martes, 5 de enero de 2016
Obispos, arzobispos y gentes de mal pensar
Demetrio Fernández, agro-obispo de Córdoba, mostró en tiempo de adviento su más avieso perfil inquisitorial calificando, como un Torquemada cualquiera, de aquelarre de laboratorio la fecundación in vitro. Demetrio demuestra su idiotez sobre el amor, la pareja y la maternidad o paternidad responsable. En la misma carta a sus ovejas, indica que, en casa, cuanto más varón sea el varón, mejor para todos; me da miedo deducir a qué se referirá el prelado con esa expresión, sobre todo conociendo qué opinión tiene del feminismo, expresada en otra misiva al rebaño cordobés, y de la mujer en general, cuyo lugar es la casa, según asegura ferviente.
Mi único consuelo con este aspirante a inquisidor es recordar el destino de Sarvonarola, el inquisidor de Florencia que probó el mismo hierro con el que mataba.
El zullenco arzobispo de Toledo, aprovecha el tiempo de epifanía, para manifestar, en el boletín diocesano "Padre Nuestro" que "frecuentemente la reacción machista tiene su origen en que ella ha pedido la separación". Así es que la idea de la separación o el divorcio tiene la culpa de los 56 asesinatos machistas del año pasado, de los dos que ya sufrimos en los primeros cinco días de 2016 y de los 71 de 2007, los 84 de 2008, los 68 de 2009, los 85 de 2010, los 67 de 2011, los 57 de 2012, los 57 de 2013, los 59 de 2014... Braulio Rodríguez, el agro-arzobispo de Toledo es un zullenco que caga más mierda por su boca que por su culo.
Agros y zullencos, Demetrio y Braulio, y es que, aunque no sea mi estilo, no me dejan otra que insultarlos y ni siquiera me arrepiento.
Con mi más profundo desprecio, atentamente:
José Ramón Olalla
domingo, 20 de diciembre de 2015
El voto de la izquierda
Recuerdo que, hace ya muchos años, en la campaña de unas generales en las que Anguita era el candidato de IU y yo iba perdido en el quinto o sexto lugar de la lista por Zaragoza, estábamos pegando carteles en el barrio de San Atnonio cuando mi amigo Agustín Sanmiguel subió con unas fotocopias en A3 que reproducían el artículo que Paco Umbral había publicado en la contra de El Mundo. El voto de la izquierda se titulaba. Dentro de un rato también votaré por Agustín.
El domingo me pondré la camisa limpia, el traje nuevo, la bufanda roja y me iré, temprano, a votar. El domingo, este domingo, me lavaré mejor los dientes, me afeitaré de cuchilla, que apura más, y me iré, con mis zapatos crujientes, a votar. Va uno con la idea del voto en la cabeza como una lengua de fuego, como un pentecostés, va uno con una candela luciente bajo el sol del domingo, un voto no es nada, sólo una llamita de intención que se apaga y se enciende según los vientos políticos, según el terral y el garbí de los periódicos, de lo que pasa, de lo que dicen. El domingo, como los mozos de Monleón, remudaré con despacio para irme a votar temprano. El voto al felipismo (han acabado con el socialismo) ya no tiene sentido, o sólo tiene un sentido meramente defensivo. Sería un voto para parar a la derecha, pero es que hoy estamos entre una derecha inconsútil, siemprevirgen, intacta, sin ocasión ni intención de putrefaccionarse (dicen) y un Gobierno -¿de izquierdas?- que es una barraca de feria, un paredón de fusilamiento, un pim, pam, pum, fuego. Nuestra memoria sentimental está con el socialismo, y lo que nunca le perdonaremos a Felipe González es haber disipado el socialismo, su idea y su historia, entre cambios de opinión, cambios de Gobierno, cambios de política y cambios del cambio. Es de una incoherencia obscena el que en estas elecciones sigan vendiendo socialismo, cuando en plena campaña no son capaces de parar, siquiera por razones electorales, la huelga de la Seguridad Social, que sufren mayormente los enfermos pobres, ese metalúrgico tirado en una camilla ingrata y estruendosa, que va por los pasillos del hospital, empujado de un lado a otro, sin saber dónde está, asistiendo a su propia autopsia con esperanza y paciencia. La culpa no es de los médicos, claro, sino del Estado. Julio Anguita es la izquierda programática, claro como un manual para hacer socialismo democrático. Julio Anguita no hace campaña a la americana (un americanismo pasado por Luis García Berlanga), sino que adopta un tono dominical, que es el día de la verdad y de las verdades, y tiene esa fuerza inerme que da la razón, pero no monta el espectáculo, circo y fieras, y hay quienes no le perdonan esa falta de espectacularidad, porque aquí el gentío quiere la becerrada gratis y si no se aburre. Julio Anguita cree o supone que basta con la verdad, pero estamos en una democracia moderna y capitalista que además exige la espectacularidad, lo mediático, las palabras fuertes y el navajeo portohurraco. De otro modo, el personal se desanima y el domingo opta por quedarse en casa, de ahí tan fuerte abstención. Ya que no se mueve a los españoles por las ideas, hay que moverlos a gritos. Gritos e insultos, mejor que gritos y susurros. Anguita, con otras palabras, lo que viene a pedir es escuela y despensa, como un Costa marxista, como un Marx terruñero y regeneracionista, que para eso se ha quedado la izquierda real, para barrer la cachiza de tanto señorito perdis, felipista, fraguista o de la Tuna de la Complutense, que están haciendo de las elecciones la Casa de la Troya y de Aznar una rondalla. A mí Aznar se me parece al de la pandereta, por lo marchoso. El domingo, este domingo, voy a madrugar como un hortelano, voy a ponerme la pana limpia, el vaquero de vestir, y voy a caminar despacio, meditativo, por mi pueblo, hasta la urna. En la cabeza llevo mi voto y lo pasaré a la papeleta. El voto de la resignación, el voto de la participación, el voto de la emoción, el voto útil e inútil de la verdad y la violencia de alma, para quedar en paz conmigo mismo y tomarme luego un tinto, el tinto sobrio y duro del deber cumplido y el domingo santificado. El voto de Izquierda Unida.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Por un nuevo país
- Igualdad.
- Libertad.
- Fraternidad (o lo que quiera que se le parezca en este siglo XXI, cabrón -ni siquiera cambalache-, pero sí problemático y febril, como todos los siglos), supongo.
- Que gane el mejor (ya que las, todavía, circunstancias -por llamarlas de alguna manera- impiden que gane la mejor).
- Que con quien gane, ganemos.
- Que gane quien no mande, gobierne.
- Gobernemos.
- Gobernar...
- ...Para el pueblo (nosotr@s) y por el pueblo (nosotr@s) y con el pueblo (nosotr@s)...
- El pueblo "son", somos, las élites.
- Las élites son, somos, el pueblo.
- Que los servicios (públicos) sean gestionados para el servicio público.
- Que el servicio (público) sea gestionado por el bien público.
- Y el bien público sea de tod@s.
- Y entre tod@s construyamos el bien público.
- Que la política vuelva a ser la política, si es que lo ha sido alguna vez. Y, si no lo ha sido, que lo sea de una puñetera vez
- Que sean compartidos:
- el trabajo
- el territorio
- el clima
- el sofá
- el cuidado
- el cariño
- y (en femenino)...
- la lectura
- la cultura
- la música
- la filosofía (hago aquí una pausa: que ni el uno ni el otro me toquen a Kant, que ya les vale, aparentarse enteradillos cuando no son más que simples ignorantes, como todos, que no resistiríamos un examen ni de nuestros alumnos ni de nuestras ignorancias).
- la geografía de los pueblos diversos.
- diversos
- geografías
- pueblos, países, naciones y viceversa nacionespueblospaíses
- ¿fromteras? sin fronteras
- la diversidad (que no es lo mismo, porque es diversa -y hasta divertida-)
- y la "reúma", también la "reúma", que es la única (unica) palabra que acentúan (acentuan) bien para mal en mi pueblo..
- Que sean bienvenid@s l@s y acentuad@s (igual da bien o mal):
- Inmigrant@s
- Emigrant@s
- Expatriad@s
- Desahuciad@s
- Dependient@s
- Independient@s
- Apolitic@s
- Investigador@s
- Ángel@s de la guarda del/la ministr@s del/la interior (gobernación).
- Republican@s
- (Uf) Monárquic@s
- Cualquiera, que es la expresión de tod@s.
- ...
- Que (no) sean:
- La OTAN
- Las guerras.
- El terrorismo.
- El paro (desempleo, le llaman).
- El cambio climático
- Los generales, por militares y por generales (que para llegar a general hay que envainarse la espada muchas veces y ajustarse el fajín muchas más -y tampoco uno está para cuentos-)
- Los indecisos (por indecisos, que no por pensadores, también por necesitados de decisión).
- L@s medias tintas (eso de que podemos pero no queremos, pero podríamos si quisiéramos)
- L@s polític@s de salón.
- Ni l@s del escaño permanente.
- Que nos dejen:
- Pensar
- Vivir
- Amar
viernes, 11 de diciembre de 2015
¿Ciudadanos?
- Un partido que no es de centro-izquierda (ni siquiera de centro).
- Un partido que no es progresista en lo social ni defiende lo público.
- Un partido con más imputados en sus filas de los que les gustaría reconocer.
- Un partido que puede ser de los ciudadanos, pero ni por asomo de las ciudadanas (violencia machista, aborto...).
martes, 8 de diciembre de 2015
sábado, 5 de diciembre de 2015
Todos menos tú
(Y lo digo públicamente porque el voto no es necesariamente secreto, sino libre para serlo o no serlo y hasta para votar a quien yo decida, no a quien me digan).



