lunes, 19 de febrero de 2018
viernes, 5 de enero de 2018
Melchora, Gaspara y Baltasara
En1979, Gloria Fuertes publicaba esta deliciosa obra (Las tres Reinas Magas). Por aquellos años, que se me antojan mucho más tolerantes que la actualidad, no recuerdo ninguna polémica recalcitrante por la aparición en escena de Melchora, Gaspara y Baltasara. Recuerdo que fue uno de los primeros libros que compramos para la biblioteca de mi pueblo y todavía se sigue representando no solo en colegios sino en teatros profesionales.
Qué penica de tiempos en los que, al amparo de la supuesta tradición, que no es otra cosa que evolución del mito (recordar que los magos, que no reyes, sólo aparecen en el evangelio de Mateo y en ningún otro de los cuatro evangelios canónicos y que la imagen que hemos construido ahora se ha ido perfilando a lo largo de la historia: sus edades -vejez, madurez, juventud-, sus procedencias -Asia, Europa y África- su ocupación realeza, magia, adivinación... para adaptar el simbolismo a las circunstancias religiosas, sociales o étnicas -es común ver representaciones americanas con un indígena sustituyendo a uno de los magos-) se monte una pirula de dimensiones inabarcables porque una mujer haga el papel de uno de los personajes, porque unas drag Queen saquen una carroza (también la sacan el corte inglés, Bob Esponja o Pocoyó y no pasa nada pese a no tener mucho de tradicionales) o porque estos magos o adivinos reconvertidos en majestades lleven ropa de no sé qué color o diseño (Eso sí, por disfrazar a un blanco de negro no pasa nada -yo mismo lo he sido-). Y es que sacarlo todo de quicio se ha convertido en deporte nacional.
Qué penica de tiempos en los que, al amparo de la supuesta tradición, que no es otra cosa que evolución del mito (recordar que los magos, que no reyes, sólo aparecen en el evangelio de Mateo y en ningún otro de los cuatro evangelios canónicos y que la imagen que hemos construido ahora se ha ido perfilando a lo largo de la historia: sus edades -vejez, madurez, juventud-, sus procedencias -Asia, Europa y África- su ocupación realeza, magia, adivinación... para adaptar el simbolismo a las circunstancias religiosas, sociales o étnicas -es común ver representaciones americanas con un indígena sustituyendo a uno de los magos-) se monte una pirula de dimensiones inabarcables porque una mujer haga el papel de uno de los personajes, porque unas drag Queen saquen una carroza (también la sacan el corte inglés, Bob Esponja o Pocoyó y no pasa nada pese a no tener mucho de tradicionales) o porque estos magos o adivinos reconvertidos en majestades lleven ropa de no sé qué color o diseño (Eso sí, por disfrazar a un blanco de negro no pasa nada -yo mismo lo he sido-). Y es que sacarlo todo de quicio se ha convertido en deporte nacional.
domingo, 31 de diciembre de 2017
2018 en versos
Los almanaques formaron parte de mi infancia; la poesía forma parte de mi vida, la descubrí en la adolescencia y la redescubrí en la madurez, como el amor; los santos me acompañaron durante un tiempo, hasta que entendí que la santidad no está en las estampitas sino en las barricadas. Una mezcla de todo eso es este almanaque con el que pretendo felicitar el 2018, a sabiendas de que será otro año como los que nos persiguen desde que alguien, en algún sitio, decidió que ya valía de libertades, democracias y demás zarandajas populistas, que la vida con sangre entra y que los ricos también lloran, pero porque pueden, no porque les salga de la necesidad.
Pese a todo, feliz 2018.
Pese a todo, feliz 2018.
sábado, 30 de diciembre de 2017
Lo mejor para 2016
Habrá quien disculpará al Pte por despistado, torpe o estúpido, sus sobradas razones tendrán, pero mi idea es que no, que esta vez no ha mediado despiste ni siquiera torpeza o estupidez ni tampoco le ha traicionado el subconsciente; no, ha sido aposta. A 30 de diciembre de 2017 desear lo mejor para 2016 es patentizar más que el inmovilismo del percebe al que se refería Rosa María Artal en su "salmones contra percebes", la marcha atrás del cangrejo en esta democracia fingida que involuciona con paso firme hacia el absurdo absoluto.
viernes, 29 de diciembre de 2017
Debilidad adquisitiva
La subida del IPC (1,2%), de las pensiones (0,25%), del salario de funcionarios (1%) y del resto de los trabajadores y las trabajadoras, que no irá más allá de media me obligan a proponer Debilidad adquisitiva como cocepto sustituto del ¿oxímoron en ese caso? poder adquisitivo.
Y es que la economía y la econosuya también son conceptos antagónicos.
Y es que la economía y la econosuya también son conceptos antagónicos.
miércoles, 27 de diciembre de 2017
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