sábado, 5 de noviembre de 2016

¿Algo que declarar?

El nombramiento de los nuevos ministros y de las nuevas ministras siempre está rodeado de un ritual ocultista que destapa la marmita de las esencias una vez se desvela la lista presidencial.

El secretismo no es para mantener el suspense y dar la sorpresa final a golpe de ¡tachánnnnnn! sino que responde a otras razones más pragmáticas: ocultar hasta que no tiene remedio el pasado más o menos turbulento o, directamente, turbio de los nominados.

Al día siguiente encontramos en los medios las hazañas biográficas del gobierno, algunas sabidas, en los que repiten, y otras novedosas, pero como ya tienen su cartera, Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita (a no ser que el escándalo vaya a mayores.

Así, nos hemos enterado de que Montserrat Operador Logístico S.L., propiedad la nueva ministra de sanidad y de su madre debe a las arcas del estado (nos debe) la friolera de 2.305.822,98 euros (al cierre de 2015).

Por su parte, el nuevo ministro del interior continúa con el fervor mariano de su antecesor y, cuando era alcalde de Sevilla, cambió la calle Pilar Bardem por la de la Virgen de la Merced o la del trasnochado Viriato por la Purísima. Fátima Báñez ya tiene compañero de rogativas para pedir por la salud de los parados y la efectividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Pero Zoido tiene más hazañas en su haber como el incumplimiento de la ley de memoria histórica; las trabas a la circulación de bicicletas; el desplifarro en farolas (como buen alcalde que se precie) o en celebrar la coronación de Felipe VI con bandos y un cuadro que sumaron más de 38.000 €; las multas de 750 € a los que no tienen otra que rebuscar en la basura, la prohibición de jugar al dominó en las terrazas o su homofobia declarada en las redes sociales. Eso sí, es un buen muchacho que se va a dejar la piel por el personal.

Que Cospedal desviara fondos del hospital de Toledo para pagar gastos de publicidad institucional (115 millones del ala) o que fuera la jefa de Bárcenas no es, como diría su presidente, cosa menor y, por lo tanto, es cosa mayor, igualico que la cerámica de Talavera. Tampoco lo es que su marido aumente sus beneficios en un 150% en un solo ejercicio.

Que el nuevo ministro de fomento, hasta ahora alcalde de Santander, tenga el plan urbanístico del Ayuntamiento que gobernó hasta anteayer en los tribunales plantea algunas dudas sobre su idoneidad. Que Álvaro Nadal, ministro de energía, turismo y la cosa digital tenga colocada a la familia en su entorno dice mucho de su apego a los suyos...

Aunque lo que más me jode de todo esto es haber descubierto que Luis de Guindos es de mi quinta, espeluznado me tiene desde entonces.

Claro que, también lo de Ramón Espinar se las trae, cada uno a su nivel, eso sí: No tengo perras para comprarme un piso, pero me lo compro porque mi papá es un baranda de Caja Madrid (procesado por las tarjetas Black, por cierto) y me lo adjudica a dedo, pero como soy un poco inocente, me lo vendo cuando me lo dan porque me doy cuenta que cobro menos de 500€ al mes y no puedo pagarlo, así que digo que le digo a la comunidad de Madrid que lo voy a vender por lo que me costó, me lo autorizan y lo vendo por treinta y tanto mil euros más (aunque aclaro que sólo gané 20.000 porque el resto se lo llevó la pérfida hacienda). Eso sí, como soy un buen chaval, con los beneficios me pago un máster y me compro un ordenador, que no me lo gasto en juergas. Y como todo es legal puedo seguir siendo el látigo de los que hacen como yo, pero cosas más gordas -oiga- con la conciencia limpia y todos los cabecillas de mi partido me sacan la cara porque el hecho de que yo sea un tramposo no es sino una conspiración contra mí, aunque sea un tamposo de hecho.

Algunos pensarán que esto es el acabose, pero no, como diría Mafalda, que es una de las pocas personas a las que se les puede hacer caso, esto es el continuose del empezose de ustedes (los que estén donde estén siempre están en el meollo).





sábado, 29 de octubre de 2016

Muy en la naturaleza del personaje


Los héroes cobardes

En estos tiempos hipócritas, hasta los héroes son cobardes. Acabo de enterarme del cese de Pedro Sánchez como diputado y tengo para mí que este acto, lejos de ser una postura coherente frente a Rajoy, no es sino el repliegue cobarde e interesado de un supuesto héroe.



La memoria me dice que Sánchez junto con Iglesias son los máximos responsables de la última repetición electoral y, por ende, de la investidura de Rajoy esta tarde; fueron ellos y sus cerrazones político-personales quienes impidieron el "no es no a Rajoy" que hoy pregonan cuando era posible y propiciaron entonces la nueva convocatoria electoral que parió este PP de ahora insuficiente pero crecido. Ellos y el pacto estratégico PSOE-Ciudadanos hecho más para impedir el acuerdo con Podemos que para la gobernación de facto.

Y Pedro Sánchez se fue entonces de rositas, como Iglesias, sin más (ni menos) castigo que el desprecio electoral de millón y pico de votantes.

Pero tras las elecciones repetidas y el regreso de los zombis socialistas que, tímidamente primero y a voces y golpes (de estado) después, preconizaban la abstención, Sánchez se convirtió en el adalid del "no es no" y en el héroe de una pretendida oposición ahora imposible.

Sin embargo el héroe se ha cagado patas abajo horas antes de poner voz desde el escaño a su lema, ha preferido preservar su culo para el futuro y no hacer efectiva su proclama, anunciando, eso sí, que seguirá en la carretera (consciente de que su pretendida heroicidad es bien vista por esos militantes para los que Pedro Sánchez y sálvame de luxe forman parte de su todo socio-político).

Mal plan tenemos, desde la renuncia voluntaria de PSOE y Podemos a gobernar juntos, quienes esperamos un tiempo nuevo que recoja, al menos, unas cuantas de las demandas sociales de las mareas y los movimientos ciudadanos por la dignidad. Mal plan tendrá también el PSOE si, como parece, enfrenta en su próximo congreso y futuras primarias a un héroe cobarde y sus fieles seguidores y a una lideresa felona y a los suyos.

martes, 28 de junio de 2016

Elecciones y tal


Hoy ha tocado jornada de reflexión, y es que la jornada de reflexión tendría que ser el día posterior a las elecciones y no el anterior; un lunes en el rincón de pensar para darle una vuelta al asunto y sacar conclusiones.

A. Los ganadores.
A ver si nos enteramos, el censo electoral es de 36.518.100, de los que:

  1. Se ha abstenido el 30,16%, más de 10,3 millones de españoles.
  2. El PP ha obtenido 7,9 millones de votos.
  3. Primera conclusión: ha ganado la abstención por 2,4 millones de votos.
B. Los hechos
Somos seres olvidadizos: cuando el fracaso de unas negociaciones con voluntad de fracaso obligó a la convocatoria de nuevas elecciones escribí en un post que "Tenemos que votar a unos incapaces que han demostrado ser unos incapaces" y advertí que la nueva convocatoria electoral supondría: el crecimiento del PP que recuperaría el voto prestado a ciudadanos, el mantenimiento del PSOE que no perdería a los más fieles ni tampoco recuperaría a los desencantados y la abstención de esos desencantados doblemente desencantados que prestaron su voto a la izquierda.

Las encuestas son traicioneras y hasta intencionadas y sirven para nublar el entendimiento de los ególatras que las veneran como a sí mismos. Mi vaticinio fue tachado de mal agüero por los incautos que creen en lo que quieren creer en vez de creer en lo que ven.

Esa ceguera persistente ha puesto en boca de los líderes de la izquierda una incomprensión del resultado a día de hoy que refuerza su incompetencia y muchos amigos y conocidos llegan al extremo de decir que la gente se equivoca al votar. Y no es cierto, nadie se equivoca al votar. Cada uno vota lo que quiere, condicionado por su miedo, por su rabia o por sus ideas, o vota con alegría y sin condicionamientos, o no vota.

C. Los perdedores
Quien se equivoca no es la gente sino los políticos profesionales que pretenden interpretar unas voluntades que les son ajenas, que se representan a sí mismos y a sus siglas y las disfrazan de una voluntad popular que no puede ser ni representada ni interpretada.

En el caso de la izquierda, han bastado tres intervenciones parlamentarias de Pablo Iglesias, unas cuantas líneas rojas mal trazadas y una apariencia mezcla de dogmatismo barato y soberbia mal disimulada para que más de un millón de votantes se quedaran en casa y otros cientos de miles votáramos como los monos de Gibraltar (con la boca, los oídos o los ojos tapados) lo mismo que otros muchos cientos de miles han vuelto al redil popular con los dedos tapando sus narices.

Sí, yo también estoy decepcionado, cabreado y triste, no porque no haya ganado la coalición a la que voté ni porque haya vencido la abstención seguida de lejos del PP, sino porque perdemos todos y lo hemos decidido así entre todos.

Preveo una legislatura corta y, después, a ver si somos capaces de explicarnos mejor, y es que, como escribí ayer, "estábamos tan ocupados en la estupidez ajena que nos hemos olvidado de la propia. Otro reto pendiente para la izquierda".

domingo, 1 de mayo de 2016

La campaña de la marmota

Cuando despertó, la campaña electoral todavía estaba allí. (Adaptado de Augusto Monterroso).


Desde hace muchos años, como si fuera desde siempre, pongo la tele y se me aparece María Teresa Campos en un déjà vu permanente y ya no sé si es María Teresa Campos o su hija Terelu Campos o si Terelu campos es ahora la madre y María Teresa Campos es ahora la hija o, quizás, si las dos son la misma persona o dos personas distintas en una sola persona verdadera o si ni siquiera son personas sino hologramas de si mismas o de Paco Martínes Soria, que también se me aparece en sus múltiples versiones de su misma mismidad cuando cambio de canal...

Lo mismo me pasa con la política española; a finales de junio nos llamarán al voto las mismas Mariateresacampos déjàvues que nos llamaron al voto en diciembre, como si los llamamientos al voto fueran cosa de solsticios. Como si de Tereluscampos se tratara, nos dirán lo mismo o peor: los mismos perros, los mismos collares, los mismos bagajes ideológicos estereotipados u oportunistas o, quizás, con la discutible novedad de algún Bigotearrocet que nos sacará momentáneamente del sopor democrático para caer en la cuenta de que forma parte del mismo día de la marmota. Como si de Pacomartinezsoria se tratara se pondrán otra vez la boina electoral de los discursos vacíos pero rimbombantes, se acometrán, culparán a los demás de los males pasados, presentes y futuros y seguiirán agostando este campo desolado de la España actual sin ocuparse de lo importante, que son las personas.

Unas elecciones repetidas, de candidatos perdedores que volverán a pedirnos el apoyo para un nuevo fracaso en el que saldrá lo que salga y formarán gobierno quienes no han querido formarlo ahora; un gobierno de los colores que sean, que nacerá de su incapacidad de ahora y de la vergüenza de reconocerse inútiles. Las mismas caras, los mismos gestos, las mismas miserias políticas, las mismas Mariateresacampos, y Terelusmartínezsoria y Bigotearrocetosborne haciendo de campechanos y babeando por un voto que salve su propio culo.

Y pese a todo, votaré... ¡Seré gilipollas!