sábado, 29 de octubre de 2016

Muy en la naturaleza del personaje


Los héroes cobardes

En estos tiempos hipócritas, hasta los héroes son cobardes. Acabo de enterarme del cese de Pedro Sánchez como diputado y tengo para mí que este acto, lejos de ser una postura coherente frente a Rajoy, no es sino el repliegue cobarde e interesado de un supuesto héroe.



La memoria me dice que Sánchez junto con Iglesias son los máximos responsables de la última repetición electoral y, por ende, de la investidura de Rajoy esta tarde; fueron ellos y sus cerrazones político-personales quienes impidieron el "no es no a Rajoy" que hoy pregonan cuando era posible y propiciaron entonces la nueva convocatoria electoral que parió este PP de ahora insuficiente pero crecido. Ellos y el pacto estratégico PSOE-Ciudadanos hecho más para impedir el acuerdo con Podemos que para la gobernación de facto.

Y Pedro Sánchez se fue entonces de rositas, como Iglesias, sin más (ni menos) castigo que el desprecio electoral de millón y pico de votantes.

Pero tras las elecciones repetidas y el regreso de los zombis socialistas que, tímidamente primero y a voces y golpes (de estado) después, preconizaban la abstención, Sánchez se convirtió en el adalid del "no es no" y en el héroe de una pretendida oposición ahora imposible.

Sin embargo el héroe se ha cagado patas abajo horas antes de poner voz desde el escaño a su lema, ha preferido preservar su culo para el futuro y no hacer efectiva su proclama, anunciando, eso sí, que seguirá en la carretera (consciente de que su pretendida heroicidad es bien vista por esos militantes para los que Pedro Sánchez y sálvame de luxe forman parte de su todo socio-político).

Mal plan tenemos, desde la renuncia voluntaria de PSOE y Podemos a gobernar juntos, quienes esperamos un tiempo nuevo que recoja, al menos, unas cuantas de las demandas sociales de las mareas y los movimientos ciudadanos por la dignidad. Mal plan tendrá también el PSOE si, como parece, enfrenta en su próximo congreso y futuras primarias a un héroe cobarde y sus fieles seguidores y a una lideresa felona y a los suyos.

martes, 28 de junio de 2016

Elecciones y tal


Hoy ha tocado jornada de reflexión, y es que la jornada de reflexión tendría que ser el día posterior a las elecciones y no el anterior; un lunes en el rincón de pensar para darle una vuelta al asunto y sacar conclusiones.

A. Los ganadores.
A ver si nos enteramos, el censo electoral es de 36.518.100, de los que:

  1. Se ha abstenido el 30,16%, más de 10,3 millones de españoles.
  2. El PP ha obtenido 7,9 millones de votos.
  3. Primera conclusión: ha ganado la abstención por 2,4 millones de votos.
B. Los hechos
Somos seres olvidadizos: cuando el fracaso de unas negociaciones con voluntad de fracaso obligó a la convocatoria de nuevas elecciones escribí en un post que "Tenemos que votar a unos incapaces que han demostrado ser unos incapaces" y advertí que la nueva convocatoria electoral supondría: el crecimiento del PP que recuperaría el voto prestado a ciudadanos, el mantenimiento del PSOE que no perdería a los más fieles ni tampoco recuperaría a los desencantados y la abstención de esos desencantados doblemente desencantados que prestaron su voto a la izquierda.

Las encuestas son traicioneras y hasta intencionadas y sirven para nublar el entendimiento de los ególatras que las veneran como a sí mismos. Mi vaticinio fue tachado de mal agüero por los incautos que creen en lo que quieren creer en vez de creer en lo que ven.

Esa ceguera persistente ha puesto en boca de los líderes de la izquierda una incomprensión del resultado a día de hoy que refuerza su incompetencia y muchos amigos y conocidos llegan al extremo de decir que la gente se equivoca al votar. Y no es cierto, nadie se equivoca al votar. Cada uno vota lo que quiere, condicionado por su miedo, por su rabia o por sus ideas, o vota con alegría y sin condicionamientos, o no vota.

C. Los perdedores
Quien se equivoca no es la gente sino los políticos profesionales que pretenden interpretar unas voluntades que les son ajenas, que se representan a sí mismos y a sus siglas y las disfrazan de una voluntad popular que no puede ser ni representada ni interpretada.

En el caso de la izquierda, han bastado tres intervenciones parlamentarias de Pablo Iglesias, unas cuantas líneas rojas mal trazadas y una apariencia mezcla de dogmatismo barato y soberbia mal disimulada para que más de un millón de votantes se quedaran en casa y otros cientos de miles votáramos como los monos de Gibraltar (con la boca, los oídos o los ojos tapados) lo mismo que otros muchos cientos de miles han vuelto al redil popular con los dedos tapando sus narices.

Sí, yo también estoy decepcionado, cabreado y triste, no porque no haya ganado la coalición a la que voté ni porque haya vencido la abstención seguida de lejos del PP, sino porque perdemos todos y lo hemos decidido así entre todos.

Preveo una legislatura corta y, después, a ver si somos capaces de explicarnos mejor, y es que, como escribí ayer, "estábamos tan ocupados en la estupidez ajena que nos hemos olvidado de la propia. Otro reto pendiente para la izquierda".

domingo, 1 de mayo de 2016

La campaña de la marmota

Cuando despertó, la campaña electoral todavía estaba allí. (Adaptado de Augusto Monterroso).


Desde hace muchos años, como si fuera desde siempre, pongo la tele y se me aparece María Teresa Campos en un déjà vu permanente y ya no sé si es María Teresa Campos o su hija Terelu Campos o si Terelu campos es ahora la madre y María Teresa Campos es ahora la hija o, quizás, si las dos son la misma persona o dos personas distintas en una sola persona verdadera o si ni siquiera son personas sino hologramas de si mismas o de Paco Martínes Soria, que también se me aparece en sus múltiples versiones de su misma mismidad cuando cambio de canal...

Lo mismo me pasa con la política española; a finales de junio nos llamarán al voto las mismas Mariateresacampos déjàvues que nos llamaron al voto en diciembre, como si los llamamientos al voto fueran cosa de solsticios. Como si de Tereluscampos se tratara, nos dirán lo mismo o peor: los mismos perros, los mismos collares, los mismos bagajes ideológicos estereotipados u oportunistas o, quizás, con la discutible novedad de algún Bigotearrocet que nos sacará momentáneamente del sopor democrático para caer en la cuenta de que forma parte del mismo día de la marmota. Como si de Pacomartinezsoria se tratara se pondrán otra vez la boina electoral de los discursos vacíos pero rimbombantes, se acometrán, culparán a los demás de los males pasados, presentes y futuros y seguiirán agostando este campo desolado de la España actual sin ocuparse de lo importante, que son las personas.

Unas elecciones repetidas, de candidatos perdedores que volverán a pedirnos el apoyo para un nuevo fracaso en el que saldrá lo que salga y formarán gobierno quienes no han querido formarlo ahora; un gobierno de los colores que sean, que nacerá de su incapacidad de ahora y de la vergüenza de reconocerse inútiles. Las mismas caras, los mismos gestos, las mismas miserias políticas, las mismas Mariateresacampos, y Terelusmartínezsoria y Bigotearrocetosborne haciendo de campechanos y babeando por un voto que salve su propio culo.

Y pese a todo, votaré... ¡Seré gilipollas!

viernes, 8 de abril de 2016

No con nuestro dinero: objección fiscal



No con nuestro dinero
Implacable en su presión fiscal, El Estado no cesa de pedirnos: IRPF, IVA, impuestos indirectos, tasas...  Y en este tiempo de tremendos recortes en gasto social, de pérdida de derechos y de la mayoría de nuestras conquistas, de desmantelamiento de lo público, cuando el parco estado del bienestar que aún disfrutábamos se tambalea, observamos con vergüenza cómo, año tras año, se renuevan enormes inversiones en el más estéril de los gastos: el Gasto Militar.  
La Administración se queda, ejercicio tras ejercicio, con cientos de euros de cada contribuyente. ¿Para qué? Para comprar armamento (¿contra quién se usará?), para absurdas intervenciones militares en el exterior (los nuevos modos del colonialismo “humanitario”), para sostener el complejo de la inútil investigación militar...

Hacer Objeción Fiscal
Frente a este despropósito, la ciudadanía tiene un arma: la Objeción Fiscal.
La Objeción Fiscal que no es otra cosa que nuestra negativa a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y en el mantenimiento de la estructura militar, desobedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de la renta (IRPF). Consiste, técnicamente,  en aprovechar la declaración del IRPF para desviar una parte de la totalidad de nuestros impuestos a un proyecto que trabaje en la defensa de un progreso social solidario.

¿Cómo se hace?
La declaración del IRPF supone una magnífica oportunidad de recuperar este dinero y destinarlo a un fin justo. Cualquier persona, tenga o no ingresos, tenga o no nómina, esté o no dada de alta, puede hacer la declaración de Hacienda y reclamar este dinero al Estado para desviarlo a un proyecto alternativo por la Paz. Puede salir a pagar, a devolver o de cuota cero... En todos los casos es posible objetar. Si la declaración es recibida ya hecha o se confecciona con un programa informático, siempre es posible copiar manualmente los datos a un impreso en papel –añadiendo la objeción– y presentarla en Hacienda o en el banco.

Dos maneras concretas de hacerla:
Cuota fija: teniendo en cuenta que el Estado ha destinado este último año la cantidad de 890,87€/persona, para gastos militares, se establece una cuota orientativa para objetar de 84€. Teniendo en cuenta que es orientativa y que la persona que objeta decidirá si la cantidad es mayor o menor.
Cuota abierta: puesto que la administración dispone de tantos medios para recaudar nuestro dinero, resulta complicado determinar la cantidad exacta que nos cobran a lo largo de todo un año. Sin embargo, la Objeción Fiscal es, ante todo, una acción pública y colectiva de denuncia al militarismo y una interpelación a la sociedad. Es mucho más importante el hecho de objetar que la cantidad objetada y, por ello, cualquier cantidad (por pequeña que pueda ser) es válida.
En ambos casos la mecánica es muy fácil:
  1. Hacer la declaración de la renta hasta llegar al apartado de “Retenciones y demás pagos a cuenta”. Tachar uno de los subapartados no utilizado y escribir encima: “Por Objeción Fiscal al Gasto Militar”. En la casilla, añadir, la cantidad a objetar (la cuota fija o cualquier cuota abierta decidida).
  2. Terminar normalmente el resto de la declaración, sin olvidar que el “Resultado de la declaración” tiene que verse disminuido -si es “a pagar”- en una cantidad igual a la cantidad objetada o que la cantidad a devolver -si es “a devolver”- tiene que verse aumentada también en dicha cantidad.
Recuerda:
La declaración  puede salir a pagar, a devolver o de cuota cero. Siempre es posible declararse persona objetora y reclamar el dinero de los impuestos destinado al gasto militar y desviarlo a un proyecto alternativo por la PAZ.
Es posible utilizar el programa P.A.D.R.E., la página web de Hacienda, los servicios de una gestoría o la cita previa para hacer los cálculos generales de la declaración, pero sin entregarla. Después se trasladan los números manualmente a un impreso, se calcula la objeción y, ahora sí, se entrega a Hacienda o se presenta en el banco.

Para las dos opciones:
Acabada la declaración, se ingresa la cantidad de la objeción fiscal al gasto militar en el proyecto alternativo elegido. Es necesario solicitar que en el concepto del recibo requerido al banco al realizar el ingreso alternativo aparezca “Objeción Fiscal al Gasto Militar”.
No olvidar adjuntar a la declaración el justificante del ingreso.
La Objeción Fiscal al Gasto Militar es una herramienta humilde pero eficaz, permite evitar que parte de nuestra riqueza se destine a fines criminales y, a la vez, denunciar la financiación del militarismo y poder dedicar algo de nuestro dinero a fines socialmente útiles y transformadores.