguna cosilla que ocultar o, al menos, que explicar, han provocado la pérdida de credibilidad que ahora, igual que los otros poderes padece el sindicalismo orgánico y oficial.

Ciertamente el presidente de la patronal, invitado a la apertura del congreso sindical, merece los abucheos con los que ha sido obsequiado en el evento. Lo que no sé es si los abucheadores tienen la autoridad moral para hacerlo.

Es cierto, me duele escribir este artículo después de acabar, a primeros de año, con más de un cuarto de militancia sindical activa en CC.OO. Es cierto, lo escribo con mis respetos a la afiliación de base y a quienes se lo curran y se lo creen en el tajo. Precisamente por eso lo escribo, porque me conozco el percal, porque los respeto y porque me duele.

martes, 5 de febrero de 2013

Revista de prensa (putrefacta)


Son tantas las entradas  de facebook que comparto de Antonio Utrera esta mañana, además de otras que me han entrado, que hago una selección y las coloco aquí, todas seguidas, porque ninguna tiene desperdicio. Por cierto, a la vista de ello, he decidido no volver a madrugar o, en su defecto, alquilarme una porno, que es mucho más edificante que leer las noticias:



- La primera es que Carlos Mantilla, exdiputado del PP, reconoce hipócrita pensar que no hay financiación ilegal. Y yo me pregunto: ¿qué hace este tipo haciendo declaraciones en la radio y no está ahora mismo imputado y haciéndolas ante el juez?

- Ahora resulta que, tras la reforma laboral, el único ¿trabajador? de este país que queda protegido laboralmente es el exmarido de Ana Mato, a la sazón, asesor a sueldo del PP, pese a estar imputado en Gürtel, por eso no lo pueden despedir, por las garantías que le proporciona ese estatuto de los trabajadores, el mismo que se han pasado por la piedra PP y PSOE con sus reformas laborales. Y yo me pregunto: qué esconde la letra pequeña de su contrato, o lo que es lo mismo: ¿qué sabe este tipo, qué calla este tipo para que así sea?

- La salvadora de la patria, Esperanza Aguirre, alardeó de que se volvía a su puesto de funcionaria (por cuatro días, eso sí, que ahora va de cazatalentos). Ahora resulta que volvió, sí, pero como asesora de a dedo y sobresueldo. No sea cosa que fuera a cobrar en recortes como el resto de los mortales.

- El Financial Times dice que casi todas las instituciones españolas muestran signos de putrefacción (desde la monarquía hasta el poder judicial). Ya ni sus aliados los respaldan.

- Luis Bárcenas niega que sea su letra la de los papeles que publicó el País. Bonita manera de negar la evidencia. Ya está demostrado que él ponía la letra, ahora hay que señalar a los que ponían la música, los que ponían la mano también están claros.

- Luis Bárcenas dice que ganó la pasta en bolsa y que se olvidó de declararlo porque andaba ocupado con la Gürtel; eso sí, no se le olvidó llevársela a Suiza, ¿y si pensaba declararla, por qué se la llevó a Suiza? Y es que estos jetas tienen una suerte, Fabra con la lotería, Bárcenas con la bolsa y nosotros a seguir pagando.

España paga los ‘platos rotos’ por Bárcenas y el PP: la prima vuelve a dispararse y la bolsa se hunde. Si la próxima vez que salga algún desgobernante diciendo que las protestas en la calle manchan la marca españa (así en pequeñito), el techo de la sala no le cae sobre la cabeza o el micro no le estalla en la jeta, dejaré de creer en la sabiduría natural. Se rumorea que los toros de Osborne van a dimitir de símbolos a ver si cunde el ejemplo.

- La frase del día es todo es falso salvo alguna cosa y pertenece, como no, a Mariano Rajoy, en estas profundidades filosóficas y éticas vivimos.

Sube el paro, claro, pero eso no es noticia...Y mientras tanto, el ministro de energía británico dimite por mentir en una multa de tráfico: gilipollas.

domingo, 3 de febrero de 2013

Caducados y podridos

El ministro Arias Cañete no solo abre la nevera y se come los yogures caducados sin pestañear y sin que le sienten mal, sino que es miembro de un gobierno caducado desde hace más de un año cuando, uno a uno, todos los ministros, con Mariano Rajoy a la cabeza, comenzaron a incumplir sus promesas electorales. A día de hoy, ese gobierno caducado hace tanto, que se ha llenado de moho durante estos meses, huele a podrido y habrá que tirarlo a la basura porque ya no sirve ni para paliar la hambruna de Arias Cañete.


El caso Bárcenas no solo enmerda a los presuntos enmerdados del aparato popular sino, y no solo por afinidad de siglas precisamente (por mucho que Soraya se empeñe en que Moncloa no es Génova), al propio gobierno. Que salga en los papeles que Ana Mato y familia se beneficiaron de la Gürtel convierte a la ministra de enfermedad, beneficencia social y desigualdad en ilegítima para ocupar el cargo (aunque se cargue el marrón su marido). Que Jorge Fernández Díaz, ministro de la desgobernación, destituya a la cúpula policial que investigó la corrupción del PP, lo deja con las vergüenzas al aire, o sin ellas (y sin vergüenza no se puede gobernar). Que Montoro, ministro del dinero (blanco o negro) y de la mala administración pública, destituya a los inspectores de hacienda de la oficina contra el fraude que investigaron el chanchullo Gürtel lo inhabilita como ministro y si se confirma que Bárcenas utilizó su vergonzante amnistía fiscal para regularizar parte del dinero negro, solo tiene el camino de la dimisión.

Si, en definitiva, se confirma lo que publica hoy el País y acabo de escuchar en la cadena SER, entre los papeles aparecen los nombres de buena parte de la cúpula pasada y presente del PP, tienen que producirse dimisiones a capazos o la calle (todas las calles, no sólo Génova) será un clamor como ya empieza a serlo y este país se convertirá en una bomba de relojería a la que cada vez queda menos tiempo para estallar.



viernes, 18 de enero de 2013

La nueva marca España es un chorizo

Para ir con el santoral descubrimos el día de San Antón (sí, el santo que tiene un tocino) que la marca España es un chorizo (bueno, muchos).


No es que nos vayamos a escandalizar a estas alturas de que los políticos y otros altos cargos públicos pongan la mano mientras llaman a la austeridad del populacho en un gesto que podríamos calificar como macarrismo moral (o la metan directamente en la caja o contraten -por un pico y con cargo al erario público, a mi extra de Navidad, por ejemplo- como asesores a cuñaos, primos, amiguetes o hermanas de Esperanza Aguirre y chupapollas, libacoños o lameculos que, si fueran literalmente asexores, todavía servirían para algo). No, ya no nos escandalizamos por nada: ni por la creciente lista de políticos imputados por corrupción (y los que vendrán), ni por la lista de políticos con cuentas en Suiza, ni por las prebendas de sus (suyas) señorías, sus (suyas) excelencias, sus (suyas) ilustrísimas ya sean diputados, presidentas y presidentes o consejeros autonómicos, alcaldes o cualquier otro mamanóminas de sus círculos...

Las supuestas mochilas llenas de billetes de a 500 de Pujol hijo hacia Andorra, el indulto a los estafadores de Unió Decocrática de Catalunya en el caso Pallerols, el caso Palau o las ITV de Convergencia... (cuando Catalunya sea independiente,la marca Catalunya, por afinidad, será una butifarra -per una catalunya lliure i corrupta-)  o los veintitantos kilos de Bárcenas (ex-tesorero del PP) en Suiza (22 milloncetes) y USA (dos y pico) ni siquiera nos extrañan. Solo nos cabrean.


Hoy nos desayunamos con que el tal Bárcenas y sucesivos y/o anteriores jefes populares (incluso cuando Rajoy ya dirigía el cotarro) pagaban en B o en C (en negro, vamos) a los altos cargos del PP con unos sobres mensuales entre los 5.000 y los 15.000 euracos. Pasta que, obviamente, salía de operaciones en negro con mafias y tramas que obtenían beneficios y prebendas de su relación con todos esos políticos. 

La consigna pepera es que no les consta y dictan normas para escurrir el bulto mientras Rajoy calla, no sea cosa que Bárcenas, que mantenía despacho y privilegios en la sede del partido pese a su cese, ponga en marcha el ventilador y la mierda salpique a muchos y a muchas (su apelativo el Cabrón tiene fundamento: ha estado chantajeando a la cúpula de Gnénova para mantener estatus en la casa a cambio de no tirar de la manta).  La consigna de la fiscalía ¿anticorrupción? es que no va a investigar de oficio, claro, no vaya a ser que descubran algo. La consigna de Hacienda es escurrir el bulto y ponerse en el borde del precipicio ante las sospechas ce que la amnistía fiscal fuera un traje a la medida para el Cabrón y la pasta gansa amasada al amparo de su cargo en el PP.


Y el personal de a pie a gritar su indignación ante las sedes del PP, no nos queda otra, pese a lo que diga Cifuentes (que es la delegada del gobierno en Madrid, no la delegada del pueblo madrileño, aclaro). Cómo no vamos a ser unos indignados, radicales y putos antisistema si el sistema está tan enmerdado que no podemos ni soportar el hedor.

Ya nos vamos enterando: no hay que rescatar a España, hay que rescatar a los españoles de las garras de toda esta panda de mangantes: políticos, banqueros y empresarios mayormente. Y de esta chusma nos tendremos que rescatar nosotros solos en compañía de todos.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Violencias

En los últimos tiempos, he leído en varias ocasiones a algunos políticos quejándose amargamente tras sentirse acosados en la calle por gente indignada que no puede reprimir sus protestas, su rabia o su desprecio.

Hoy la queja y, hasta si me apuran, un cierto desasosiego (qué puede pasar cuando vaya sola por la calle y me reconozcan) se dejaba sentir en las palabras de la consejera aragonesa de educación, víctima del hostigamiento.

Foto: el diario.es
No me siento cómodo escribiendo esta entrada, ni tampoco cuando alguien, sea quien sea, se siente intimidado por otros. Comprendo y comparto el estado de ánimo de la consejera, tampoco a mí me gusta sentirme intimidado y en los últimos tiempos lo estoy sintiendo demasiadas veces: me siento  personalmente violentado cuando me reducen el sueldo o me quitan la paga extra o me suben el IVA sin opción al diálogo; me siento personal y socialmente agredido cuando se recortan drásticamente los presupuestos de la educación en la que llevo trabajando y algo más desde hace veintiocho años; me siento socialmente hostigado cuando recortan cualquier parcela de lo que se llamaba hace unos meses sociedad del bienestar, una manera de vivir que nos hemos ganado generación tras generación; me siento social y personalmente agredido cuando el capricho de cualquier delegado del gobierno ordena cargar a la policía contra mí o contra mis iguales tan poco violentos como yo; me siento democráticamente violado cuando se abusa del poder y se anteponen los intereses económicos del capital al bienestar de los ciudadanos; me siento constitucionalmente golpeado cuando lo anterior se convierte en norma constitucional con el consenso de la mayoría política.

No me gusta ejercer, ni que ejerzan conmigo ni con nadie, la violencia. Pero si violencia es la acción o efecto de violentar, habrá que asumir que existe no solo una violencia física sino muchos otros tipos: verbal, psicológica, política o económica... Y yo, y mucha gente que conozco (de la calle, del campo, de la mina...) nos sentimos política y económicamente violentados sin necesidad de salir a la calle ni de que nos reconozcan.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Habas contadas en Catalunya

Ahora que todo el mundo  ha dicho ya su tontada acerca de los resultados de las elecciones catalanas, me toca decir la mía.

Este es el gráfico que refleja el voto (y el no voto, que algo querrá decir) en los comicios:

La primera impresión es que ha votado mucha gente, cerca del 70%. La segunda, e importante, es que el 36,77% de la ciudadanía con derecho a voto, es decir, que 1.990.547 catalanes no están representados en el Parlament, por lo que la institución no representa sino a dos tercios de la sociedad catalana.

Si repartimos realmente los 135 escaños entre el porcentaje de votos obtenidos, tendremos que:
  • La opción mayoritaria es la abstención, a la que corresponden 41 escaños, que deberían quedar vacíos para respetar esta opción política, que lo es, con el consiguiente ahorro en sueldos, dietas, prebendas y presuntos chanchullos.
  • CiU obtendría 29 escaños, en vez de los 50 que le adjudica el sistema electoral corrupto.
  • Los socialistas del PSC tendrían 14 escaños, mientras que el sistema les adjudica 20.
  • 13 serían los escaños que sacaría ERC, que, pese a ser republicano y de esquerra, no es revolucionario según Joan Tardá (ese portavoz que parece haberse escapado el Pulgarcito) y que desde mi respetuoso punto de vista, siendo nacionalista en vez de internacionalista, tampoco es de esquerra. En esta realidad irreal le corresponden 21.
  • El PP obtendría una renta de 12 asientos en el Parlament, aunque la lotería d'Hont le ha adjudicado 19.
  • ICV, iniciativa tendría 9 diputados en vez de los 13 conseguidos.
  • Ciutadans sacaría 7 en vez de 9.
  • El CUP obtendría los mismos 3 escaños que le han dado las triquiñuelas compensatorias electorales.
  • El resto de los grupos (Plataforma per Catalunya, Solidaritat Catalana per la Independència, Escons en Blanc, Partido Animalista Contra el Maltrato Animal, Pirates de Catalunya, Unión Progreso y Democracia , Farts.cat, Vía Democrática, Unificación Comunista de España, Partit Republicà d'Esquerra-Izquierda Republicana (PRE-IR), Socialistes i Republicans (pel dret a decidir) se repartírían como buenamente pudieran 4 escaños, en vez de cero, como ahora, con lo que, más o menos, conseguirían entrar Plataforma per Catalunya, Solidaritat Catalana per la Independència (1), Escons en Blanc (1), Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (1), Pirates de Catalunya (1).
  • 2 escaños más quedarían vacíos para los votos en blanco y 1 tampoco se ocuparía por los votos nulos.
O sea se, que el Parlament tendría que estar repartido de esta bonita manera si se tuviera en cuenta, de verdad, la voluntad popular (En distintos tonos de grises la representación mayoritaria, que son los escaños vacíos: 45.


Estas son las cuentas reales, ahora bien, se me dirá que no, que el sistema electoral español no es así, y es cierto, pero que sea legal el reparto real no quiere decir que sea justo. Este es el reparto oficial de los escaños (en la columna derecha) comparado con el que hubiera correspondido aplicando un sistema proporcional justo (columna de la izquierda). Como puede comprobarse, los partidos que obtienen más escaños son los que más beneficiados salen en el reparto.


Como todo el mundo hace su análisis de resultados, yo hago el mío, que va a ser breve y en dos puntos, porque la tontada de Más (que es menos) y el descalabro socialista están más que analizados:

Punto 1: ¿a qué viene tanta bulla con Esquerra Republicana si sólo ha obtenido un exiguo 0.69 % de los votos más que el PP (13,69% frente a 13%)?
Punto 2: ¿Cómo que el soberanismo/independentismo ha crecido? (y conste que me la trae floja, pero no me gustan las manipulaciones). Veamos, si sumamos los resultados que han obtenido los partidos llamémosles soberanistas/independentistas en las elecciones actuales, nos da un total de 74 escaños soberanistas (y eso con los chanchullos de la ley d'Hont y del sistema electoral español), correspondientes a: Ciu (50), ERC (21), CUP (3), mientras que en el Parlament anterior contaba con 76 escaños soberanistas (desaparece solidaritat catalana per la independencia y aparce el CUP), así que después de tanto jaleo, resulta que los partidarios de la cosa pierden dos escaños que, obviamente ganan los no soberanistas en mayor o menor medida, y que suman 61 ahora por 59 en el anterior Parlament; a saber: PSC (20), PP (19), ICV (13), Ciutadans (9).

En conclusión, el soberanismo pierde dos escaños después de gastarse más de 28 millones de euros en las elecciones que, naturalmente, hurtan a la sanidad, la educación, los servicios sociales, los sueldos, las prestaciones por desempleo... 28 kilos que salen ¡ojo! de las arcas estatales; así que los caprichosos adelantos electorales de Asturias (2,5 millones de €, uno para los partidos), Galicia (9,8 millones de €) y Cataluña han robado al estado del bienestar más de 40 millones de €; amén del chanchullo que, para los partidos, supone convocar unas elecciones:
  • 16.101,60 euros por escaño obtenido (805.080 € en el caso de CiU).
  • 0,61 euros por voto conseguido por cada candidatura que haya obtenido, como mínimo, un escaño (678.528 € en el caso de CiU).
  • 0,17 euros por cada elector de una circunscripción electoral, siempre que la candidatura obtenga un escaño en esta circunscripción y consiga formar grupo parlamentario, para los gastos originados por la remisión directa y personal a los electores de los sobres y las papeletas electorales, o de propaganda y publicidad electoral (920.296 € en el caso de cualquier partido que tenga cinco o más diputados, que es el mínimo exigido por el Parlament para formar grupo parlamentario propio, es decir todos menos el CUP).
Ante la bonita suma que se llevará CiU, por ejemplo, de las arcas públicas (2.403.904 € del dinero de todos) ¿alguien piensa que puede importarle a Mas haber sido el derrotado de las elecciones?, sin olvidar que solo hace dos años de las anteriores.



Alguien puede decirme que la postura de Iniciativa per Catalunya-Verts (Esquerra unida i alternativa) no es ninguna de las dos o que algunos son soberanistas o que... Bueno, aceptando pulpo como animal de compañía habrá que aceptar también que los 13 diputados que pertenecen a Unió democrática de Catalunya (los chicos del oscense Durán Lleida, que forma CiU, junto Convergencia) no son soberanistas porque así lo dicen los estatutos de su partido. No he leído los de Convergencia democrática aranesa (al que corresponde uno de los diputados de CiU, a lo peor lo que quieren es la independencia del valle de Arán y tampoco son computables).

Si esto es así, que lo es porque así son las cuentas, el debate que se está planteando es un debate corrupto. Los soberanistas/independentistas han perdido peso respecto al Parlament anterior y representan a 1.783.607 catalanes (el 49,16% de los votantes). Entre los no soberanistas y los votantes en blanco o nulos suman 1.874.843 (el 50,84% de los votantes). Empate técnico, diréis, pues no, porque resulta que olvidamos siempre un dato: la abstención.

Resulta que 5.413.510 catalanes y catalanas estaban llamados a votar, pero 1.755.060 no fueron porque llegaron tarde, les importaba un pito, se murieron esa semana, estaban a otra cosa... Es decir, que la opinión del 32,42% de esos catalanes y catalanas no está representada. Y, conste, que a diferencia de Sánchez Camacho y sus asesores, yo sé sumar.

Insisto, cualquier debate sobre la independencia o el soberanismo o como quiera que se llame el evento es lícito, respetable y hasta apoyable. Ahora bien, ampararse en la manipulación de los resultados electorales para justificarlo es solo una forma de distraer la atención de la crisis y los recortes en empleo, sanidad, educación, acción social... Y los beneficiados, los mismos de antes: Mas y Rajoy, que nos tendrán entretenidos con otras cosas mientras ellos van a lo suyo. Pues nosotros, a lo nuestro, a que no nos estafen.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Internacionalismo

Lo bueno que tiene este invento es la interacción con quien lee. Esta madrugada, tras regresar de las movilizaciones y pese su cansancio, una amiga me ha completado el artículo de ayer sobre la nueva lucha de clases aportando el ingrediente que faltaba: el internacionalismo, tan inherente al movimiento obrero como necesario en estos tiempos individuales. Como hay comentarios que adquieren la categoría de artículos, copio íntegro su contenido.


Una de las pancartas de la manifestación de Madrid rezaba algo así como “local o extranjera la misma clase obrera”, y es que hay otra cosa que se ha ido quedando en el camino a la vez que nuestras mesas camillas y nuestros sueños: el Internacionalismo, ese concepto tan hermoso y tan grande que nos conectaba como clase trabajadora con hermanos y hermanas de cualquier parte del mundo. Millones de personas con los mismos problemas, con las mismas brechas que nos han ido impidiendo conseguir un Trabajo Decente que nos permitiera vivir con un mínimo de dignidad.



El trabajo, los derechos, la protección social… a cuántas personas en el mundo, especialmente en los países empobrecidos –que no pobres-, ha dejado en la estacada la dichosa economía globalizada. 200 millones de personas visiblemente desempleadas en el mundo, 250 millones de niñas y niños que trabajan -explotados en su mayoría-, 5000 muertes por día ocasionadas por el trabajo, millones de personas excluidas del diálogo social….cifras que se nos han ido haciendo frías y lejanas mientras nos deshacíamos de nuestras viejas mesas camillas y de nuestros sueños.

Y es que efectivamente todos los países, desarrollados y en desarrollo, tienen sus trabajadores y trabajadoras pobres. Pero ¿nos hemos visto así alguna vez? ¿nos vemos así? como trabajadores pobres, digo, o es que acaso los pobres no son trabajadores? O lo han sido, o lo pretenden ser. Los grandes medios de comunicación de masas nunca nos han mostrado estas realidades desde ese prisma, claro, no interesa. Cómo miramos el mundo y cómo lo comprendemos es fundamental para construir cómo actuamos en él.
Ahora nos toca empobrecernos a los y las trabajadoras españolas, europeas, occidentales… y de nuevo no-toca pensar en lo que les pasa a nuestros iguales en otros lugares del planeta, bastante tenemos con lo nuestro –pensamos-. Nos volvemos a equivocar, no se trata de dar lo que nos sobra, sino de ir juntos hacia un lugar común. El dinero no es lo más importante, pensemos en las ideas, la imaginación, la fuerza, la organización, que en periodos buenos no parecen cosas necesarias, pero que en periodos malos son fundamentales.

Ya siento este pedazo de rollo que me he soltado, José Ramón, pero estoy recaliente después de estar en rodeando el congreso y ver nuestra supuesta democracia tan “tocada”. Estoy contigo que hemos de reconstruirnos como sociedad, es fundamental reconocernos como Clase Obrera, avanzar en una democracia más limpia. Y añado desde el Internacionalismo más Solidario que nunca. Nuestros grandes enemigos son los mismos, los grandes Actores de la Globalización (neoliberal y capitalista): las Instituciones Financieras Internacionales, el FMI y el Banco Mundial, la OMC, por supuesto las Transnacionales… y todos los localismos oligárquicos del mundo.

No dejes de escribir nunca. Me encanta este blog.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La nueva lucha de clases

Hace unos años, cuando al neoliberalismo le interesaba invitarnos a bailar para alimentar a la voracidad capitalista; cuando cambiamos la mesa camilla del salón por el tresillo, las conversaciones familiares por la televisión y pusimos calefacción central para calentar nuestros, hasta entonces, helados sueños; cuando, en fin, buscando lo políticamente correcto, abandonamos palabras como maestro u obrero y las sustituimos por docente o trabajador y nos constituimos en ferviente clase media de coche, piso, vacaciones en el mar y apartamento en playa o montaña... Hace todos esos años, variables segùn el punto de partida y del proceso, tiramos a la papelera, junto con la palabra obrero (por demodé y radical), aquel marxismo del que muchos habíamos bebido en las fábricas, en los sindicatos, en el PSOE y otros partidos, en las luchas contra la dictadura, en la universidad y hasta en la sacristía del seminario.

De repente, estuvo mal visto ser marxista y hasta se dejó de hablar de materialismo histórico para comprender la evolución de las sociedades. Marcelino Camacho pasó a la reserva y, junto con sus jerséis de cremallera, desapareció del moderno vocabulario laboral la palabra obrero y se decía trabajadores y trabajadoras, en lugar de obreros y obreras; algunos, más distanciados, se nombraban empleados o empleadas, operarios u operarias... Éramos modernos, la nueva clase media que seguía siendo la última del escalafón porque detrás del último no va nadie.


Con el marxismo y el obrerismo en la basura, olvidamos que fue la lucha de clases (y no Europa ni sus gobiernos ni la Democracia ni el Concilio Vaticano II...) la que nos hizo como éramos y nos permitió habitar ese estado del bienestar que ahora se nos escapa como el agua entre las manos; renunciamos a nuestro pasado como pueblo, a nuestro patrimonio de luchas y alertas y nos echamos, inconscientes, en los brazos del enemigo, que nos mecieron mientras le fuimos útiles y nos repudian por innecesarios tras encontrar a otros que les paguen los gastos, no sin antes exigirnos el rédito de su cariño interesado.

No añoro los malos tiempos ni cualquier tiempo pasado fue mejor, porque lo que tiene que ser mejor, siempre, es el futuro. Y para que así sea, hay que descolonizar los estados de quienes los han usurpado: el capitalismo liberal y las oligarquías empresarial, bancaria y política que lo amparan. Hemos centrado nuestras iras sobre los gobiernos, pues son los que ejecutan, pero no olvidemos que sus recortes brutales los dictan los grandes intereses económicos de la empresa y de la banca: empobrecer y embrutecer al pueblo, el objetivo, supone llenarlo de miedos y cercenar sus capacidades para pensar y rebelarse. La oligarquía política es un estamento hermético y endogámico que protege sus propias ideas y a su propia gente y bloquea cualquier disidencia, hasta cualquier ocurrencia; la oligarquía sindical se ampara en su propia estructura y se alimenta de ella; ambas son deudoras de la banca y de la empresa, del capital y poco podemos esperar de ellos.

Recuperar el futuro supone recuperarse como pueblo, como EL PUEBLO; reconstruirse como sociedad; identificar a los enemigos: el capitalismo liberal y las oligarquías empresarial, bancaria y política que lo amparan y nos revenden a sus caprichos; reconocernos como obreros y obreras, como Clase Obrera, y recuperar la lucha de clases para volver a tomar el poder en una democracia limpia, sin títeres ni titiriteros que muevan los hilos.

Nota: He estado esta mañana en la manifestación de Calatayud. No estaré esta tarde en la de Zaragoza por aquello de no consumir el combustible del coche ni podré estar rodeando el congreso en Madrid, pero quiero gritar desde mi casa.

martes, 13 de noviembre de 2012

Demagogia de la no huelga


Nos quedan tan pocos derechos (a nosotros, el pueblo) que nos cuestionan hasta el derecho de ser políticos, no politicastros -¡ojo!- políticos a secas. Como si la política fuera cosa de profesionales y no del pueblo, que elige y acierta o se equivoca. Como si sólo tuviésemos derecho a ser políticos un día de cada 1461, cuando toca elegir.

Listos, demagogos, sabedores de la mala prensa de su propia política profesionalizada manipulan a la mayoría silenciosa o movilizada advirtiendo que esta huelga, esa manifestación, aquel movimiento ciudadano... están politizados, que es como decir: les estás haciendo el juego a los que opinan lo contrario que nosotros que mandamos, como si mandar no fuera hacer política.

Pues claro que la huelga es política, porque lo son las decisiones contra las que esta convocada:

  • Porque los recortes en la educación son políticos y persiguen un fin político: desmantelar el sistema público de educación y pasar del beneficio social al beneficio económico de las empresas que se hacen con los centros; en Madrid grandes entramados empresariales que antes hicieron su agosto con la construcción.
  • Porque la ley Wert es política ¿o es que el ministro iluminado no lo es, por iluminado que sea?
  • Porque el desmantelamiento de la sanidad pública para ceder la gestión al beneficio económico de CAPIO Sanidad, por ejemplo, es política. Y mucho más, si conocemos que de la privatización de hospitales en Castilla-La Mancha se beneficia esa empresa de la que Rato es accionista y el marido de Cospedal, directivo. Política y desvergüenza
  • Porque el aumento del paro es política, la opción por el recorte en vez de por la inversión productiva es una decisión política que persigue acabar con los derechos laborales y convertir el empleo en un bien tan escaso que haya que estar agradecido por tenerlo.
  • Porque la rebaja de los salarios es política.
  • Porque el recorte de la paga de navidad es política.
  • Porque el incremento de los impuestos es política.
  • Porque salvar a la banca en vez de a los ciudadanos es política.
  • Porque venderse a los mercados es política.
  • Porque el desmantelamiento del estado del bienestar es política.
  • ...
Que no nos vengan con cuentos ni con demagogias baratas: si las decisiones contra las que luchamos son políticas nuestras reacciones también lo son: hagamos la política de la sociedad.

martes, 2 de octubre de 2012

Demagogia made in Cospedal

La medida de María Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla la Mancha, de dejar sin sueldo a los diputados regionales puede caer simpática a primeva vista, sobre todo teniendo en cuenta la que está cayendo, merecidamente, contra la oligarquía política.

Sin embargo, esta decisión, que aparecerá en el presupuesto castellano-manchego para el curso próximo, merece varias lecturas complementarias, sobre todo viniendo de una presidenta que ha ingresado en sueldos públicos casi 751.000 euros en los últimos cinco años como senadora (ahora ya no lo es), secretaria general del PP, diputada regional (y ahora presidenta de Castlla-La Mancha) y los trienios como abogada del estado en excedencia (a los que, por nimios que sean, nunca renunció). Solo en 2009 llegó a declarar a Hacienda 259.589,06 euros, unos ingresos escandalosos en plena crisis si consideramos, insisto, que todo es dinero PÚBLICO. Ese mismo año, la presidenta declaró un saldo medio en sus cuentas de 508.822 euros (el año 2006 sólo tenía un saldo de 42.600) y una deuda hipotecaria de 753.213 euros que se quitó de un plumazo sin que mediara premio de la lotería ni nada parecido. Recientemente se ha comprado una chocita en Toledo de 700 metros cuadrados, con en una finca de 12.000 metros cuadrados, por el módico precio de 2,3 millones de euros.

Casa de la presidenta
Hecha esta primera lectura, vayamos con la segunda: la regeneración democrática, la desinfección de la política que necesitamos en España tiene que venir de la mano de la propia política, de la propia democracia, partiendo de la premisa, tantas veces olvidada, de que el poder reside en el pueblo. El cambio de sistema electoral para excluir a políticos corruptos y aprovechados es ineludible, como lo es también la búsqueda de soluciones participativas que permitan a la ciudadanía la intervención directa en política y eviten la cesión a fondo perdido de la soberanía popular durante cuatro años. Un sistema que impida alardear de y ejercer la mayoría absoluta a un gobierno que, como el actual, solo ha obtenido el 30,37% de los votos (10.866.566 de un censo electoral de 35.779.208 personas). Regenerar la política implica la pérdida de privilegios por parte de quienes la ejercen, equiparando su situación a la del resto de los mortales en lo que se refiere a percepción de salarios, derechos de jubilación y desempleo, dietas... Regenerar la política significa acabar con el enchufismo que hincha la nónima pública de familiares, amiguetes y pelotas varios con cargo al contribuyente y sin haber pasado por procesos selectivos transparentes. Regenerar la política significa que los corruptos den con sus huesos en la trena y con el botín en las cuentas del estado y que los despilfarradores respondan con su patrimonio de su mala gestión. Regenerar la política significa acabar con los partidos políticos subvencionados por todos y con los sindicatos clientes y agradecidos... Regenerar la política supone hacer un repaso coherente a Congreso, Senado (¿de qué sirve?), Comunidades autónomas, Diputaciones Provinciales, Comarcas, Mancomunidades, Ayuntamientos y pedanías y expurgarlas a fondo, eliminando referentes intermedios (las Diputaciones, por ejemplo, si existen las comarcas), evitar la duplicidad de servicios y garantizar la atención próxima a la ciudadanía.

La tercera lectura es histórica y nos lleva al caciquismo decimonónico donde solo los rentistas podían dedicarse a la política porque tenían medios económicos para hacerlo o mantener hombres de paja en los escaños que beneficiaran permanentemente a sus intereses. Despojar de un sueldo suficiente a los políticos supone aumentar el poder de la oligarquía política, dar cancha a grupos económicos y lobbys que lancen al poder títeres para manejarlos a su antojo y negar al pueblo el acceso a los cargos electos si algún día puede hacerlo en un sistema electoral abierto.


La cuarta lectura es muy simple, de sumas y restas: el presupuesto de Castilla-La mancha para el próximo año no miente. El ahorro en los sueldos correspondientes a los diputados autonómicos será de un millón de euros aproximadamente (cantidad nada desdeñable si se tienen en cuenta los brutales recortes que ha emprendido Cospedal en los servicios públicos), sin embargo, los 46 asesores (amiguetes y correveidiles nombrados o promocionados a dedo, que no elegidos) con los que cuenta la consejería de presidencia de la junta (los asesores directos de la presidenta) cobrarán 1.644.140 euros. En total, los 82 asesores de las seis consejerías de la junta cobrarán 3,26 millones de euros; recordemos: personal metido a dedo porque son del partido, primos segundos, hijos de gente a la que se deben favores, peloteos u otras cuestiones menos confesable. La cifra se ve completada por 67 millones reservados para cargos de alta dirección dentro de la Junta.

La conclusión es clara: setenta millones de euros de gasto para cargos colocados o promocionados a dedo frente a un millón de ahorro para representantes (o lo que sea con este sistema) elegidos en las elecciones... Demagogia populista y barata.